Teodorico Quirós [1 ed.]

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Teodorico Quirós [1 ed.]

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TEODORICO /

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FLORIA A. BARRIONUEVO MARIA ENRIQUETA GUARDIA Y.

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EDITORIAL DE LA UNIVERSIDAD DE COSTA RICA

robada por la Comisión .Editorial de la .. Ed,e,6n ap Universidad de Costa Rica. Primera edición: 1998 Coordinación: Sección de Planificación Revisión filológica: Maritza Mena C. Corrección de pruebas: Floria A. Barrionuevo, Maritza Mena C. y Mar(a Enriqueta Guardia Y. Diagramación: José Rafael Quesada y Marielos Quirós P. Diseño de portada: Alexander Carazo Brenes Motivo de portada: "Iglesia de San Sebastián". Teodorico Quirós, óleo sobre tela 1945. Fotograffa: Carlos Quesada y Marra Enriqueta Guardia Y. Control de calidad: Unidad de libros Jefe de la Editorial: Gilbert Carazo G. Dirección Editorial y Difusión de la Investigación: Mario Murillo R. © Editorial de la Universidad de Costa Rica

Ciudad Universitaria "Rodrigo Facio". Apdo. 75-2060. Fax: 207-5257 e-mail: [email protected] San José, Costa Rica.

El tamaño de las reproducciones está relacionado directamente con el tamaño de las obras originales. 759.728.6 Barrionuevo Chen-Apuy, Floria A. 8276t Teodorico Ouirós / Floria Barrionuevo, María Enriqueta Guardia Y. - 1. ed. - San José C.R. : Editorial de la Universidad de Costa Rica, 1998.

p.

ISBN 99TT-67-484-1

1. PINTURAS COSTARRICENSES. 2. QUIRÓS ALVARADO, TEODORICO, 1897-1977. !.Guardia Yglesias, María Enriqueta, coautora. 11. Título. CIP-648 CC/S1B01

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Prohibida la reproducción total o parcial. TOdos 106 derechoa reaervados. HEdio el depósito da ley. Maste~~!'º 68 terminó de Imprimir en S.A., en • 1m.. de Junio de 1998.

Contenido

PREFACIO TEODORICO QUIRÓS ALVARADO I - U COSTA RICA EN QUE NACIÓ Y PASÓ SU INFANCIA EL PINTOR - La economía - Las relaciones sociales y el poder político - El gusto imperante en la Costa Rica del siglo XIX - La educación

11 - EL DESARROUO DE LA IDEA DE NACIONALIDAD - La literatura - Las artes plásticas - Formación profesional de Teodorico Quirós lll - LAS CIRCUNSTANCIAS QUE I.LEVAN AL CAMBIO

- La posición de los artistas e intelectuales - El ambiente en que inicia su obra pictórica Teodorico Quirós - El renacimiento de la tradición arquitectónica colonial - Los líderes de los rebeldes - El ambiente de las artes plásticas - Las exposiciones del Diario de Costa Rica - La Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Costa Rica - Trayectoria profesional como pintor

IV - LA PINTURA DE TEODORICO QUIRÓS - El mar como motivo de su obra - La acuarela en la obra pictórica de Teodorico Quirós - El paisaje típico costarricense - La temática extranjera V - EL LEGADO DE TEODOR/CO QUIRÓS - Los últimos años del pintor

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11:? 121 121

i - NOTAS BIBLJOGRÁFICAS

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ii - LJSTA DE O8&-\S REPRODUCIDAS

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iii - LISTA DE OBRAS DEL PINTOR

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iv - BIBLIOGRAFIA

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Prefacio

Deseamos agradecer el apoyo y la colaboración brindada por ~ personas e instituciones las cuales hicieron posible que ~te libro se reahun.. Especial agradecimiento a doña Maria Ponce De la Guardia vdii.. ~ Qw-rós por la información y material suministr"Jdo. el cuaJ fue de vital importancia. Lo mismo a doña Maria Huete de Guevara. A la Vicerrcctoría de lnvestigación de la Cniversidad de Costa Rica que nos ha dado los medios para llevar a cabo esta labor y a los asiste-mes que en diferentes etapas del trabajo han colabor.ido. especialmente José Quesada. Carlos Quesada. Marielos Quirós y Aleltánder Carazo. quienes han contribuido con el diseño del libro. Al Musco de Arte Costarricense. en la persona de su ex-directora Rocío mnándcz de Ulibarri. le debemos nuestro agradecimiento por abrir la,.c; ~ de la institución a la muestra en que se concretó la investigación. Mana Antillón. Guido Sáenz González. Luis Daell Ávila y Cristina Fournier son solo parte del grupo de informantes que nos suminii.traron dea. tics sobre la vida y la obra del artista que nos permitió tener una imagen más acabada de él. A todos los que no mencionamos por su nombre. porque a.-.i lo ~ 5-)licitado, y el resto de los que aparecen consignados en el libro, nuestra grantud por permitirnos entrar en el mundo de sus recuerdos.

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"Le encantaba la miísica, y la afinidad con Maria e~ en parte, porque ella tocaba el violín. Asistía a conciertos sien,pn q~ había. Tocaba piano, era muy polifacético."

Mari. Huete ü Guevara

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Fotograf{a de la Familia Quirós Afrarado. circo 1903.

TEODORJCO QUIRÓS ALVARADO Teodorico Quirós Alvarado nace en San José, Costa Rica, en 1897, año de especial interés para quienes están relacionados con el ane: es el momento en que abre sus puertas la Escuela Nacional de Bellas Artes y se inicia un movimiento de profundas repercusiones en el desarrollo de las anes plásticas costarricenses. Se le impone el nombre de un tío suyo, Teodorico Quirós Morales., quien murió en una revuelta armada; crece rodeado del cariño y las atenciones de una familia muy unida, formada por sus padres y sus hermanas Amalia y María. ' 11 Antonio Quirós Morales, administrador del Banco Anglo Costam...--en~, y Clotil el Pumdc, d1 """' (}\' (/

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La primera diferencia que se nota es el desarrollo de nuevas clases socia-

l :mpl,•wlo., d,/ ft!"Qturn e l'adJirn 11/,,.J, dm d< !'Y(/, /.,;br. La tradición anística y el gusto, en Costa Rica, se inicia con la únpr,ru.ción ~ ohjctos, sohre todo religiosos, durante la Colonia, traídos de Guaen las costas del t e ~ Quuo YMéxico, Ydel comercio ilegal que se realiza r por un estilo inclina a va se no Cárlhe: H,1y que !>uponcr que el costarricense !>. lár en pa11Jcu • · rno que ~ acostumbra a apreciar la variedad que llega.

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Durante el siglo XIX, al encontrarse en condiciones de adquirir algunos bie. nes, la experiencia se repite. Cierto es que el comercio se efectúa. especialmente, con Inglaterra, pero también es cierto que, durante esta época, la inmigración, política de los gobiernos, procede de diferentes países. europeos y centroamericanos, y al mezclarse esta con la población costarricense. cada extranjero aporta su propio concepto de lo que es bello y valioso. Las compras de objetos suntuarios se realizan por medio de catálogos en los que, sin ningún o con muy poco criterio estético, se escoge lo que desea Las casas deben de haber sido un verdadero mosaico de estilos de muebles. espejos, relojes, alfombras y tapices. La tradición escultórica imaginera es la única que se ejecuta en el país; se desarrolla desde fecha desconocida hasta la década de los setentas: los lineamientos de la imagineóa religiosa española. con las aportes americanos que se imponen a lo largo de los años de la Colonia, son la pauta por seguir. En la década de 1870, Fadrique Gutiérrez y Juan Mora González dan el salto a la escultura de temas laicos y el uso de piedras nacionales, en el marco de una época de tendencia liberal que permite la búsqueda de nuevas opciones. Este es el inicio de una nueva plástica en Costa Rica, que procura romper con la tradición religiosa heredada de tiempos de la colonia, la cual intenta introducir formas y temas nuevos en la escultura, que se ve favorecida por las nuevas condiciones del pensamiento de la época.

Nqmmo. F ~ G,aib-r= EsewhUTJ "" piuira. s.f-

Con la llegada a la Presidencia de la República de don José Joaquín Rodríguez y don Rafael Yglesias, la actitud liberal se consolida. En este contexto, el país da grandes e importantes pasos en el desarrollo de su infraestuctura y en su actitud hacia las artes: la construcción del Teatro Nacional y la apertura de la Escuela Nacional de Bellas Artes son ejemplo vivo de la obra de aquellos estadistas de ideas liberales.

Re.tralo escwhóñco ~ Pe.rronila Go~ Jwm Mora G o ~ 1Er75

Entre 1897 y 1920, la Escuela Nacional de Bellas Artes llena el anhelo de la elite por adquirir cosas bellas para decorar sus viviendas y dar un aspee-to más estético a la ciudad de San José. La Escuela establece las pautas del bu_en gusto que es el académico; así, la clase dominante, económica y poHttcamente, lo hace suyo e intenta institucionalizarlo. Es una época de confian~a del grupo en el poder, en la que se abriga el sueño de que la pequeña cmdad de San José se convierta en un lugar hermoso y al día "-on lo último de la moda y la cultura europea.

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= enlpieza a notar una tendencia conservad. ora en la clase Pero muy pt'\lnto "'" vas, sobre todo ._tarricense. que pretende proteger sus· prerrogan • ·, d 1 · domm:mte co. nuevos e e ementos · zan a sentirse en peligro con la apanc1on . . cu:mdo com1en dense en la naci·onal · La introducción del capital estadouni . en \a f\.."()nom1'a clase cafetalera. _· , bananera amenaza las prebendas de la aritJgua . . . .bilid d d . prod uc1.1on ~ .. e partJc1pac16n Pero \o que más inquieta a los cafetaleros es ~a unpos1 sus \a nueYa actividad para aumentar sus capitales y la factJbilidaddde que . E d . en priú\egios sociales y políticos puedart s~r cuestJon~ os. sta ten enc1a c~nsen·adora se manifiesta en el arte a traves de la actJtud de defensa del estilo ~cadémico. el cual nace y crece a la sombra de una clase social, que lo ha hecho suyo y que expresa su gusto y sus ideas. Cuando Ja Escuela Nacional de Bellas Artes abre sus puertas, es el maestro español, don Tomás Povedano de Arcos, quien se encarga de darle configuración. Cuenta con excelentes referencias como pintor desde sus días de juventud en su España natal y, además, viene procedente de Ecuador en donde ha fundado dos escuelas de arte. Posee, también, una vocación natural hacia la docencia. Es la persona ideal para dirigir la formación de los futuros pintores y escultores que el país necesita. A la llegada de don Tomás Povedano, hay en las artes plásticas un conflicto similar al que tiene la literatura. Hay una corriente académica, la imaginera religiosa, y otra que hace sus primeros intentos por introducir el tema y los materiales nacionales. Están, por una parte, los talleres de imaginería que tratan de repetir los modelos extranjeros con la mayor fidelidad posible y, por otra parte, la búsqueda individual que realizan algunos artistas como Fadrique Gutiérrez, quien utiliza piedras de río para modelar sus saritos e introduce nuevos conceptos en la representación de estos personajes y temas profarios. También Juan Mora González, mediante el uso de los materiales y técnicas de la imaginería, incorpora una temática nueva: el retrato. Y finalmente, en la pintura, Ez.equiel Jiménez intenta, con sus pocos medios formales, capturar el paisaje y las tradiciones nacionales.

Don Tomás Pm·edano. s.f

Discípulas di' don Tomás Pnvrd11110 en el .wló11 de e/me.

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Cuando don Tomás Povedano empieza sus enseñanzas, lo primero que se propone es dar a sus discípulos los instrumentos formales para poder realizar su obra pictórica. Antes de la apertura de la Escuela Nacional de Bellas Artes ~ había hecho algunos intentos privados para formalizar la enseñanza de la p~ntura: Aquil_es Bigot, F. Schlesinger, Enrique Twigt y Enrique Etheridge habian dado un importante aporte en este sentido, pero todos los intentos habían fr~asado. Una de las razones más importantes es que al no haber en Costa Rica un gusto formado por las artes plásticas a partir de una tradición propia, la gente prefiere escoger, en los catálogos, copias de la pintura universal pa. . • Lo · ra decorar , sus c115as · s pmtores llenen poco trabajo, salvo que se les sohc1. . . . te algun retrato Nadie pued e pensar en v1vrr de este ofic10 y los candidatos · t · para la ern,eñanz.a de¡,ª pm ura son pocos que más lo hacen como una mate. ' na de "adorno", corno i,e Ie ll·ama en los planes de estudio escolares.

No existe tradición pictórica en Costa Rica a la llegada de don Tomú Povedano: los pintores son extranjeros, y la mayoría de las veces, su estadía en el país es temporal; se limitan a residir por algún periodo mientras CIUDplen con algunos encargos y Juego se marchan. Los que permanecen mú tiempo, no encuentran un ambiente propicio para desarrollar su obra; no hay condiciones para el comercio del arte; no existen salas de exhibiciones; no hay compradores interesados, y cuando los hay se trata de unos pocos, insuficientes para proporcionar condiciones de vida adecuadas a un artista con su familia.

Lo primero que se necesita en Costa Rica es enseñar a los futuros pintores las técnicas de la pintura y a esto se dedica la Escuela Nacional de Bellas Artes. Don Tomás Povedano muestra a sus discípulos la importancia del dibujo, la acuarela, el pastel y el óleo; los problemas fundamentales de la composición y el diseño, siguiendo las normas de la mejor academia española De valor incalculable fue la obra docente del maestro Povedano. Los futuros pintores encuentran en la Escuela, y en su director, el lugar óptimo para desarrollar sus conocimientos sobre el arte de la pintura. Aunque más tarde las generaciones jóvenes se van a rebelar contra la ágida disciplina de la academia; cuando esto sucede, ya en Costa Rica se ha aprendido a pintar. Mucho tiene que agradecer el país y los artistas el apone técnico y formal que da la Escuela y su primer director al desenvolvimiento de la pintura en Costa Rica Teodorico Quirós reconoce este tributo en un discurso que pronuncia a propósito de la apertura de una exhibición de las obras del maestro español en 1969, en el que también menciona a Rigoberto Moya, uno de lo más reconocidos discípulos y profesor de la Escuela Nacional de Bellas Artes. En el mismo sentido va dirigida la obra de don Enrique Echandi, el primer costarricense graduado en pintura en una academia extranjera. Realiza sus estudios en Alemania. Don Enrique Echandi nunca trabaja en la Escuela Nacional de Bellas Artes, sin embargo, también hizo una contribución sumamente importante para el desarrollo de las artes plásticas, y de la cultura en general. A partir de 1891, tras su regreso, se ocupa de dar clases particulares a jóvenes que pretenden dedicarse a la pintura o que desean conocer sobre arte. Además, invita a algunos de los intelectuales más importantes de la época y organiza, en su propia casa de habitación, reuniones culturales donde los asistentes exponen sobre sus más recientes conocimientos, e intercambian opiniones; la esposa de Echandi ejecuta piezas musicales clásicas prua deleitar a los convidados. Esta labor es trascendental porque en un medio tan limitado en lo cultural como lo es Costa Rica en esta época, estas reuniones deben haber sido el alimento espiritual que tanto necesitaban los intelectuales; además, es antecedente del Círculo de Amigos del Ane.

Au1orre1ra10 de don E11 r iq11e Eclumdi. Óleo. 189/.

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Por una parte. la Escuela Nacional de Bellas Artes, con don Tomás Povedano a la cabeza y. por otra, don Enrique Echandi con sus noches culturales. Yan preparando el camino que se requerirá para que tanto los artistas como el público interesado en las artes plásticas, se aboquen al reto de crear un estilo artístico que llene las expectat ivas de las nuevas circunst ancias que se dan en el país. Las oeneraciones más jóvenes se van a rebelar contra el estilo que promueve Escuela Nacional de Bellas Artes. La reacción es natural; los jóvenes desean experimentar con las formas nuevas que se han dado a partir del último cuarto del siglo XIX en Europa y saben que deben dar una lucha frontal y a muerte al gusto que impera en la sociedad costarricense, el de la academi a, el único estilo que se conoce; este rechaza todo lo que es diferente ; además, cuenta con el apoyo de la clase dominante a la cual representa. Los jóvenes desean también introducir temas novedosos, sobre todo nacional es en la pintura, y no es que don Tomás Povedano se oponga a esto último, porque él mismo tiene una vasta obra de paisaje nacional, es que él no cree que sea posible utilizar otra forma que no sea lo académico para represen tar la realidad. Hay, en el ambiente, una actitud que llama al cambio, pero no es muy claro hacia dónde se dirige porque el conocimiento sobre los nuevos sucesos artísticos es incompleto; la información no es suficiente para determin ar con exactitu d el

1:

De Tres R{os a San José. Don Tomás Povedano. Óleo. sf.

camino por seguir. Aun cuando don Enrique Echandi es tan académico como don Tomás y su estilo más alejado de las corrientes contemporáneas por la situación particula r de Alemania durante el fin de siglo, toda la maquinaria de los jóvenes artistas se va a dirigir contra la institucionalidad y quien ostenta el mando de esta. La academia será el símbolo contra el que se van a rebelar los jóvenes y la figura de don Tomás Povedano, la que, naturalmente, encarna el espíritu de lo que se desea cambiar; quizás la mayor diferencia estriba en que mientras las enseñanzas de don Tomás han creado escuela, don Enrique se ha limitado a recibir discípulos en los que no ha dejado huella tan profunda .

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En realidad, podría decirse que la rebelión de los jóvenes pintores es una faceta más del nacionalismo: expresar el tema de lo nacional y buscar 1a vía que mejor lo represente, es una fonna de los jóvenes para tratar de encontrarse a sí mismos, de hallar la verdader a identida d naciona l en las artes plás~cas. Adop1.an una actitud crítica hacia la senda seguida por la pintura oficial Y tra.La.n de dar nuevas solucion es, porque una de las cosas que vale la pena resaltar es el espíritu positivo de esta rebelión : no se trata de destruir lo que se ha hecho has1.a el moment o, lo que se busca es la posibili dad de explorar nuevos caminos , aun cuando la informa ción para determi nar el . . · te E rumbo sea i·nsufi nuevo · cien . ◄ s una actitud de cambio que prepara el me. di~ para los acontecimientos de finales de la década de los años veinte Y . • . al que se da en la hteratur . es smular treml.a del nuevo siglo· El con n·1cto a.

Se ha iniciado, desde final del siglo XIX, una corriente pictórica nacional con temas nacionales, pero con una técnica que requiere mejorarse para darles a las artes plásticas el nivel estético óptimo: el costumbrismo o nacionalismo, expresión viva de las corrientes nacionalistas de fin de siglo y una corriente pictórica extranjerizante, que sustituye la tradición escultórica unaginera, con una forma perfecta. pero no expresa en forma adecuada el tema nacional: el realismo con una alta dosis de espiritualidad. La discusión acerca de cuál de las corrientes es la que va a prevalecer no tiene relación con la temática nacional; eso nadie.lo cuestiona, sino que se refiere a la forma que se va a utilizar para expresar ese tema.

Ólt!O. C. 1920-30.

Es importante resaltar que la creación escultórica imaginera durante el primer cuarto del siglo XX se repliega, dejando el espacio al desarrollo de la pintura; en esta técnica es donde se va a dar el conflicto. Sin embargo, no debe perderse de vista que en el desenvolvimiento de una forma de expresión plástica nueva a partir de la década de los años treintas, los escultores también van a jugar un papel de gran importancia. La escultura se mantiene dentro de la tradición imaginera y atiende la decreciente demanda del mercado; a su vez trata de hacer sobrevivir la técnica y su enseñanza en algunos pequeños espacios como el taller de imaginería de Francisco María Zúñiga. De ahí van a salir algunos jóvenes inquietos que se unirán al grupo de pintores que conmoverán el medio artístico nacional en las décadas del veinte y treinta de nuestro siglo.

Árbolt!s y Riachut!lo. E:p¡uit!I Jiménez Rojas. Ólt!o. 1920.

Tronco m la Playa. E. Span.

Formación profesional de Teodorico Quirós Teodorico abandona el país con destino a Boston, Estados Unidos de América, con el objeto de estudiar la carrera de ingeniero arquitecto y permanece en aquel país de 1916 a 1921, año de su regreso. Su título es ratificado porla Facultad de Ingeniería de Costa Rica. Inicia su vida profesional y, paralelamente, su obra pictórica, al principio como un entretenimiento; conforme transcurre el tiempo va tomando el asunto con más seriedad. Durante la ausencia de Teodorico, las protestas de los jóvenes por la inflexibilidad de criterios en la Escuela Nacional de Bellas Artes se acentúan; muchos prefieren abandonar el recinto luego de aprender los rudimentos de la pintura para no continuar repitiendo los modelos académicos que cada día pierden más su vigencia. Teodorico penuanece casi seis años en el extranjero: explora el medio artístico de manera infom1al, para luego regresar con ideas muy claras con respecto al arte y su papel en la sociedad actual. Uno de los acontecimientos que le produjo mayor efecto fue la inauguración, en 1919, del mural del pintor impresionista español Sorolla, en la Hispanic Society of America. En esta obra, 14 lienzos de 70 m en total, en los que muestran los tipos y costumbres de las diversas regiones españolas, Teodorico tuvo la oportunidad de observar la forma en

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empeque el artista pinta la luz y maneja el color. Luego de esta exhibición, o sizó a penl-ar en hacer lo mismo con el paisaje costarricense: no solo pintarl no. sobn- todo. captar la luz tropical nacional. to que se Lai; obras que realiza Teodorico en los años veintes son un conjun as, incaracteriza por ser experimentales. Se encuentran djferentes técnic oy fluencias y temas . El artista está en una etapa de búsqueda de su camin como de ahí la ,·ariedad. Los trabajos que realiza los siente únicamente preocupruebas. experimentos y es por esto que durante este período no se pa de ponerles fecha. ras de Dentro de este grupo, y en lo que parece ser una de las primeras muest a, láalforj su interés por la temática nacional, se encuentra El hombre de la ad la mina No. 1, dibujo de pequeñas dimensiones que capta con gran fidelid . La imagen de un campesino con su alforja apoyado en el marco de una puerta aje: obra es muy interesante porque denota una aguda observación del person de a camis el detalle de la vestimenta propia de los pobres , el pantalón azul, la so, en manta. el sombrero de paja, los pies descalzos y la posición de descan la puer"cootraposto", en actitud de meditación. Completa la obra el marco de ta. que es la encargada de definir el espacio en que se sitúa la escena.

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flOMBRE DE LA ALFORJA. Lámina N"l

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En este pequeño dibujo, aunque de una etapa experimental. ya tenemol a un Teodorico Quirós definido -aunque quizás él mismo no sea consciente de ello- y las características que mantendrá a travn de &oda su vj.. da: el interés por el tema nacional personificado en el campesino del que n:coge con minuciosidad su imagen; el espacio determinado de manera magistral, sin caer en exceso de detalles de un comercio u otro sitio de entretenimiento pueblerino; de este, sobresale la puerta. de la que destaca el marco. El arquitecto se expresa con esa manera que solo Teodorico puede hacerlo y que será una de las características de su obra: su interés por eJ espacio; la forma segura y decidida en que sitúa los elementos de su pintura en una estructura espacial muy precisa. Finalmente, el dibujo correcto y la posición de "contraposto" es herencia que recibe de la academia, la cual sabe valorar. El color, pese a que no es UD elemento prioritario en esta obra, ya muestra lo que será Teodorico Quirós: UD audaz que no solo no tiene temor de utilizarlo de una manera a veces inesperada. sino que disfruta de la expresividad del color y de sus posibilidades de comunicación. Cuando Teodorico se enfrenta con el terna del campesino y su mundo. no está introduciendo una temática nueva. le antecede en este camino Ezequiel Jiménez con sus escenas de campesinos en diferentes actividades. Se conocen obras de paisaje nacional específicamente con el tema de la casa de adobe desde 1897, el cual repite en 1918. Estas pinturas eran a1 óleo. por lo que deben ser consideradas antecedentes de la pintura de paisaje. e inclusive un adelanto del gusto por la arquitectura colonial que se va a dar a partir de la segunda década del siglo actual.

Paisc¡je de G ~ E:::~J J ~ Rojas. Óleo. 1930.

También José Rojas Sequeira realiza una serie de dibujos con remas n3':io-na1es y costumbristas para el Almanaque Cen1roamericano de 1~~3. r-.v encargo de Vicente Lines; los dibujos de Federico Góngor.i. de UMS mu~res del pueblo que regresan del río o los de Feli(k! Eduardo Leh~"f en q~ pinta al pueblo en distintas actividades.

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y óleos• de acuarelas , ~,, -r, - ,_ Pli,-cdano cJ·ccula algunas , . 1-1 a~ta e1 m, ~111l"' \.ll' , \ •111•1• t" ·• n en trapiches o beneficios de cafe y de campesmas q,,,..~ ..... · u 1 11 1 camrcsllh'~ nacional . ¡ ,,-,.1• F·iusw Pacheco crea una sen e de oleos de. pa,saJe _ . . , _ que \.arg..111 e , • • . también Span Emilio aleman el acuarela: en repeur a ,·a -.nncme. •n· n0st , . . . . que. , , . e \. inta t'I raii:aie nacional con un estilo 1mpres1omsta desde su llegada al pa1s ~n I u1_)(). , e~ ¡ u..io. Pedro Ortiz. nicaragüense radicado en Costa Rica, va a t'-;-: 0ger Ía cNta del Pacífico y las extensiones guanacastecas para su pintuL

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Todo~ lo~ pintores de paisaje nacional se conocen; a pesar de la diferencia de c.d.:lde.-,. Cl>tilol>. procedencia social o nacionalidad; hay una relación, a veces mu~ e.,trecha. entre algunos de ellos, más distante con otros, pero todos están embarcado:, en la misma aventura: capturar el paisaje como medio para rescat:::.: ¡,, ,denudad nacional. En este camino no están solos: sus compañeros escrit Cá.:u Sandino

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F.vulttu,do Man( se

°''"~ ~ eji~ ilo de Sandino. N ..' l· l\t-¡w.ooo. eronómica. " El pintor Francisco Amighetti ratifica la anterior afirmación cuando comenta la postura de algunos de estos intelectuales. Cannen Lyra, por ejemplo, insistía en que los artistas debían de pintar casas de adobe en condiciones deplorables, como símbolo de la pobreza Y para mostrar la necesidad de introducir cambios en la sociedad. Pero, confiesa don Paco, que aun cuando ellos compartían las inquietudes de reforma económica y social y sentían gran admiración y respeto por la escritora, no podían complacerla. La casa de adobe era más bien un motivo estético. Los atraía la belleza de los muros gruesos, los colores con que los campesinos decoran sus casas y la for113 ma en que las construcciones se integran con el paisaje. >

RetraJo de Enriqiu

Macaya. M. de la Cni: Gon:fik:. Carboncillo sobll papel 1936.

El Círculo de Amigos del Arte no se politiza. Se mantiene siempre como un centro de difusión del conocimiento y tanto es el interés, en ese sentido, que la señora Vera Tinaco de Yglesias cuenta cómo ella junto con Yolanda Oreamuno y Enrique Macaya daban ciclos de conferencias . Así mismo, León Pacheco coopera en la organización del grupo y expone sus ideas. No había tampoco recompensa económica en este esfuerzo; los más nobles ideales de compartir sus conocimientos con el público interesado, sobre la cultura y el arte, eran su inspiración. También era frecuente escuchar disertaciones de personajes internacionales -políticos e intelectualeslas cuales fueron muy bien recibidas. Así, el Círculo fue el sitio donde los artistas encontraron el espacio para satisfacer, al menos en parte, sus ansias de conocer, infonnarse, discutir libremente sin prejuicios políticos, porque una de las cosas importantes que salta a la vista, es que sus integrantes no tenían filiación política ni militancia en grupo, pues les atemorizó la idea de verse condicionados y no poder expresarse libremente en su pintura. (I◄ ' Aunque los artistas están escasamente informados acerca de temas específi~ente de su interés, la prensa escrita realiza esfuerzos por mantener a la crndadanía enterada de los acontecimientos que suceden tanto en el país; como de los hechos ocurridos en el mundo a partir de la Revolución Rusa, Y sobre la expectativa que tiene América Latina acerca del camino que seguirá la R~volució~ Mexicana. Hay que considerar la posibilidad de que la proe internacional incida , al igual que en otros países de nacional blemática . Amé . sea precisamente en la década de los veintes que la que en . nea Latina, pm~a COStarrícense emprenda la tarea de cuestionar la tradición artística nacional Y se interne en el camino del arte del siglo XX.

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El ambiente en que inicin su obra pictórica Teodorico Qui.rós Dentro de una época de permanentes tensiones, los creadores tienen una gran preocupación particular: el atraso que muestra el arte costarricense; así, a la necesidad de resolver este problema dirigen sus mayores y mejores esfuerzos. En este contexto se inicia la primera etapa de la obra pictórica de Teodorico Quirós, la cual cubrirá la década de los veintes hasta el final de las exhibiciones del Diario de Costa Rica. El ambiente no parece ser el más propicio para las inquietudes de los artistas. El país está convulsionado y el arte ha sido considerado, desde que las autoridades atendieron este tema, como un asunto de "adorno" y, en consecuencia, de segundo orden. Las autoridades educativas lo estiman como un "adorno" en los planes de estudio y, por esto, siempre ocupa un sitio complementario y de esparcimiento para los estudiantes, podría decirse que no hay gran diferencia entre la forma como se concibe un curso de costura o cocina y el de arte. El problema que se plantea en relación con el arte no es de falta de interés por parte de quienes se ocupan de la educación: se trata más de un asunto que evidencia un absoluto desconocimiento del papel que juega el arte en la educación y en la sociedad. Para los jóvenes que desean dedicarse a las artes plásticas, es difícil obtener información sobre lo que acontece en la época. La Escuela Nacional de Bellas Artes es el único sitio donde realmente el arte se cultiva; sin embargo, la institución no llena las expectativas de los jóvenes inquietos. En las librerías que hay en San José es casi imposible encontrar libros sobre la materia, pues probablemente es poco el público que los adquiere; además, el costo elevado los convierte en un artículo de lujo que solo quienes estén realmente interesados pagarán por ellos . Muy pocos deben ser quienes se inclinan por este tipo de literatura ya que los establecimientos dedicados a este comercio no se ocupan en importarlos. Desde la mitad del siglo XIX, se abren librerías como El Álbum, la Librería Chilena que es una sucursal de una empresa de Valparaíso; además, los libros se venden en almacenes, bazares y boticas; pero, a juzgar por el inventario de la Biblioteca de la Universidad de Santo Tomás, informarse sobre arte es una verdadera proeza; lo que sí llama la atención es que en 1859 hay 10 libros sobre publicidad. Parece ser que la publicidad, vista como un oficio, sí es objeto de atención y esto va a influir en los artistas que se están formando. Teodorico Quirós muestra en sus primeras obras una tendencia muy definida en el trazo, el tratamiento del tema y la aplicación del color, influencia de las técnicas publicitarias de ilustración. También cabe recordar que a principios de siglo salen a la luz una serie de revistas que demandan del trabajo de algunos artistas para hacer las ilustraciones y el montaje de estas. Revistas como Pandemónium, Páginas Ilustradas, Athenea, Ariel, Crisp(n, editadas

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REVISTA CRISPÍN. Lámina Nº 2.

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RETRATO DE UUY. Lámina Nº 3.

en los Talleres Tribuna y que es elaboradas y diseñadas por Teodorico Quirós, Carlos Salazar Gagini y Joaquín Vargas Calvo; Renovaci6n de Elías Jiménez Rojas y, por supuesto, EL Repertorio Americano son algunas de las publicaciones periódicas que circulan, algunas con gran éxito, inclusive a escala internacional. Entre los primeros trabajos que realiza Teodorico Quir6s tras su regreso se encuentran algunas ilustraciones. La revista Crispfn fue el medio que le sirvió para incursionar en el dibujo publicitario. La portada de la Revista Crispín, lámina No. 2, es un ejemplo de esta faceta de su obra.

La simplificación de la forma, el color aplicado en grandes áreas y el arabesco del dibujo, influencia de la ilustración de comienzo de siglo, es realizada de una manera perfecta al combinarse con la construcción equilibrada de la obra. Tiene un tono caricaturesco que también se encuentra en el Retrato de Lilly, lámina No. 3. Teodorico Quirós tiene una gran amistad con Lilly y este retrato fue realizado en razón de esta relación. El dibujo es de una gran simplicidad; en él se acentúan los rasgos sobresalientes de la modelo hasta rayar en lo caricaturesco: es un retrato muy simpático que hace pensar en una relación muy agradable. Parece ser que Teodorico y Lilly tienen la suerte de conocerse muy bien; ella le tiene una gran paciencia; parece comprender al artista y suele perdonar el olvido de sus citas y otros detalles porque entiende que el mundo de Teodorico es muy ancho y complejo. Es una de esas amistades de siempre, que quizás fue mejor que no acabara en el altar porque se hubiera empañado con el trajín de la vida diaria.

1905: x inicia eljmn:ismo. 1905: x inician las aposiciones de El PW!IOe ~ Dresde.. 19Q7: x inicia el cJlbismo.

Por esta época. de acuerdo con doña María Huete de Guevara.. le hace lDl retrato a Maáa Cristina Goicoechea, quien era también gran amiga del artista y una eterna enamorada. Este retrato no ha podido ser localividn. El pintor recurre a modelos que se encuentran cerca de él durante estos primeros años. Al mismo tiempo que se ocupa de ilustraciones publicitarias, Teodorico realiza algunas incursiones más serias en la pintura. Preocupado por enterarse y asimilar lo que en otras partes del mundo son estilos artísticos ya superados, ejecuta la pintura de una figura femenina, mediante los principios que utilizaron los cubistas. El Diseño cubista, lámina No. 4, es muy interesante. Muestra a una figura con una vestimenta de bailarina árn.be reclinada en el zacate. con un paisaje de fondo que bien podria ser La Carpintera, la cual pinta en repetidas ocasiones y que tanto lo atrae. Se aplican los principios de descom~ición de la forma en figuras geométricas, pero con una rigurosidad en el análisis q~ más recuerda a un dibujante de arquitectura que a un pintor cubism; la fi.._l?Uf3. no llega a perdtirse. Parece que perder la fonna no es el interes del pintor, caer en

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.. .. . . 1, s ,,bjcti\'(). pero sí el análisis de la figura. Los la ah,tracrnm mm1. •' 1'·' ~" 1 • 11 • . • . , ,,r, ·m un tonar muy bien definido dentro del eselcmcnt0~ de su pmtn1~1"" 11 · 1.: ' e • . . • 1 .... , p• , h fiu ma: hay un segundo plano de prusa.ie que pac,o: el pntnl.'t r1ª'"' 1' \o,. 1 . .· .· . - 11, ,,·u- •ti tercer)' ult11no plano de la montana. El color Slf\'C de tran~h.11.' \\ r:n a \,: :::-' • . e,; una pi.lleta audaz. el i.lmanllo crudo que seen \a obra e!- rea\t"'-'me .,....,,·ido· ,m · • .. . . J . er.periencias. Parece que los primeros en relacion arse con el arttsUs son Euquiel Jiménez y f¡¡usto Pacheco, quizás porque para la

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época los dos eran pintores con cierto reconocimiento. Hay constancia de esta amistad en las pinturas que los tres realizaron. Salen al campo juotos; captan los mismos temas de paisaje y pintan directamente del natural. Aun cuando el estilo de los tres es diferente, la relación debe haber sido enriquecedora. Luego toman caminos distintos, como respuesta a otros in~ ses, pero, en ese momento, forman un grupo con un proyecto comoo: capturar el paisaje costarricense en sus telas.

El ambiente de las artes plásticas Conforme transcurre el tiempo, Teodorico Quirós manifiesta grao interés por la pintura. Al principio se interesa igualmente en la arquitectura y la pintura; la primera es su profesión; la segunda, su pasión, la cual crecerá hasta quitarle el lugar en sus prioridades a la primera. Cada vez se involucra más con los pintores y sus problemas e inquietudes. Nada prometedor es el panorama del arte en Costa Rica en las dos primeras décadas del siglo. Aunque existe la Escuela Nacional de Bellas Artes, no hay lugares para exposiciones. Los únicos medios para llegar al público son las exhibiciones que, periódicamente, organiza la Escuela para mostrar el trabajo de sus estudiantes. En algunas ocasiones, los pintores solicitan a los comerciantes que les permitan exponer su trabajo en las vitrinas de la avenida central; de esta manera, el público se entera de que hay alguien dedicado a la pintura de retrato, de paisaje, entre otras. Con respecto al mercado del arte, este no existe. La mayoría de las veces, los pintores son contratados en forma particular para cumplir con un encargo, casi siempre un retrato. La gente prefiere reproducciones, o los cuadritos de las niñas de la familia que asisten a la Escuela Nacional de Bellas Artes. Nadie piensa en gastar algún dinero en comprar cuadros para decorar las casas. Vivir de la pintura es casi imposible y el que opta por este modo de ganarse la vida es porque tiene vocación de mártir, pues muchas son las limitaciones y pocas o ninguna las compensaciones y reconocimientos. A esto se enfrenta Teodorico. Así, al identificarse cada día más con la pin-tura, todo lo relacionado con ella le concierne. Es en esta situación que empieza a plantearse posibles soluciones al respecto, hasta que finalmente se decide por la acción.

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Las nrosiáoncs del "Diario de Costa Rica " as Las uni\.·a~ c,hibi\.·i1mc~ de ane que se han hecho durante las dos primer casos ambos en 1917; Ji.:aJa~ ~,in la~ Fiestas del Arte y la Exposición de o: no se puc-den \.·(insiderar muestras de arte en el mejor sentido del términ difícil hace que lo l, cultura y s0 n mas b1en una mezcla de actividad social delimit:l.l d11nde empieza una y dónde termina la otra. su Tnl\11,riú, Quirós comprende la necesidad de que los artistas muestren a la t'b,J.. se enfrenten con el público . y confronten las obras entre sí. Madur la en za cristali idea , se dedica a procurar los medios para concretarla. Ella se Las pi1mera exhibic ión de 1928. Él pretende que sea un acontecimiento anual. se to proyec el , tiempo a-:-ti,·idades se prolongan hasta 1936. Con el paso del n1e1'·e aún más ambicioso: pretende convertirlo en un evento centroamerica no: sin embargo. esto no llega a tener mucho éxito.

Rrma dt / 9-:!U, Sna Ju /,a S,1/a:ar

Las exposic iones son básicamente de carácter cultural y, sobre todo, tienen como fin mostrar las obras de artes plásticas; pero, en forma paralela, seora la ganizan concursos para escoger a una reina que le dé más lucimiento , fueron época, la de acli , idad . Las reinas. algunas de las más bellas jóvenes en su orden: R, 1n111rio dl' Co.1·1a Rica, corno se ll' S conoce alcanza 111 ;Jyw Úlll, ,,,, /)111 la ac:11 v1d:1d en si misma , sinü por lo que lc:gra generar. n: 1Ji-~tlt. la ¡,nn,c," l'i.liilll(.:ié>n ~e ~ic:nlt' que lns ci111il:n tos del urte se mueve

se generan opinione s, unas más autorizad as que otras, pero todas contribuyen a promove r un ambiente de discusión , de cuestiona miento; los artistas se ven en la necesidad de presentar lo mejor de su producció n porque 5115 obras serán vistas y, además, criticadas: el público está a la expectativa de J,o que se expone y de lo que se expresa; empieza a tomar partido, a involucar se en las discusion es y a interesars e en adquirir alguna obra. Como ya se citó. el comercio de las obras casi no existe; no obstante, cuando a un artista alguien le muestra interés en adquirir una obra, esto lo motiva a trabajar más y a exponer en la actividad siguiente.

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P..ano M 1911, Sna. MarfD Elena Fado

La exhibició n de 1928 fue todo un éxito: 200 trabajos son presentad os al público; la afluencia es tanta que se acuerda mantenerla abierta hasta las once de la noche. La exposició n se abre al público el 11 de noviembr e a las doce del día; el día 12 ya se habían registrado 1.328 firmas. Un éxito rotundo. el cual es una muestra clara de que en Costa Rica hay artistas y un público receptivo . Lo que sigue en adelante es un interés creciente en las sucesivas exhibicio nes. Se va propician do un ambiente cada vez más apto para que el artista exponga su obra y el público amplie sus conocimientos y cultive el gusto. La última exhibición se da en el año de 1936 cuando. habiendo cumplido ya su propósito. se agota y comienza a generar conflictos personales. Cada uno de los creadores toma su propio rumbo y continúa desarrollando su obra. El legado de estos acontecimientos es la posibilidad que van a tener los artistas, desde aquel momento, de mostrar su obra. sin importar su estilo, y la necesidad de esforzars e por mejorar la calidad estética de su trabajo. El ambiente del arte en Costa Rica no volverá a ser el mismo; a partir de entonces. el arte comienza a ser un asunto más serio. e inclusive el Gobierno se va a ir interesando más en todo lo que a la cultura y el arte concierne . Definitiv amente, el motor de este evento es Teodoric o Quirós y a él se le debe ese importan te paso que dio el arte costarrice nse en la década de los años treintas. Gracias a estas exhibicio nes algunos de los artistas más importan tes que ha tenido Costa Rica dieron sus primeros pero firmes pasos en el arte, tal es el caso de Francisco Zúñiga o Francisco Amighett i y los jóvenes actuales deben a él el ambiente efervesce nte que hay respecto de la cultura y el ane... Teodoric o Quirós, además de promove r las actividad es, participa en ellas y obtiene algunos premios. En 1928 logra medalla de plata en pintura.. y en arquitectur a, medalla de oro; en 1930, alcanza medalla de oro en pintura. E..--te también es un periodo intenso en el campo pictórico. En 1930 e'.\.--pone So obras; en 1932, 17; en 1933 muestra 14; participa en la elaoor:k.-ión del .·Ü bum de Gralx1dos de 193-t Asimismo, tr.ibaja como docente en el Colegio Superior de Señoritas , y en l 938 realiza un mur.ll de ocho paneles. Es U"'-' Je los peliodos de mayor actividad de su vida.

R...'UID de 193-!.

Sna.

M._,rce,;a

Buche..

19:B: D. H. J....:;:.-rm,:e publica su novela "El ...\mar.le~ fA0· Chanerly ··. 1936: ~ m=g,ua d p rimer servicio de T.\: rn ir:.g!.=-""'TTQ..,

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__j cia..r-ro « la Ocra\·a E:q,,1. que hoy día se conocen son las mismas, pero es imposibl e asegurar, con ab!)()l uta precisión, este detalle ya que los catálogos que se hacen se refieren 6nicame nte al nombre de la obra, sin detallar más, de manera que no es po:..ible determ inar si se trata de la misma creación . Se supone que son las m1:..ma.'>. si :..e atiene únicamente a la fecha de ejecució n, ya que, en apariencia. lo que :..uccde en estas exposicio nes es que el arti sta lleva todas las pintura.e, que deselt exponer y todas son acept adas; dicho en otras palabras , naban admiración, mientras que otras dl!bcn de haber sido de malll calidad.

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Entre las obras de este período se encuentra El puente sobre el rfo Chiquero, lámina No. 5, una acuarela de especial significación no solo en la obra de Teodorico Quirós, sino un tema que merece especial atención en la historia del arte costarricense. El primer detalle interesante en esta obra es la técnica Al contrario de lo que sucederá en épocas futuras, durante este período Tcodorico pinta y utiliza para ello la acuarela. La razón para esto puede explicarse en términos de costos: este material siempre ha sido más barato que el óleo; también puede influir el tiempo en que se realiza la obra; además Teodorico la emplea para colorear sus trabajos arquitectónicos, por lo que hay que pensar que este medio le es muy familiar. Aunque en los catálogos de las exposiciones del Diario de Costa Rica no dice la técnica, se podría pensar que muchas de las obras que lleva a cabo para esas exposiciones pueden haber sido hechas en acuarela. o quizás todas; esto ayudaría a entender la gran cantidad de obras ejecutadas en tan corto período, al mismo tiempo que desarrolla su actividad de arquitecto.

Pw:nk~ drio Ou,qwcro. ~q,ael furib=. Óko. CJ924.

Esta acuarela, al igual que las que realiza Fausto Pacheco en la misma época, son de una técnica muy diferente a la que se usará posteriormente, por influencia de Margarita Bertbeau. Tienen un acabado más parecido al del óleo, más pastosas y con más detalle: ya sabernos que Fausto Pacheco lo que hizo con la acuarela fue tratar de reproducir lo que primero hizo. con gran éxito. en óleo, con el fin de bajar costos dada su condición económica. Además, esta pintura tiene el mismo tema del puente viejo del río Chiquero. y en un ángulo muy cercano a una pintura semejante que hizo Fausto Pacheco y otra de Ezequiel Jiménez. Precisamente es. en esos años veintes. por influencia de Ezequiel Jiménez, que Teodorico y Fausto Pacheco acompañan al primero a pintar al aire libre. Probablemente, en este momento. Teodorico prefiere usar la acuarela que le permite captar el momento mejor que el óleo; aprehender la impresión momentánea de la luz en el paisaje debe de haber sido su finalidad. El color aun es tímido y utiliza una gama de grises y azules que, en épocas posteriores, va a retomar; ya se encuentra el uso de las diagonales en la composición que también es uno de sus elementos característicos. Cuando años más tarde Teodorico Quirós pinta al óleo en Escazú, cuenta Luis Daell -quien era un chiquillo en aquella época- que él tiraba la tela en el suelo, sostenida con dos piedras y pintaba manteniéndose de pie la mayor parte del tiempo. Llevaba dos botellas, una de guaro y otra de aguarrás, y aunque ambos envases eran iguales nunca se confundía: bebía un trago; cogía un poco de aguarrás para mezclar y diluir el color. y así alternaba basta que acababa la pintura. A veces. el óleo lo mezclaba con gasolina. pero nunca usaba aceite de linaza. En esos días, Teodorico y Fausto P.ach~o forman una pareja de hábitos opuestos, porque mientras el primero es descuidado; el segundo es sumamente celoso de la técnica. Cuando pinta en su casa, después de su matrimonio con ck)ña Maña Ponce, emplea el caballete del pintor Wenceslao De la Guardia, quien era tío de su esposa y discípulo de don Tomás Povedano. Sin embargo, siempre fue

Pak14 4't TMJc>n..-o Q,.irós

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JUAN RAFAEL ESCULPIENDO. Lámina Nº 6.

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desordenado, cuando no encontraba su paleta tomaba la loza de la casa, gesto que siempre causó el disgusto de sus hermanas. Para iniciar sus pinturas, Teodorico acostumbra "dibujar " con naranja o bermellón; para lograr el efecto de la luz del sol, lo que hace es que deja una línea de este primer delineado. Esta manera de comenzar la obra también la adopta Fausto Pacheco posteriormente. De 1928 hay también dos obras muy importantes: el Retrato de Juan Rafael esculpiendo, lámina No. 6, y Familia campesina, lánúna No. 7. Ambas muestran ya, de manera muy clara, las características de la obra de Teodorico. La pintura Juan Rafael esculpiendo manifiesta el estilo del pintor ya plenamente desarrollado. La rigurosa construcción del cuadro, la pincelada y el color, expresados a plenitud, el dibujo que construye y define la forma, la concepción clara y definida del espacio y el volumen de la forma, característico en este creador y ya esbozados en sus obras anteriores, adquieren su forma definitiva en esta pintura. El óleo es el material que Je permite expresar lo que el artista tanto ha buscado; será su técnica preferida: óleo sobre tela o cartón, según la dimensión de la obra o la situación económica, pero siempre el óleo. El sello inconfundible de su obra está presente en un tema en el que rinde homenaje al Maestro escultor. No podría haber encontrado un tema que hubiera venido mejor a Teodorico que el retrato de Juan Rafael esculpiendo, para mostrar la fuerza expresiva de su pintura. El tratamiento que da al retrato es el mismo que lo hará célebre en el paisaje. Cuando con este estilo suyo pinte el paisaje costarricense, habrá hecho en las artes plásticas lo que García Monge hizo en la literatura: forma y contenido se unen de una manera óptima para expresar el tema costarricense. Dicho cuadro, fechado por Teodorico en el año de 1928, parece que es más bien de 1945. Esta posibilidad debe ser seriamente considerada porque esta obra la ubica cronológicamente el pintor ya en su vejez. tratando de recordar el momento de su ejecución. Sin embargo, por el estilo plenamente desarrollado del pintor y por la escultura que en ese momento esculpe Juan Rafael, corresponde a una fecha posterior. La obra en que trabaja el escultor es Maternidad conocida como La leona de 1945, sin lugar a dudas. Este detalle es muy interesante porque agrega una temática diferente a su mejor creación de la década de los cuarentas. Posiblemente, la admiración y respeto que le inspira el escultor herediano lo lleva a desviarse de su camino y realizar esta obra en homenaje del artista. Teodorico Quirós escoge para desarrollar su estilo una técnica expresionista que calza con su carácter decidido. Al mismo tiempo, Fausto Pacheco hará lo propio con una técnica más bien impresionista; Francisco Amighetti,

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FAMILIA CAMPESINA. Lámina Nº 7.

también expresionista, usará la xilografía. Es una tríada de creadores de la tradición moderna de la pintura costarricense, la herencia más valiosa de las exhibiciones del Diario de Costa Rica. Cada uno de ellos logrará conjugar forma y contenido en un carácter propio, que marca el inicio de una línea pictórica que definen hoy en día la evolución de la pintura costarricense: Teodorico Quirós y Manuel de la Cruz González son el camino de la abstracción y la inserción en las corrientes actuales. Fausto Pacheco es el iniciador de la imagen romántica del paisaje costarricense y la tradición de la acuarela, enriquecida más tarde con la obra de Margarita Bertheau; y, finalmente, Francisco Amighetti, la permanencia de la tradición figurativa nacional. En la pintura Familia campesina, lámina No. 7, Teodorico trabaja la temática nacional en la figura humana. Esta creación es parte de un conjunto de obras que se realizan durante la época en la que se ensaya con formatos de mayor dimensión, influidos por la tradición muralística de México, y con un sentido más acentuado de la narración sobre los valores puramente estéticos. Es interesante lo temprano de la fecha de ejecución, sobre todo si se toma en cuenta que es en el inicio de los a.fios veintes en que los mexicanos empiezan a desarrollar su gran obra mural. Parece, entonces, que las noticias sobre lo que sucedía en México Ysu revolución eran asunto de atención permanente para los creadores costarricenses. En esta medida, el arte costarricense va a compartir el destino común de los países latinoamericanos en este campo artístico.

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Esta pintura es una de las pocas de Teodorico donde la figura humana juega u~ papel importante en la composición; conforme transcurre el tiempo, esta pierde_importancia; se vuelve accesoria dentro del paisaje y, con mucha frecuen~Jl1, desaparece. Además, posee un prin1er plano en sombra en el ángulo mfenor derecho, definido por una diagonal, el cual será un elemento frecuent.c: nci M"ilo en la pintura de Teodorico, sino también en las de Ezequiel Jimé-

111 11- --- --- --- --- ~~ -nez. Este componente es utilizado por Fausto Paheco, de manera magistral, en algunos de los óleos. En 1930 se inicia un período de reflexión en la obra pictórica de Teodorico Quirós. A partir de este año se enfrenta con el paisaje como motivo cínico de su obra. Los antecedentes de estas obras se encuentran en las salidas que hace al campo con Ezequiel Jiménez casi diez años atrás. Se convierte en un andariego, desde Puntarenas hasta las faldas del Volcán lrazú; parece que la obsesión es experimentar con la vegetación, el color, el terreno de cada una de los sitios donde se instala para hacer sus pinturas. Pero el arquitecto siempre viaja con él pues, en cada una de sus pinturas, además del paisaje, se interesa por la arquitectura; quizás, de esta manera, a través de la obra material desarrollada por el hombre es que Teodorico mantiene la presencia humana en sus pinturas cuando la figura humana ha desaparecido. Además, en él influye mucho el renacimiento neocolonial que se da a escala latinoamericana, así co-

ABREVADERO EN PUNTARENAS. Lámina Nº 8.

mo la idea de recuperación de lo nacional que se ha extendido por el continente a partir de la Revolución Mexicana. En Abrevadero en Puntarenas, lámina No.8, muestra el ambiente soleado, cálido del puerto; los grandes árboles que dan sombra para proteger del intenso sol; la pileta que ocupa el centro de la composición y la figura humana de muy pequeña dimensión, son los elementos de la obra. La luz del sol que se filtra a través de los árboles forma un violento contraste con las zonas de sombra; este efecto se logra con el empleo de un amarillo intenso y los verdes matizados.

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TIERRA BLANCA. Lámina Nº 9.

De Puntarenas se traslada a Tierra Blanca, lámina No.9, donde recoge la soledad de los campesinos que viven en comunión con la tierra. La composición de esta obra se real iza mediante una fuerte diagonal que transporta al espectador a las alturas de Cartago. La casa sola, en medio del paisaje, parece un faro que indica la presencia humana. La vegetación es escasa; la pintura está bañada de una luz fría que transmite el ambiente de la zona; solo hay un área iluminada que forma un espacio de transición entre la zona en sombra del primer plano a la izquierda y la casa: parece que el sol se filtra por una nube; solo alcanza a iluminar parte del techo de la casa y el espacio adyacente. En esta obra, el autor utiliza grandes y vigorosas pinceladas , que enfatizan el movimiento del terreno.

Cantina de pueblo, lámina No. l O, es más compleja y de carácter anecdóti-

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co. En ella se ve el ambiente de los pueblos: las casas de adobe alineadas a lo largo de la calle de tierra; la cantina, el único sitio de esparcimie nto para los hombres, ocupa una esquina en cuya entrada se observan tres parroquianos que pasan el tiempo. aburridos, probableme nte, después de haber agotado la conversación, si es que la hubo. La calle es especialme nte bella: lo!i verdes. en todas las tonalidades , son el verdadero motivo de la creación; esto~ llevan al espectador a recorrer aquel pueblo silencioso. Las casas no const.ituycn el prototipo de la casa de adobe; los techos, sobre todo, muestr