Communicating meaning : the evolution and development of language 9780805821185, 080582118X

[]

1,044 106 2MB

English Pages [94] Year 1996

Report DMCA / Copyright

DOWNLOAD FILE

Polecaj historie

Communicating meaning : the evolution and development of language
 9780805821185, 080582118X

Citation preview

w w w . f r e e lib r o s . c o m SI LOS QUE ME CRITICAN SUPIERAN LO QUE YO REALMENTE PIENSO DE ELLOS... ME CRITICARIAN MUCHO MÁS. Tal vez por esa razón he escrito este libro, para compartir mis pensamientos con otras mujeres, ya que yo pasé por todas esas etapas: felicidad, noviazgo, matrimonio, soledades, rutinas, celos, engaños, traiciones, problemas, familia, hijos, planteamientos sociales y dos divorcios en las más espantosas circunstancias que jamás me esperé vivir. Sé infiel... y disfruta es un manual para que las mujeres aprendan a no sentirse cúlpales ni pecaminosas a la hora de sentir y desear vivir sus emociones.

AnaT”for ?2aM£&

S é Infiel... y disfruta A n a F lo r R a u c a

Ana Flor Raucci

Sé infi el... y disfruta

Raucci, Ana Flor Sé infiel y disfruta.-1* ed.- Buenos Aires : Martínez Roca, 2008. 192 p .; 22x15 cm. ISBN 978-950-870-109-1 1. Autoayuda I. Título CDD 158.1

índice

Primera edición: febrero de 2008

© 2008, Ana Flor Raucci © 2008, Ediciones Martínez Roca, S. A. Paseo de Recoletos, 4.28001 Madrid www.mrediciones.com ISBN: 978-84-270-3419-8 Todos los derechos reservados © 2008, Grupo Editorial Planeta, S.A.I.C. / Martínez Roca Independencia 1668, C 1100 ABQ, Buenos Aires www.editorialplaneta.com.ar 1“ edición impresa en la Argentina: junio de 2008 ISBN 978-950-870-109-1 Impreso en Talleres Gráficos Leograf S.R.L., Rucci 408, Valentín Alsina, en el mes de mayo de 2008. Hecho el depósito que prevé la ley 11.723 Impreso en la Argentina Ninguna parte de esta publicación, incluido el diseño de cubierta, puede ser reproducida, almacenada o transmitida en manera alguna ni por ningún medio, ya sea eléctrico, químico, mecánico, óptico, de grabación o de fotocopia, sin el previo permiso escrito del editor.

I.

Limpiando el disco duro .........................

11

II. Nuevos conceptos ...................................

47

III. Las mentiras masculinas,

mastetonas

Y MASCULONAS..................................................

75

IV Conciencia vaginal .................................

99

V Algún día dominaremos el mundo.........

111

VI. Promiscua. .. ¿o más feliz? .....................

135

Vil. Mujeres islámicas.....................................

151

VIII. ¿Cuánto valgo? ........................................

165

Yo, Reina de los Cuernos, dedico este libro a todas las mujeres del mundo, de esta vida y de las vidas anteriores, que han sido homenajeadas, tam­ bién, con sus propias coronas de cuernos, las cua­ les han soportado dignamente y en silencio... También a todas aquellas que decidieron y de­ cidirán valientemente quitárselas y colocárselas en las «cabezas» de sus príncipes para que aprendan a sentir profundamente y con dignidad unos bue­ nos cuernos. Gracias a todas ellas por convertirse en mis Musas.



I Limpiando et d 'uco duro

C a d a día que pasa me pregunto hasta qué punto hemos sido engañadas las mujeres por los siglos de los siglos... ¿Será verdad que nos castigaron a todas por la pereza de Eva, que no quería hacerle un par de huevos fritos a Adán?, y él, que lucía co­ mo un hombre tranquilo y comprensivo, se con­ formó con comerse una manzana para la cena, por­ que se cuidaba y no quería verse barrigón. Estoy segura de que Adán era perfecto, a imagen y se­ mejanza de su creador, pero a Dios (que es hom­ bre, no como otras que dicen que es mujer) no le hizo ninguna gracia tener competencia y se puso furioso con Adán por no imponerse ante Eva, así que se lo llevó al único dispensario llamado bar

11

Paraíso, lo envolvió y le hizo tomar un cóctel de po­

generó en él una incertidumbre hacia los senti­

derosos ingredientes químicos machistas que aún

mientos de su bella y deliciosa mujer, que por mo­

después de tantos siglos siguen sin diluirse y que

mentos cambiaba su linda cara y se transformaba

difícilmente se diluirán.

en una fea bruja, dejándolo totalmente espantado.

Cuando regresó Adán a la cueva, borracho y

Lo cierto fue que cuando al pobre Adán se le pasó

drogado con semejante intoxicación (acuérdense

la borrachera estaba completamente desorientado,

de que sólo se había comido una manzana), en­

dolorido y confundido, y hasta le dio miedo enfren­

contró a Eva toda preocupada en la más oscura so­

tarse a Dios de nuevo ya que había salido perdien­

ledad, angustiada y mortificada, sin televisor, sin In­

do en todos los rounds contra la invencible Eva.

ternet, sin vibrador y comiéndose las uñas de abu­

Y

así, poco a poco, fue convirtiéndose en un

rrimiento; allí fue donde se formó la primera

ser débil, egoísta e inseguro, y comenzó a vivir a la

tormenta huracanada, y por intervención divina

defensiva y a discutir constantemente con la bella

(sólo me imagino a Dios sentado cómodamente,

y dulce Eva, que no entendía el cambio de actitud

comiendo palomitas, listo para ver su primer lar­

de su hombre... Por eso no hay que inmiscuirse en­

gometraje de la historia: La guerra de los sexos en el

tre las parejas para meter cizaña... Siempre se ha

Paraíso, feliz observando y analizando cómo evo­

dicho que tres son multitud, y en este primer epi­

lucionaban todos los sentimientos que les había

sodio de la historia Dios quiso tomar ventaja al dar­

creado a estos dos seres); por supuesto aquella pe­

se cuenta de que había creado a la mujer con un

lea traumatizó al pobre de Adán por todo lo que Eva

abanico de posibilidades más ventajosas que las de

le dijo, cambiándole la personalidad dulce y dócil.

su homólogo, así que se las arregló para complicar

Ese primer encuentro resultó tan fuerte que Adán

las cosas un poco de modo que a lo largo del res­

se convirtió en un hombre inseguro de por vida, se

to de nuestras vidas aprendiéramos algo que aún

12

13

hoy día no logramos aprender: «Vivir armónica­

se quedó dormida en el mejor momento de su vi­

mente en pareja».

da? Es que estoy convencida de que a las mujeres

Existe también otra pregunta que me hago siem­

nos han engañado y utilizado desde el principio

pre con respecto a Adán y Eva, y es la siguiente: ¿de

de los tiempos; sólo se han servido de nosotras pa­

dónde salieron las otras mujeres...? Si ellos dos só­

ra que concibiéramos y no disfrutáramos... Y me

lo tuvieron hijos varones, ¿cuál fue la parte de la his­

sigo preguntando: ¿será que estamos de nuevo co­

toria que no nos contaron?

mo María, embarazándonos sin la intervención di­

¿En verdad la Virgen María concibió por obra y gracia del Espíritu Santo...? Si eso es así, enton­

vina del revolcón con un hombre, «por obra y gra­ cia de la Santa Ciencia»?

ces yo tendré que empezar a cuidarme, ya que me

¿Quién inventó todas esas historias de que ja ­

paso la vida practicando sexo tántrico con el hom­

más hemos razonado y que marcaron los destinos

bre invisible. ¿Se imaginan la cara de la pobre Vir­

de la mujer? ¿Y de dónde salió esa famosita María

gen María viéndose preñada sin comerse el postre,

Magdalena? ¿De quién era vecina? ¿Era secretaria?

cual experimento de probeta? ¡El escándalo que le

¿Era la hermana o la cuñada de quién? ¿Era la es­

habrán formado sus padres! Se los habrá oído por

posa de alguien? ¿Cuál era su apellido? ¿A qué fa­

todo el pueblo preguntándole quién era el padre y

milia pertenecía? ¿De qué clase social venía...? ¿Por

ella diciendo: «¡No sé...! ¡Yo soy virgen!», y la len­

qué la gente quería matarla a pedradas? ¿Qué es lo

gua de los vecinos sembrando las calles de especu­

que iba a contar esta María, tan grave, que el pue­

laciones sobre el asunto y tratando de adivinar de

blo quería eliminarla? ¿Por qué salió Jesús a defen­

quién era esa barriga; ya me imagino a algunas di­

derla y decir: «¡El que esté libre de pecado que lan­

ciendo: «Yo estoy segurísima de que es del carpin­

ce la primera piedra!»? ¿Será que él sí sabía todas

tero». Pobrecita, ¿se la imaginan preguntándose si

estas respuestas y también se sabía la vida de todos

14

15

allí? Estoy segura de que tanto usted como yo te­ nemos amigas y amigos que son así, como Jesús, que se saben la vida íntima de todo un pueblo... Si no me cree, vea cualquier programa de televisión en donde sale alguna periodista que, apasionada y enfurecida, le contará con todo lujo de detalles los más morbosos acontecimientos entre dos personas o más, como si ella hubiese sido testigo presencial de los hechos. Es increíble que alguien se pase unos buenos años estudiando Periodismo en una univer­ sidad para luego tan sólo averiguar quién se acos­ tó con quién y con cuántos. ¿Se imaginan a esta niña si le da por rebuscar la historia oculta de la Vir­ gen María y de María Magdalena? Se hace millonaria en España, ya que el morbo televisado es lo que más recauda en la actualidad mundialmente. Us­ ted también debe conocer gente que habla de es­ tos temas con absoluta propiedad y certeza, como si hubiese vivido en esa época y los hubiese cono­ cido a todos. Siempre hay alguien a su lado que dice saber más que usted, las verdades que están ocultas y las inventadas, y qué decir de los eclesiás­ 16

ticos o políticos de ahora, si habla alguno se viene todo el gobierno o la Iglesia abajo como fichas de dominó. Pero si sigo preguntándome no termino de escribir este libro... Y tardaría mucho en llegar a la era cibernética, antes y después de Jesucristo, donde las cosas parecen estar más o menos igualitas... Por tanto, mis queridas amigas, pónganse có­ modas y abran su mente para empezar a recono­ cer ciertas

mentiras

que los hombres de las caver­

nas, de la época del Paleolítico, empezaron a sembrar en la mente de las mujeres. Aquí usted encontrará la forma correcta para aprender a ser in­ fiel

de una forma casual y sin enamorarse, ya que

cuando se es infiel

mAs

de una noche, o durante

un breve lapso de tres días y un máximo de cinco, entonces usted estará enredándose la vida de una forma brutal y

sólita,

pasando a formar parte de

ese club de amantes fijas que pierden la vida ente­ ra soñando con un espejismo, y ahí sí, mi querida amiga, ésa será su decisión, pero prepárese para sufrir más, mucho más que cualquier esposa, aun­ que no lo crea. Usted

sólita

17

habrá decidido cau­

sar un gran daño a muchas personas y mucho peor:

do unos muy buenos años de su vida creyendo que

a usted misma, y eso será lo más grave, ya que us­

era lo mejor en la vida de él y esperando recompen­

ted no disfrutará sino al principio, luego pasará

sa. Hay hombres que sí caen en esta trampa falsa

más tiempo llorando su soledad, su segundo pla­

de culito y besitos, y dejan su hogar para casarse

no, esperando esa llamada que nunca suena cuan­

con su amante, pero una vez que las convierten en

do usted desearía y sólo la recibirá cuando él quie­

sus esposas (las amantes, nuevas señoras), flore­

ra hacerlo, muy feliz y tranquilo como quien no

cen sus verdaderas intenciones y cambian las reglas

ha estado ausente. Usted vivirá descentrada de sí

del jueguito, ya que están hartas de complacerlos,

misma, de su trabajo, de sus proyectos y única­

y ellos se quedan como tontos diciendo: «Pero tú

mente pensando en él, rebobinando frases falsas

me dijiste siempre que te encantaba», y allí ellos se

que la mantendrán anclada a una relación ficticia

quedan sin familia, sin culito y sin sus maravillo­

que no se cristalizará nunca como usted la sueña:

sas mamaditas que tanto disfrutaban: entonces co­

se levantará cada día esperando su tumo. Poco a

mienza todo de nuevo, y salen a buscar a otra que

poco comenzará a resecarse y parecerá más vieja,

los complazca.

opaca y fea que la propia esposa, pasará su vida

Por eso quiero dejar muy claro que esto no es

convenciéndose de qué usted le da a él lo que su

un manual para ser la amante fija (léase: igual a

esposa no le da (culito y buenos besos, ya sabe

novia de tumo creyéndose que se casará con ella)

dónde), convencidísima de tener en su poder esas

o representativa de nadie; este libro es para apren­

grandes cartas de triunfo que jamás le funciona­

der a disfrutar de la sexualidad personal, para ins­

rán. Y, créame, terminará después de unos años

truirse sobre cómo serle infiel a su esposo, a su no­

con su culito roto y la mandíbula gastada de tanta

vio, a su pareja fija o de convivencia representati­

dedicación. Usted, mi querida amiga, habrá perdi­

va, y saber disfrutarlo. Es para aprender a usar a los

18

19

hombres como ellos nos han usado a nosotras y

finales del siglo pasado; ya que ahora sí estamos pre­

luego, si te he visto, no me acuerdo. Conviértase en

paradas para todo, especialmente para saber libe­

una mujer que sabe ser una buena

rar esos límites mentales, moralistas, religiosos y so­

amante,

a ser

buena en la cama (que a la hora de la verdad es lo

ciales.

que ellos más desean y buscan). Es para que apren­

Hoy sí estamos listas y muy convencidas de que

da a hacerle el amor a otra persona, a amar con pa­

los hombres no quieren cambiar de actitud con

sión y lujuria, practicando un buen sexo, totalmen­

charlas, conversaciones, ni con mucho cariño y pa­

te desinhibida para su propio deleite; sin tabúes ni

ciencia; así que llegó la hora de tomar medidas

miedos para gozar al máximo su sexualidad y lue­

drásticas y darles de su propia medicina, para que

go seguir feliz y plena con su vida, y, lo más impor­

se sientan tan ridiculizados, arrinconados, ofendi­

tante: sin remordimientos ni culpas.

dos, vejados, humillados y utilizados como nos

Quiero que empecemos a desarrollar esa parte

han hecho sentir a nosotras durante décadas; va­

«masculina» que todas tenemos para lograr conse­

mos a demostrarles que jamás las mujeres conta­

guir el equilibrio emocional dentro de nosotras

ron ni nacieron con un interruptor o botón para so­

mismas, ese equilibrio que teníamos y que nos fue

portar tantos sufrimientos y tener la capacidad de

arrebatado con la mala educación que nos dieron

seguir amándolos hasta que la muerte acabara con

durante años. Vamos a aprender a responderles a

nosotras.

los hombres con su propia actuación en la vida,

Comenzaremos a analizarnos y a aprender a

porque ésa será la única manera de lograr una nue­

transformarnos en todos los sentidos, nos ejercita­

va generación de caballeros reprogramados para

remos en alimentar nuestro propio deseo sexual, ex­

que aprendan a convivir con esta nueva camada

ploraremos el mundo de la mentira, la infidelidad,

de mujeres que están invadiendo el planeta desde

la discreción, el ego, el morbo, la pasión, el sexo

20

21

casual y, finalmente, lograremos saber poner cara

más linda de la casa, de la urbanización, del edifi­

de «Yo no fui», de «¿Yooo?, ¡jamás!» y la más im­

cio entero», «yo soy bella». Dejemos de decir todo

portante: la cara de ingenua no culpable (Not

el santo día que estoy gorda, me salió una arruga,

guilty!).

tengo la nariz torcida, no tengo el pelo liso, se me es­

Lo primero que hay que aceptar es que naci­

tá cayendo el pecho, tengo celulitis... ¡Mieeerda!

mos desnudas, bellas, armoniosas, encantadoras y

Hasta la imagen del espejo se asusta al recibir tan­

divinas. Capaces de crear con nuestro propio cuer­

tas críticas negativas. Aprendamos de los hombres

po todo tipo de placeres (incluyase alimentar). Va­

que cada vez que se miran en un espejo salen sa­

mos a dejar de sentimos impuras, indecentes, co­

tisfechos de lo bellos que se ven peludos, barrigo­

chinas o putas por el simple hecho de sentir, de­

nes, calvos o arrugados; ellos parecen que nacen con

sear, mostramos, vemos o disfrutarnos desnudas;

la autoestima en su máxima expresión, ellos sí sa­

comencemos a dejar de descalificamos, a dejar de

ben llenarse de sí mismos y alimentar su ego, ellos

repetir hasta el cansancio que estoy vieja, ya se pa­

nunca se ven feos, aun siendo feos feísimos, siem­

saron mis años, estoy gorda, estoy muy flaca, no ten­

pre se ven hermosos; y mucho menos se ven

go buenos senos, no soy alta, tengo el pelo feo, no

jo s ,

tengo cintura, me estoy arrugando, soy muy blan­

sienten, se llenan de canas y lucen interesantes,

ca o muy negra; dejemos esa absurda manía de in­

atractivos, felices porque las mujeres jóvenes los

conformidad e inseguridad que manifestamos to­

miran, los admiran y los desean por su dinero, pe­

das contra nosotras mismas. Así que párese frente

ro es admiración para ellos y su autoestima, aun sa­

al espejo y aprenda a acariciarse, a quererse y a de­

biendo que están avejentados y que su chequera los

cirse todos los días «Qué bella soy, soy la más be­

respalda; lo importante es que saben usarla a su

lla creación de Dios, hoy amanecí preciosa, soy la

favor, ellos siempre han pagado, están educados

22

vie­

cuanto más viejos se ponen más jóvenes se

para pagar, ellos han pasado toda una vida cubrien­ do los gastos del hogar, la esposa, los hijos, la em­ presa, los empleados, etc. Entonces, ¿por qué no pa­ gar también a una jovencita todos sus caprichos en los últimos años de su vida «sexual», ya que esa muchachita los hace sentir frescos, potentes, visto­ sos, deseados y consentidos? (según ellos siempre están y se sienten muy jovencitos aunque tengan

aceptarse y quererse mucho. Si usted no tiene el cuerpo que desea, entonces haga algo para cambiar­ lo, opérese, haga ejercicio, haga dieta, pero ¡haga algo!, ¡reaccione!:

nada se transforma sin un mí­

nimo de esfuerzo, así que deje de quejarse y acép­ tese tal cual es, y si usted decidió ser gorda por el resto de sus días, entonces sea una gorda feliz.

sesenta años). En cambio nosotras nos sentimos

El otro paso inicial es aprender a bañarse. Dis­

acabadas, resignadas y rendidas ante los años que

frute del agua, ponga en funcionamiento ese jacuz-

vamos acumulando, somos muy brutas, nos ofen­

zi que tiene en su baño y nunca usa, y descubrirá

demos a nosotras mismas, nos desvalorizamos so­

el rincón del placer que tenía y no disfrutaba, en­

las y nos convencemos de que cada día estamos

jabónese y toqúese por todas partes muy bien; y si

más viejas.

tiene una duchita de esas portátiles pues colóque-

Ellos, al contrario, se paran frente al espejo, se

sela allí a toda presión y verá cómo disfruta. Haga

tragan todo el aire de la habitación, meten la ba­

lo mismo cuando esté regando el jardín: póngase

rriga, se ponen casi morados aguantando la respi­

una faldita sin nada debajo de ella y riégúese su

ración y, luego, al expulsar el aire dicen: « estoy

parcelita con esos grifos multiusos que vienen aho­

BUENÍSIMO... SOY TODO UN MACHOTE».

ra para que compruebe otra de las ventajas de su

Así que esto es lo primero que usted tiene que

manguera; frótese con un buen par de guantes to­

aprender de ellos y hacer todas las mañanas: cam­

das esas miserias que han venido impregnándose

biar de actitud hacia usted misma, y empezar a

en su piel, tapándole los poros y la posibilidad de volver a sentir, siéntase libre de tener y lograr to­

24 25

dos los orgasmos posibles con suma tranquilidad.

amiga: eso resulta realmente patético. Aprenda a

Luego échese eremita, aceite o talco, lo que usted

ser auténtica: cada persona tiene un atractivo úni­

quiera, lo importante es que quede suavecita. Per­

co. Comience a vestirse de esa nueva mujer, no ha­

fúmese y pódese bien su «loquita» para mantener­

ce falta tener ropa cara para lucir bien, ya que si

la siempre lista, preparada para la guerra ya que

se siente feliz y segura por dentro, usted genera­

eso es lo que ella quiere: ¡guerra!, y de la buena...

rá una brisa fresca a su alrededor. En cambio, si

No más de lo mismo.

usted se siente desdichada y ansiosa, aun cuando

Ahora mírese nuevamente al espejo y vuelva a

se ponga la ropa más exclusiva del planeta, luci­

repetirse lo bella que es; lo bonita que está toda

rá fea, reseca y con cara de culebra resignada. Só­

bañadita y perfumada; la sonrisa tan linda que

lo transmitiendo felicidad comenzará a volver a

tiene; lo divertido que es el movimiento de sus

sentir la mirada morbosa y sensual de los hombres

senos, cada uno con su propia personalidad, ca­

por donde usted pase, y eso alimentará su ego y

da uno por su lado. Ponga música y baile, paya­

le dará mayor seguridad. No importa qué talla

see, sea juguetona con usted misma. Analice lo

utilice, ni si es bajita o muy alta; abandone el com­

feliz que se siente por el simple hecho de estar vi­

plejo, que si usted lanza una sonrisa, recibirá otra

para disfrutar de un día más y convénzase de

en respuesta; así que camine feliz por la vida le­

que en la variedad está el gusto y que cada per­

vantando dormidas pasiones. Sólo así sentirá có­

sona tiene su propio encanto muy particular: ese

mo su mente empieza a despertar y, cada vez que

romance esporádico que usted se regalará de vez

note que un hombre la mira de forma diferente,

en cuando la oxigenará y la renovará de pies a ca­

entonces tendrá más entusiasmo para ponerse más

beza. Sea

y deje de querer transfor­

linda cada día y llenará poco a poco su autoesti­

marse en Jennifer López, en su vecina o en su

ma. Aprenderá a alimentarse con ese morbo de

26

27

va

usted misma

los hom bres para usarlo a su favor, créam e, ese

xualidad estrangulada, obligados a pasarse la vida

morbo alimenta más que cualquier cosa y no en ­

masturbándose; eso ha sido extremadamente in­

gorda.

humano y antinatural, por eso hay tanto trapo su­

Ahora es tiempo de buscar por ahí, en el rincón

cio recónditamente escondido en la doble moral

más privado de su mente, a ese hombre «divina­

de la Iglesia); piense en el compañero de trabajo,

mente prohibido» que todas hemos tenido duran­

el profesor de tenis, el plomero, el jardinero... Pien­

te años escondido con ganas de olerlo, saborearlo

se en ese que a usted le ha gustado siempre y no

y comérnoslo a besos (dije hombres, no espejis­

se ha atrevido a insinuarle nada, piense en él e ima­

mos, incluyendo a todos esos actores de cine, mo­

gínese haciendo realidad una deliciosa fantasía en

delos, cantantes, etc. Aterrice, no es que sea impo­

su compañía. Mastúrbese pensando en él, en lo

sible, pero vamos a comenzar por metas a corto

que sena capaz de hacerle, de decirle, alimente su

plazo y más cercanas, de nuestro propio entorno).

morbo para cuando lo pueda disfrutar. Dese el gus­

Busque a ese jefe, al primo (en mi tierra dicen que

to, por un día, dos o un máximo de cinco veces al

«Carne de primo también se come»), al mejor ami­

año, recuerde que será sólo para renovarse, oxige­

go de su novio o de su esposo, al vecino, al espo­

narse, regalarse momentos prohibidos que resulta­

so de la amiga, al cuñado, al presidente de la ur­

rán deliciosos. Acuérdese siempre de que esto lo han

banización, al cura (no se escandalice, un hombre

hecho los hombres por los siglos de los siglos y

es un hombre, ese sacerdote será bien discreto y has­

con cualquier mujer, aun y cuando no la desearan

ta puede hacerla sentir el más sagrado y celestial de

o la quisieran; ellos aprovechan cualquier ocasión

los orgasmos; no se asuste ya que la Iglesia tiene que

que se les presente por el camino. ¡Cuántos cuen­

cambiar tarde o temprano sus leyes y así liberar a

tos nos sabemos! «¡¿Puedes creerlo?! Le fue infiel

todos esos sacerdotes forzados a mantener su se­

con su propia hermana...». «Sí, con su secretaria, 29

que siempre estaba metida en su casa...». «Con su

que Dios es hombre). Imagínense por un instante

mejor amiga...». En fin, para qué repetir historias

la cantidad de hombres que andarían por ahí lle­

si ya las conocemos todas.

nos de ronchas cada vez que pecaran, ya que Dios

Olvídese de sus prejuicios y acuérdese de que

incluyó el mandamiento ese de «No desearás a la

siempre nos han engañado, tenga presente que es­

mujer del prójimo» porque ya sabía que ese deseo

tamos en plena limpieza de nuestro disco duro, su­

existiría por siempre. Pero no lo hemos analizado,

primiendo todas las mentiras y falsos conceptos

ya que parece un mandamiento exclusivamente

con los cuales nos envenenaron la mente y el co­

masculino. Como verá, no existe un mandamien­

razón para que tuviéramos miedo de hacerlo y así

to que diga: «No desearás al hombre de la prójima».

sentiéramos terror a desvalorizamos como si for­

Por tanto, ser una mujer infiel

no es pecádo.

máramos parte de las acciones de la Bolsa de Valo­

Dios sólo pensó en los hombres, y por algo se­

res: una auténtica «Bolsa de Palurdas» es lo que

ría: todos sienten morbo por la esposa del amigo.

hemos sido creyéndonos el cuentito de lo malo y

De hecho, aunque usted no lo crea, es la más de­

lo bueno. A ellos les reservaron otro cuento: sen­

seada por ellos (y lo mismo ocurre con las muje­

tir atracción por una persona es normal y natural,

res: aun y cuando no lo reconozcamos, siempre es­

no se sienta culpable nunca más, sus sentimientos

tamos deseando al marido de una de nuestras ami­

o su corazón no saben de papelitos o de leyes, sien­

gas). Admítalo y deje de creer que el cielo, el pecado

ta y atrévase a sentir. Los hombres han aplicado

y el infierno existen tal y como nos lo contaron;

este método toda su vida y a ninguno le ha salido

existen, sí, pero de una forma subliminal, lujurio­

una gran roncha en la frente cada vez que ha pe­

sa y deliciosa (ya hablaremos de eso: ha sido puro

cado; todo lo contrario, se les ilumina la cara, ce­

cuento de terror para llenarnos de temores y te­

lestialmente hablando (eso es una prueba más de

nemos asustadas de por vida). No se deje intimi­

30

31

dar más y razone, que usted ya está grandecita y vi­

tamos de la mente la estúpida idea de la virgini­

ve en el siglo xxi para seguir creyendo en una cue­

dad, asimismo tenemos que mentalizarnos con

va que se incendia y un diablo en la entrada que

respecto al concepto de

enumera todas las veces que pecó. Imagínese, si

do terrible el daño que nos ha causado a todas.

eso fuera verdad, el embotellamiento en la puerta

También tenemos que cambiar de

sería infinito. Usted razona para saber qué puede

vez que nos sintamos engañadas y traicionadas

y qué quiere hacer, así que barra de su mente to­

por nuestros hombres, ya que nos programaron

dos esos cuentos de horror que nuestros líderes re­

para hacernos perder nuestra autoestima, nos de­

ligiosos, nuestros padres y la sociedad nos han ido

rrumbamos, entramos en fuertes depresiones, de­

inyectando, durante años, como dosis de veneno

seamos morir y, lo que es peor aún: nos sentimos

para lograr mantenernos como tontas y puritanas,

culpables

llenas de miedos a la hora de disfrutar de nuestros

frutamos nosotras. Buscamos dónde fallamos co­

sentimientos, deseos y lujurias.

mo mujer para justificar al hombre que nos hizo

Y

ya que aprendimos a frotarnos bien la piel

infidelidad,

ya que ha si­

actitud

cada

por algo que ni siquiera hicimos ni dis­

daño y pasamos meses indignadas diciendo: «Esa

para abrir nuestros poros a las sensaciones nue­

puta se le metió por los ojos...». ¿Esa

vas y electrizantes, tenemos que agarrar y echar­

¿No será que él se lo metió a ella por otro lado

nos en la mente el mismo spray ese que usamos

donde no hay ojos?... ¿Por qué nos enseñaron

para limpiar el horno después de preparar una

siempre a atacar sólo a la mujer y defender al

cena navideña; sí, amiga mía, nos hicieron creer

hombre infiel? Pobrecito é l.. .Tan tonto que se de­

que seríamos unas cochinas pecadoras, impuras,

jó llevar a la cama por esa puta..'. Que brutas he­

malas mujeres, promiscuas y desvalorizadas si

mos sido siempre las mujeres, en vez de reaccio­

nos atrevíamos a sentir. Y así como logramos qui­

nar a nuestro favor, comenzamos a llorar y a ins­

52

33

puuuta?

pirar lástima, hacemos de ese episodio una mon­

libido y los deseos de lucir mejor. Ese rey mara­

taña tenebrosa que mancha todo lo vivido sin dar­

villoso por quien vivíamos y que decía amarnos

nos cuenta de que para ellos, en la mayoría de

nos hace sentir como un trapo viejo y usado. Fue

los casos, no ha significado gran cosa. Cambie de

él, ese hombre al que tanto idolatrábamos y el

actitud y rómpale la costumbre: cada vez que la

más cercano a nuestro corazón, el que decidió ha­

engañe y usted se entere, dele de su propia me­

cernos daño... Pero así nos criaron, para auto-

dicina por ser indiscreto. Discretamente y en el

destruirnos y perder el

más delicioso silencio, aproveche esa ocasión a

sentir que no somos amadas por un hombre, o

su favor y tenga la excusa perfecta en su concien­

por nuestro hombre. Jamás nos dijeron que la in­

cia para disfrutar de ese hombre que tanto ha de­

fidelidad era sólo un

seado y nunca se atrevió a reconocerlo, no por

de cada ser humano, jamás nos explicaron que el

venganza sino por darse el gusto y sacarse ese

hombre es infiel por decisión, por jugar a lo pro­

despecho.

hibido y no porque haya dejado de amamos: su

Ha sido realmente patético cómo aprendimos

equilibrio emocional

comportamiento

al

individual

infidelidad consiste en salirse de la rutina, variar

a destruirnos a nosotras mismas, sobre todo si

y refrescarse, no tiene nada que ver con

pensamos en la forma en que lo hemos amado: tra­

mientos .

tándolo como un rey, consintiéndolo, diligentes

Tampoco nos prepararon para comprender que

con todos sus caprichos y siempre tan seguras de

todas viviríamos esa traición tarde o temprano,

confiar en él, creyendo como bobas que él valo­

porque los hombres no se llenan por lo general

raba y disfrutaba de nuestra entrega. Luego, al co­

con una sola mujer, por muy bella, pura, buena

nocer su traición morimos por dentro, se pierde

o divina que sea; eso no tiene nada que ver con

la inspiración, la alegría, acabamos con nuestra

sus necesidades biológicas. Y más si ellos sienten

34

35

senti­

Para ellos se trata de placer y nada más.

que están envejeciendo: ese periodo los angustia,

familia ya formada, con los hijos ya grandes— ne­

los inquieta, ya que a partir de los cuarenta y cin­

cesitan, de alguna manera, ese caos familiar de ni­

co años comienzan a buscarse mujeres como mí­

ños pequeños que perdieron. Buscan en esas mu­

nimo quince años menores que ellos, porque el de­

jeres jóvenes sentirse más seguros para cuando ne­

sequilibrio de masculinidad que sufren los ator­

cesiten una enfermera en un futuro inmediato, y ahí

menta y necesitan, por tanto demostrarse a sí

no les importa si ella es infiel o no, ya que ellos ca­

mismos que aún son capaces de levantar pasiones

da día, poco a poco, perderán su poder.

y más aún exhibirse ante la sociedad como pode­

Nunca nos educaron para cuidamos o proteger­

rosos conquistadores, en especial ante los ami­

nos, para mantener el ego y la confianza en nosotras

gos. Necesitan sentir que todavía son capaces de

mismas a pesar del mal comportamiento de nuestra

conquistar a una mujer más joven que ellos, mu­

pareja. Nunca nos dijeron que era muy probable

chas veces hasta menores que sus propias hijas:

que a partir de los cuarenta años entraríamos en una

eso les refuerza el ego y el morbo. Difícilmente se

etapa de alto riesgo de ser reemplazadas por otra

los verá relacionándose con mujeres de su misma

más joven, como quien cambia un coche familiar

edad, quieren tocar carne fresca aun corriendo el

por un descapotable. Nos enseñaron a ser servicia­

riesgo de mostrar sus propias miserias y sus cuer­

les, mujeres de la casa, a vivir a través de ellos y a

pos gastados. Recuerde que ellos jamás se ven en

tener que estar cuidándolos, y sobre todo espiándo­

el espejo tal cual son: su autoestima refleja otra

los e interrogándolos, derrochando la mejor parte

imagen, la poderosa imagen de sus mentes.

de nuestra existencia perdiendo el tiempo y las ener­

Por este motivo algunos se divorcian de sus es­

gías en esa estupidez, pasando las noches creyendo

posas y comienzan de nuevo, desde los pañales,

que están en un hospital, esperando que aparezcan

todo el proceso de crianza ya que — al perder a la

borrachos o simplemente vivos, olfateando la ropa,

36

37

registrando carteras, comprobando facturas, sin acep­

cómo comportarse, pero nada tiene que ver con

tar que el que quiere hacerlo, lo hará, de día o de no­

amar,

che, y delante de nuestras propias narices; porque

te tema, a tener que ser de una sola persona por el

él disfruta más del morbo que genera ese riesgo que

resto de nuestras vidas, a sentirnos dueños abso­

conlleva lo prohibido. Tenemos que aprender a de­

lutos de esa pareja... Si lo pensamos con calma nos

mostrarles que no estamos tan pendientes de ellos

daremos cuenta de lo absurdo que resulta; nadie de­

y sí más orientadas hacia nosotras, usted verá cómo

bería jamás pretender que la otra persona fuera una

cambia el cuento; entonces será él quien estará pen­

propiedad privada y mutilada de sus deseos natu­

diente de ver en qué anda su mujer.

rales. Queremos extirparle sus deseos biológicos y,

¡nada! Nos enseñaron a ser arrogantes en es­

lo que es aún peor, nos estrangulamos a nosotras mismas... una presunción muy soberbia el preten­

Si un hombre descubre que su mujer le es in­

der que ese ser humano es sólo nuestro. Nos da­

fiel, irónicamente enloquecerá por ella, actuará

ñaron la mente y el corazón para justificar nuestros

como deseamos que actúe, la consentirá, la lle­

sentimientos y autocastigarnos, así nos sentimos

nará de detalles, la llamará cada media hora, lle­

vejadas, atrapadas entre leyes que no deseamos

gará temprano a casa para hacerle el amor ca­

cumplir.

da día y olfateará, cual perro, el terreno por don­ de ella pasa.

Según el diccionario Larousse,

infiel

significa:

«Que no guarda fidelidad, que falta a sus compro­ misos, especialmente en el matrimonio: infiel a sus promesas. Inexacto, que no expresa la verdad o la

Créame, el comportamiento del ser humano es absolutamente contradictorio, y cada cual decide 38

realidad: relato infiel». Ahora bien, dígame dónde habla de sentimien­ 59

tos o de amor, sólo habla de comportamiento. Por ejemplo: estar triste es sentir, y ser infiel es una forma de proceder o comportarse; seamos más maduras y dejemos de dramatizar los concep­ tos. Los hombres, desde el principio de los si­ glos, nos acondicionaron la mente a las mujeres para interpretar ese comportamiento como si fue­ ra pecado. Debería ser igual para los hombres, solo que ellos parecen incapaces de sentirse pe­ cadores atormentados. Y créame que los hombres manejan la infidelidad a su favor, para alimentar

biéramos cometido un asesinato. Los hombres siempre han usado a las mujeres para satisfacer deseos biológicos y naturales de atracción sexual. Lo sienten y lo disfrutan, así de simple; aprenda a vivir como ellos, que no lo mezclan con los sen­ timientos: es como tomarse unas cuantas cerve­ zas, las buscan, las saborean, las disfrutan y lue­ go las eructan... Y siguen con su vida sin sufrir ningún drama por eso. Claro, pero si es su mujer, su hembra, la que

su ego, no para destruírselo ni sentirse culpables,

se atreve a serle infiel, entonces quedan impacta­

y, en el 70 por ciento de los casos, no significa na­

dos y por alguna extraña razón ellos pierdái su

para ellos, créalo. Ser infiel es parte

equilibrio emocional, creándoles inseguridad en

de sus alternativas de vida para adquirir expe­

su hombría. Se les cae el mundo, se deprimen, se

riencia o saciar el deseo sexual, o parte de las de­

sienten destruidos, humillados; hasta pareciera

cisiones que pueden tomar o no; no andan asus­

que sufren los mismos síntomas que las «estúpi­

tados por la vida por lo que hicieron, ni se sien­

das e inmaduras mujeres». Por eso hay que darles

ten sucios o desvalorizados, ellos pasan la página

de su propia medicina para que maduren y lo pien­

como si no hubiese sucedido nada. En cambio,

sen dos veces antes de meterse por los ojos de la

nosotras, con tan sólo un pensamiento inapro­

puta esa.

da especial

piado, nos mortificamos la existencia como si hu­

Luego se encuentran los superofendidísimos. Los machos extremistas, inseguros y brutos que de

40 41

pronto pierden totalmente la cordura, agarran una

Se imaginan a un hombre de estos maduros de

pistola y matan a las infieles; en la mayoría de los

hoy diciéndole a su esposa o a su pareja: «Hoy te

casos son muy cobardes para pegarse el tiro ellos

fui infiel, pero no te preocupes que sólo fue sexo».

mismos y permanecen vivos para inspirar lástima el resto de sus vidas, para ver si alguien les aplau­ de la gracia o les da la razón. ¿Se imaginan a estos

Madurez ha sido la actitud y la superación que

elementos? Yo no puedo creer que alguien sea tan

hemos demostrado la mayoría de las mujeres du­

tonto e inmaduro como para no poder asimilar el

rante muchos años cuando nos han arrinconado,

comportamiento de una persona y llegar a matar a

humillado y ridiculizado ante una sociedad ente­

otro ser humano por unos cuernos. ¿Pueden creer­

ra que, de paso, se dedica a hacernos más daño

lo? ¿En eso consiste realmente la «madurez mascu­

con sus juicios, chismes y burlas. Madurez es ver-

lina»?

nos renacer de nuevo, más fuertes y felices que

Ellos se sienten muy maduros en la actualidad

nunca, después de semejante paliza emocional re­

siendo muy sinceros, desde el principio, con sus

cibida. Nosotras sí hemos sabido andar por la vi­

amantes o sus aventuras de una noche, cuando les

da con nuestras propias cicatrices.

dicen que es sólo sexo, que son adultos y ambos saben lo que hacen, ya que no ocultan que están casados. Pero esa «gran madurez» no les alcanza pa­ ra pararse delante de la esposa o la pareja de tur­ no y decirles a ellas también, con la misma cara dulce y simpática, que están teniendo una aventu­

Y

yo me pregunto: si él disfruta y es feliz cuan­

do penetra a una de mis mejores amigas, ¿por qué entonces él se podría sentir mal si yo me de­ jo penetrar por uno de sus mejores amigos que me está haciendo a mí también muy feliz?

ra con otra. 42

45

¿Será que soy muy bruta y aún no lo he podi­ do asimilar por más que me lo han explicado infi­ nidad de veces, durante muchos años? ¿Será que hay que respetar a quien no sabe respetar sus com­ promisos o promesas? ¿Por qué los criaron para exigir fidelidad si ellos mismos no saben ser fieles?

todos tenemos derecho a decidir vivirlo o experi­ mentarlo «discretamente» para no herir los senti­ mientos de nadie, ya que los cuernos sólo duelen cuando logras vértelos en el espejo de tu propia al­ ma, ya que ante la sociedad son invisibles y silen­ ciosos.

¿O será que al diccionario se le olvidó extender en su definición que ese mal comportamiento del in­ fiel hería profundamente los sentimientos de las personas sólo cuando eran descubiertos, especial­ mente los de esa persona a quien ellos dicen amar más que a nadie? ¿Por qué no agregaron a la defi­ nición que la mayoría de los hombres no entende­ ría el significado de la palabra amar a una sola per­ sona? ¿Por qué seguir con esa mala educación a cues­ tas? Creo que sería mejor no tomamos la infideli­ dad de manera tan dramática ni de una forma tan ofensiva como nos han acostumbrado para así autodestruirnos la moral. Deberíamos comenzar a aceptarla como un comportamiento individual, puesto que, a fin de cuentas, es de lo que se trata: 44

45

II Nuevod conceptod

E s te m o s atravesando un periodo de total y absoluta «mutación humana» en todos los sentidos, y mucho más en aspectos del comportamiento per­ sonal, ya que se está diseñando y programando una nueva raza humana; el concepto «familia» esta rom­ piendo esquemas y modificándose en todos los ni­ veles, vivimos en una sociedad nueva y totalmen­ te cibernética, digitalmente tecnológica, muy libre de pensar y vivir como mejor le parezca, dentro de ciertos límites y parámetros para mantener un or­ den o equilibrio dentro de la sociedad o conviven­ cia, pero muy libre de pensamiento, sin tantos ta­ búes y traumas emocionales. Afortunadamente, viene una nueva generación más tolerante, criada 47

con cariño y respeto, con derecho a analizar, razo­

cial; sólo será noticia importante para nosotros si

nar y elegir, menos traumatizada, nada dramática,

explota, sólo si explota será la gran noticia. Obser­

superveloz mentalmente, cada dia más pacífica y

vamos en el televisor cómo practican deportes ex­

comprensiva, y abierta a un sinfín de posibilidades

tremos de gran riesgo, con esos mismos juguetes

de pensamiento. Finalmente, los niños, desde pe­

que nosotros habíamos usado de una forma muy

queños, crecen con otros conceptos, con más igual­

tímida. Creíamos que sabíamos montar en bicicle­

dad y respeto por todo su entorno. Una nueva ge­

ta, en moto, andar en patines, en patineta, jugar con

neración creada gracias a la participación activa de

una pelota, pero no; sólo hay que observar a toda

la mujer de estos tiempos, hijos criados por gran­

esta nueva generación haciendo todo lo que se pue­

des mujeres que están creando hombres más tole­

de hacer con esos juguetes y nosotros no fuimos ca­

rantes y menos machistas, que ven a la mujer co­

paces de hacer, y mucho menos de pensar en ello

mo un ser inteligente y digno de valor y conside­

o de arriesgarnos a intentar retos tan fascinantes.

ración. Somos testigos de la transformación de las cosas de una forma tan rápida que no nos da mu­ cho tiempo a pensar, simplemente tenemos que

Hoy me río cada vez que veo a un padre enseñan­ do al hijo a montar en bicicleta, y me digo: ¿qué no hará en unos meses este nuevo niño con esa bici­

asimilar lo más rápido posible los cambios o nos

cleta? Pasamos años creyendo que éramos muy

sentiremos seres caducos y del mismísimo siglo pa­

creativos y arriesgados, ¿quién no se sintió feliz

sado, llenos de telarañas. Vamos viendo que lo que

cuando logró recorrer unos metros en bicicleta sin

antes nos sorprendía de una forma total y absolu­ ta, como cuando el hombre pisó la Luna por pri­

poner las manos en el manubrio...? Qué tontos nos sentimos hoy. Antes había una guerra en el

mera vez, hoy nos parece una rutina, y ni nos en­

mundo y la economía entera del planeta se veía

teramos si sale o regresa un transbordador espa­

afectada; ahora se generan varias a la vez y son te­

48

49

levisadas a diario: hoy las guerras traen muchos

los aspectos y sentidos, aun cuando haya un gru­

más beneficios monetarios en distintos ámbitos, y

po de pesimistas puritanos muy miedosos ante los

casi ni nos afecta ver la cantidad de seres humanos

cambios, que tratan de convencernos de que todo

que mueren... Vemos cómo cada jornada se de­

está cada día peor. Pero no es así: el mundo cada

rrumba la economía en distintas naciones y eso

día está mejor, aun cuando en la televisión sólo nos

provoca que resurjan económicamente otros paí­

cuenten lo negativo, que es lo que vende, porque

ses; cómo sube o cae la Bolsa de Valores, cómo se

a la gente le gusta escuchar sólo cosas malas, no sa­

disparan los precios del petróleo, del oro, el dólar

be escuchar las cosas positivas, ésas lamentable­

o el euro y luego se desploman muy hábilmente y

mente aburren y no tienen rating.

como por casualidad. Estamos viendo cómo se es­

Pues bien, llegó la hora de cambiar conceptos;

tán derrumbando las religiones dictatoriales y an­

por tanto, desnude su mente para empezar a reci­

tifeministas, al igual que la política, ya que para el

bir otras ideas o por lo menos otros puntos de vis­

caso son como hermanas gemelas... Afortunada­

ta diferentes a los que la han tenido a usted bloquea­

mente se están rompiendo esos límites arcaicos im­

da y llena de miedos, como si perteneciéramos a una

puestos en las mentes de las personas y, a medida

generación de culpables, llenas de límites menta­

que se van produciendo estos acontecimientos, va­

les y con una sexualidad totalmente estrangulada.

mos adaptándonos y viviendo ante una nueva rea­ lidad. Y ya no nos sentimos tan engañados ni tan

hombre: persona

mortificados porque sabemos que la prensa, los

mana, dotado de inteligencia y de un lenguaje ar­

políticos y los líderes religiosos son los grandes ma­

ticulado, clasificado entre los mamíferos del orden

nipuladores que nos rodean; estamos viviendo un

primates y caracterizado por poseer cerebro volu­

nuevo «concepto de vida» mucho mejor en todos

minoso, postura erguida y manos prensiles.

50

del sexo masculino de la raza hu­

51

Entonces, mis queridas amigas, con semejan­ te descripción qué se puede esperar de estos pri­

seando que los quieran, que respeten su espacio y que los consientan.

mates. .. Simplemente que son maravillosos, más sencillo no puede resultar: tienen sexo, son hu­

mujer: hembra

de la especie humana. Persona adul­

manos, son inteligentes, aprenden a hablar, tie­

ta del sexo femenino. Esposa-mujer de su casa.

nen un cerebro bolu... ¡Perdón!, voluminoso (yo

Mujer que cuida con eficiencia del gobierno de su

diría que en dos partes del cuerpo y algunos del

casa.

mismo tamaño), son capaces de pararse erguidos (si no lo cree, obsérvelos cuando están en las ba­

Toda aquella que desee poner una demanda

rras de los bares) y tienen manos capaces de aga­

al diccionario, que guarde cola para incluir su

rrar, tocar, sobar... Ya saben, son geniales para

nombre y comentario en la reclamación colecti­

usarlas y cuanto más envejecen más las usan pa­

va que vamos a realizar a todos los creadores de

ra todo lo que el cerebro voluminoso les permi­

dicha definición. Aquí es donde yo me pregunto

ta desear. No me van a decir que no son unas

si en estas imprentas o editoriales trabajan muje­

adorables criaturas. Vamos a dejar de echarles la

res ciegas, sordas y mudas, junto a hombres pa­

culpa de todo lo que nos pasa a nosotras, empe­

leolíticos que continúan permitiendo que se si­

zaremos a disfrutarlos y, lo que es más importan­

gan difundiendo estos conceptos tan anticuados

te, vamos a

en todas las cosas en que

e irrespetuosos hacia nosotras las mujeres. Por

ellos sí saben disfrutar. Esa crítica constante por

eso digo que, si ha habido una verdadera «muta­

parte nuestra ha sido pura envidia al no saber

ción humana», ha sido la de la

comportarnos como ellos en algunas ocasiones;

se quedó en la era del Paleolítico. Nos hemos

al igual que nosotras los hombres sólo están de­

transformado en verdaderas amazonas de los gran­

52

53

imitarlos

mujer;

el hombre

des cambios de los últimos tiempos, hartas de ser tratadas como si no tuviéramos cerebro salvo pa­ ra ser muy eficientes en limpiar, cocinar, criar y organizar una casa; por eso, sabiendo que algunas mentes siguen igual que las definiciones de estos anticuados diccionarios, yo les voy a dar unos

teniendo una simple conversación. Erróneamente catalogadas como putas, liberadas y promiscuas; malas esposas que no fueron capaces de llevar un matrimonio con dignidad y peligrosas para tener­ las como amigas, ya que podrían quitarle a otra su «espantoso marido».

nuevos conceptos de vida. Exceptuando a un pequeño grupo de este tipo hombres

Y mujeres: hoy día, seres humanos que

de mujeres, que en verdad sólo buscan volver a ca­

aceptan que simplemente son diferentes, que nun­

sarse para caer de nuevo en la misma rutina de la

ca serán iguales ni deberían serlo (no se trata de es­

cual salieron con desesperación, la gran mayoría

tar reseñando quién es el sexo fuerte o débil, ya

de ellas son personas que tienen muy claro el pro­

que hay para todos los gustos), que deben, en el

ceder de los hombres y saben muy bien que ellos

proceso de evolución, empezar a respetarse y com­

te amarán, te cuidarán y te protegerán sólo hasta

prenderse para que juntos puedan lograr grandes

que aparezca «la otra». Son dignas de admiración,

cambios sin vivir en eterna competencia. Somos

ya que tuvieron el suficiente valor para no conti­

diferentes y hay que celebrar y promocionar siem­

nuar con una existencia mal vivida y reseca al la­

pre esa diferencia.

do del esposo por muchos motivos, saliendo ade­ lante ante una serie de problemas y con la respon­ duramente criticadas y juz­

sabilidad de formar a sus hijos las veinticuatro horas

gadas como si sólo pensaran en practicar sexo a

del día, los 365 días del año, no esporádicamente

todas horas, y con todo aquel con quien estén man­

como el 90 por ciento de los padres, que sólo ca­

54

55

mujeres divorciadas:

da dos semanas buscan estar con sus hijos unas pocas horas y los traen de regreso como quien le está haciendo el gran favor a la madre de las cria­ turas. .. Otros son padres sólo por contacto telefó­ nico y ahora gracias a la magia de Internet. Una mayoría de hombres divorciados siguen así «crian­ do» a sus hijos y se les llena la boca afirmando que son buenísimos padres; sin embargo, muy pocos se responsabilizan económicamente y otros ni eso, ni nada, ya que se convierten en unos padres invisi­ bles de por vida. La mayoría de las divorciadas, una vez fuera del ruedo del matrimonio, ven con nitidez el compor­ tamiento natural de los hombres y prefieren man­ tenerse donde están para no ser humilladas y en­ gañadas nuevamente, así que vamos a ser más to­ lerantes con ellas y a admirarlas más, ya que estas mujeres se consideran muy libres y seguras en to­ dos los aspectos de su vida. Y si alguna se acuesta esporádicamente con cualquier presa que le gusta en un determinado momento es porque, simple­ mente, aprendieron a usar a los hombres y luego a 56

no volver a llamarlos, ya que no van a ser tan ton­ tas como para convertirse en amantes de un hom­ bre casado... Así que deje de pensar que estas va­ liosas mujeres le quieren desbaratar su matrimonio, puesto que no les interesa para nada cambiar su lugar por el de usted; a algunas no dudo de que sí, pero, como dije antes, estoy hablando de las mu­ jeres felizmente divorciadas, ellas ni se molestan en preguntar por el estado civil de su presa, sim­ plemente esto no tiene relevancia en su vida (de he­ cho poco les importa cómo se llama). sexo casual:

es el que se practica esporádicamen­

te, de vez en cuando. Si la oportunidad se presen­ ta, la mayoría de los hombres lo practican tanto con sus esposas, novias o parejas como con otras mujeres que se les van cruzando en sus días de mucho trabajo; también este tipo de sexo lo prac­ tica la mayoría de matrimonios de muchos años, ya que sólo tienen sexo casualmente, en ocasiones es­ peciales y es bastante rutinario. Pero hay un sexo casual extraordinariamente delicioso que se prac­ 57

tica fuera del matrimonio o de la pareja fija, don­ de no existe la rutina y sí el deseo, el morbo y la pasión, donde juegan unos ingredientes extraor­ dinarios para poder disfrutarlo intensamente. Ese sexo casual es el que usted tiene que aprender a buscar y disfrutar sin el menor remordimiento y . con el más delicioso placer. Y, aunque no lo crea, ese sexo casual le enseñará a procurarle noveda­ des a su pareja o esposo. Hay muchos hombres que me han comentado que a ellos les gustaría que sus esposas les fueran infieles para que aprendie­ ran otras técnicas y fueran sexualmente más segu­ ras, pero que no quisieran enterarse por nada del mun­ do de que ellasfueron infieles; sin embargo, tienen cla­ ro que sería beneficioso para su relación. Comience a soñar, atrévase e inicie su práctica como mujer in­ fiel, casual y esporádicamente, sin enamorarse, sin desorientarse, sabiendo que se trata sólo de sexo pa­ ra su disfrute. Créame, en la medida en que usted pruebe a otro hombre, despertará como mujer, comparará y se dará cuenta cómo cada uno de ellos tiene sus propias caricias, besos y juegos sexuales 58

extraordinariamente variados y maravillosos, que la harán sentir verdaderos corrientazos por todo el cuerpo. Claro que siempre habrá quien la desilu­ sione y no merezca la pena repetir, pero serán más quienes la motivarán y le llenarán el ego, y le re­ tornarán toda su sensualidad. Hay hombres que sólo son divinos de la cintura para arriba, ya que, más allá de saber damos unos besos exquisitos y orgásmicos, no son muy buenos de la cintura pa­ ra abajo. Con el tiempo, y según las nuevas expe­ riencias a las que se arriesgue, lo irá comproban­ do; acuérdese de que no es pecado: el solo hecho de bañarse y vestirse para otro hombre resultará una rica, excitante y alegre aventura que la llenará de vida, hasta se mojará sola de pensarlo. Sin em­ bargo, aprenda a ser superdiscreta: será como irse un día a un spa y salir totalmente renovada, no hay nada más delicioso que estar con un hombre nue­ vo, olerlo, explorarlo, mirarlo de cerca, tocarlo... Y más si éste la ha estado deseando a usted duran­ te largo tiempo. Aun cuando a usted no le guste mu­ cho, tómese dos tragos (dos «embellecedores», co­ 59

mo dicen ellos en Venezuela, y pruébelo que, lle­

elogiando aquel pedazo de ego erguido. Hombres

gado el momento, la tratará como a una reina, la

= niños..., así que tenga paciencia, que de éstos

consentirá y se esmerará para que usted disfrute al

hay muchos, por lo que tendrá que buscar la for­

máximo, ya que él querrá demostrarle que no hay

ma de que él vuelva a concentrarse en darle placer

otro hombre mejor en la cama; y luego me dará la

a usted y deje de mirarse a sí mismo.

razón. Por lo general (sin generalizar), los hom­ bres bellos no son muy buenos en la cama, en cam­

superdiscreta: significa

bio los feos se esmeran más en volverla a usted lo­

ma, hermana y demás féminas

ca de placer; lo mismo que ocurre con el famosito

nada sobre sus aventuras. Se lo digo por experien­

dilema del tamaño, lo podrán tener grande o pe­

cia propia, ya que, en cuanto usted se gire, ésa —su

queño, pero si no lo saben usar es como llevar una

mejor amiga, su prima o hermana— será la prime­

estadística de empate (claro está que el miembro un

ra que querrá probar a su delicioso hombre que la

poco más grande es más satisfactorio, ya que la pe­

transportó al cielo, o la hizo sentir el delicioso calor

netración resulta muy placentera y se siente con

del infierno, o la llevó a tocar la luna y las estrellas;

más gusto).

mucho cuidado con contárselo a alguien, ya que,

que ni a su mejor amiga, pri­ debe contarles nunca

También están los enviagrados que seguramen­

simplemente, ninguna mujer se guardará semejan­

te ya llevaban largo tiempo sin vérselo tan grande

te secreto, o dejará de desear vivir lo mismo que us­

y empiezan a decirle a usted una y otra vez: «Mi­

ted: ésa saldrá corriendo a contárselo a alguien, pa­

ra qué grande me lo pusiste... ¡Míralo!». Y usted,

ra que la otra tampoco se lo cuente a nadie. ...

si quiere que él vuelva a concentrarse en lo que

Comience a tener en su alma, en su corazón y

empezaron, casi tendrá que aplaudirlo, poner ca­

en su disco duro un archivo megaconfidencial y

ra de supersorprendida y armar una gran fiesta...

ultrasecreto como los de la CIA. Y si usted se mue­

60

61

re por contárselo a alguien, entonces párese fren­

dignada y usted será fuertemente criticada de una

te al espejo, dígale todo lo que quiera a su imagen,

u otra manera... Así que simplemente le aconsejo

que es su única y verdadera amiga y confidente;

que sea usted misma y viva lo que desee vivir sin

de esa forma se habrá desahogado, será como Mi­

contarle nada a nadie, puesto que al final será cri­

sión imposible: lo que diga y le cuente al espejo se

ticada igualmente,' ya que al ser humano le gusta

autodestruirá una vez que usted se mueva de allí.

más escuchar una mentira o un chisme que una

A la hora de ser infiel, hágame caso en este punto

sincera verdad. La mayoría de las personas no sa­

en un ciento por ciento; no confíe en nadie, plani-

ben asimilar esa verdad de modo correcto, créa­

fíquelo sola, disfrútelo sola, guárdeselo para usted

me, ya que eso también lo viví y lo vivo a diario:

sola y revívalo mentalmente cada vez que lo desee.

he sido duramente juzgada, cuestionada y feroz­ mente criticada por ser muy sincera.

sinceridad: capacidad

que pocas personas tienen y aléjese de estas personas que van por la

que muy pocas saben asimilar. Hoy día la verdad

puritanas:

escandaliza, nadie acepta la sinceridad, porque las

vida muy calladitas, con una bien administrada ca­

personas prefieren escuchar una mentira y vivir

rita de no matar una mosca, muy religiosas, decen­

arropados y defendiendo la doble moral para sen­

tes y que se escandalizan por miles de cosas que van

tirse fuertes y dignos. Si usted le dice la verdad a

escuchando. Éstas son peores que usted y que yo,

alguien, no le gustará, o se quedará pasmado, o se

viven con una doble moral, engañando a todo el

indignará; pero si usted actúa sin expresarle sus

mundo y engañándose, que es lo peor del caso.

sentimientos o la verdad a esa persona, entonces al­

Aunque no lo crea, el ser humano prefiere vivir en­

guien se la contará en forma de rumor, a su mane­

vuelto en una gran farsa que vivir una vida autén­

ra, y tampoco le gustará; se quedará pasmada, in­

tica, apasionada, transparente y sincera. Aléjese de

62

63

esta comparsa de hipócritas que son peores que

timidades, y están dentro de nuestras vidas com­

usted: estas personas resultan mezquinas, egoístas

partiéndolas con nosotras, pero es precisamente de

y extremadamente miedosas para sentir sus pro­

ellos

pias emociones.

quien recibiremos esa puñalada trapera. Suena te­

de quien no nos cuidamos, y es de ellos de

rrible, pero así es la vida: hay que cuidarse de es­ LA VIDA, EL GRAN AMOR, LOS AMIGOS, LOS SOCIOS Y LA familia:

pasamos la vida cuidándonos, atormen­

tos seres que son, la mayoría de las veces, los que más amamos y los que más daño nos harán.

tándonos por todo (los robos, la mala alimenta­

En cambio, estamos siempre pendientes del

ción, los accidentes, etc.), por cualquier cosa ma­

enemigo invisible, analizando su estrategia... Só­

la que nos pueda suceder, atrayendo constante­

lo le aconsejo que cuando un enemigo o un trai­

mente y a cada minuto lo negativo; vivimos en

dor de su entorno afectivo íntimo le haga daño, no

guardia, pendientes de los desconocidos y enemi­

dude en destruirlo o desmoralizarlo por comple­

gos para que no nos hagan daño, sin damos cuen­

to, ya que de dejarlo con alternativas de recupera­

ta de que dejamos abiertas todas las posibilidades

ción, lo primero que hará será atacarla o volver a

y oportunidades a nuestros afectos más cercanos e

traicionarla, (incluyase aquí al ex esposo, al ex so­

íntimos para que nos hagan el más cruel de los da­

cio, o a la ex amiga). El traidor traiciona siempre,

ños y nos traicionen de una forma brutal e inespe­

una cosa es perdonar y otra muy diferente es olvi­

rada: siempre es un/a novio/a, esposo/a, socios,

dar la traición; si por alguna razón familiar usted

amigos cercanos, íntimos y familiares los que

no puede decapitar a un traidor, entonces mantén­

nos

TRAICIONAN Y NOS HACEN EL PEOR DE LOS DAÑOS. Re­

gase bien vigilante, déjelo seguir pensando que us­

sulta que son ellos quienes conocen todos nues­

ted es la misma boba de siempre; ésa será su ven­

tros puntos débiles, nuestros secretos, miserias e in­

taja, ya que cuando él vuelva a acercarse, usted es­

64

65

tará lista y alerta con su cara de boba bien admi­

ha tenido suerte», «no camines por ahí, que te pue­

nistrada para descubrir y lanzar su dardo mortal y

des caer», «no te arriesgues a amar a esa persona,

clavárselo sin ningún tipo de piedad en medio de

que te va a hacer daño», «te lo dije, que si te deci­

su pecho, situándolo al borde de su corazón para

des a ir por ese lado sufrirás»... En fin, evitamos

que él sienta, en todo su ser, su deseo imperioso de

por todos los medios que nuestros hijos sufran, no

mantenerlo a distancia. Así la respetará y se anda­

queremos que padezcan y aprendemos muy tarde

rá con cuidado si no quiere sufrir una muerte sú­

que si no sufrimos, no aprendemos a vivir, es par­

bita e implacable; nunca permita que un traidor le

te de la vida, así de simple. Pero nos moldearon la

haga daño dos veces, atáquelo sin piedad y man­

mente para ir por la vida lamentándonos, inspi­

téngalo a raya cada vez que se acerque a usted. Y

rando lástima, si nos pasa algo malo, lo repetimos

no permita que ninguna crítica o comentario que

durante meses, le vamos agregando más dramatis­

provenga de este tipo de gente la afecte: diga lo

mo cada día, nos empapamos con eso cada vez más

que diga, usted ya tendrá clarísimo cómo es esa

y más, se convierte en la bandera de nuestra vida,

persona, sabe lo miserable que es, el escaso valor

la que nos proporciona importantes excusas para

que tiene y lo venenosa que puede llegar a ser; así

estancamos y aplastamos a nosotros mismos. Jamás

que cuídese y no lo deje pasar de la raya ni una

nos enseñan a ser felices, a aprender de los errores

vez más.

cometidos y a buscar la parte positiva de ese apren­ dizaje vital; no sabemos repetir o decir «qué feliz el fabuloso y doble

soy» cuando nos ha pasado algo maravilloso que

mensaje con el cual nos crían desde pequeños, nos

ni siquiera esperábamos, no sabemos ir adornán­

enseñan a vivir sufriendo y mortificándonos por

dolo día a día con más alegría, no sabemos morir­

todo, pero no quieren que suframos, «pobrecito, no

nos de la risa por los sucesos felices, y no sabemos

66

67

sufrimiento, miedo, muerte:

contarlo, expresarlo y recordarlo para que se con­

envía tu mente diciéndote que sólo tú serías capaz

vierta en algo positivo que nos impulse y nos mo­

de lograrlo y que el miedo te atenaza; el miedo re­

tive cada día más. Nos enseñaron a ser fatalistas y

sulta peor que la rabia o la cólera, ya que éstas te

no optimistas. Siempre hay alguien ahí pendiente

hacen reaccionar, te inundan de adrenalina, te dan

de decimos o de recordamos que nos estrellare­

vida de una u otra forma; hasta pueden transfor­

mos. Aléjese de las personas secas, amargadas, ne­

marte en una persona altamente positiva y triun­

gativas, pesimistas y que no quieren sufrir, ésas no

fadora, segura de haber cambiado. Pero el miedo

saben

te paraliza.

vivir.

Todo esto viene acompañado de las

cinco letras más impactantes que a un ser huma­

Y

qué me dice usted del miedo a morir: es el te­

no puedan inyectarle: m i e d o . Ese miedo a todo,

mor que nos parece más terrible. Sabemos que to­

a cambiar los patrones, cambiar de vida, de traba­

do en la vida tiene un principio y un final, pero

jo, de ciudad, de país, de amor, de forma de comer,

nadie quiere morirse — aun sabiendo que eso va a

de vestirse, de peinarse, a divorciarse, a casarse, a

suceder— y no nos preparan para asimilarlo des­

tener hijos, a socializarse, a que te engañen, a que

de pequeños como algo posible y natural: hay que

te griten, a que choquen contra ti, a que te mane­

evitar morir a toda costa, ya que nadie quiere mo­

jen, a ...

y mucho más a vivir intensamente.

rir ni ver morir a sus seres queridos. No nos pare­

El miedo te lleva a razonar y pensar las cosas unas

ce justo, no lo comprendemos, ni sabemos, ni que­

ochenta veces hasta encontrar la excusa perfecta

remos soportar ese dolor; todo lo contrario, así ten­

para no arriesgarte y no ser espontáneo, para lue­

dremos otra excusa para lamentamos incluso más.

go convencerte y no atreverte a nada. El miedo te

Peor aún es aceptar la muerte de un hijo, es algo

atrapa, te aferra, te inutiliza, te anula la creativi­

que no imaginamos vivir bajo ninguna circunstan­

dad, el pensamiento positivo, ese mensaje que te

cia, nos destruye, nos debilita (aceptar la muerte de

68

69

vivir

un hijo tal vez sea la experiencia más dura que un

una forma de protegemos, no queremos mentali-

ser humano pueda soportar). El pensar en morir nos

zam os de que simplemente hay que estar vivo pa­

hace aferramos a la vida y dejamos de hacer mil co­

ra morirse; la forma de morirse será diferente pa­

sas para no dar ninguna oportunidad a que la muer­

ra cada persona y esa forma de morirse nos servi­

te nos alcance, sin damos cuenta de que ese día ya

rá de aprendizaje a todos, porque hasta la muerte

está escrito desde el mismo momento de nuestro

nos enseña a vivir.

nacimiento; sólo que no sabemos cuándo será, ni dónde, ni en qué forma sucederá, simplemente sa­

sexualidad:

bemos que habrá un segundo dramático en nues­

to de una serie de excitaciones y actividades, de

tras vidas, en ese segundo ignoto y muy nuestro,

formas de sentir que se van desarrollando desde la

moriremos por una u otra razón. Echarle la culpa

infancia de cada individuo, que se van desenvol­

a alguien es adornar el sufrimiento; nada sucede por

viendo de una forma normal y armónica con los

casualidad, todos moriremos físicamente porque

sentimientos de deseo, amor, atracción, morbo, pa­

de alguna manera así tiene que suceder, tarde o

sión y actividades conectadas directamente con los

temprano. Nadie se muere en vísperas, toda una se­

genitales. Se podría decir que es una especie de co­

rie de circunstancias se conjugan para que simple­

munión con el alma, el cuerpo y la mente. Todos

mente ocurra. Entonces queremos buscar a un cul­

tenemos sentimientos, actitudes, convicciones, pa­

pable, echarle la culpa a un médico (que es un ser

trones en materia sexual, pero cada cual tiene el

humano que también comete errores y, en mi for­

derecho a vivir y experimentar con su sexualidad

ma de pensar, resulta injusto en la mayoría de los

de la forma que más desee sin ser juzgado, desva­

casos; no creo que ningún buen médico quiera que

lorizado, vejado o criticado. El amor que una per­

se le muera un paciente). Querer engañamos es

sona pueda sentir no tiene que ver solamente con

70

71

es el placer que sentimos como produc­

et sexo, ya que eí sexo es una de las cosas impor­ tantes que se da o no se da dentro del amor. No se puede hablar de sexualidad sin tener en cuenta sus múltiples variantes o dimensiones, por eso hay que saber experimentar con nuestra propia sexualidad sin miedos, sin amor y sin tabúes, para aprender a sentir qué nos hace felices y qué no. De igual mo­ do que se nos permite probar diferentes comidas, olores y sabores, así deberíamos estar educados pa­ ra experimentar con nuestra propia sexualidad. Co­ mo la relación causa-efecto se establece buscando la perspectiva de diferentes experiencias persona­ les y muy íntimas, se nos ha privado de ellas a la mayoría de las mujeres para mantenemos lo más ignorantes posible, bajo el viejo concepto de pure­ za, por normas sociales, morales, religiosas. Leyes y reglas hechas e impuestas por hombres muy egoís­ tas y altamente machistas, inseguros de sí mismos, que sí han experimentado el mundo maravilloso de los sentidos, del placer y la satisfacción y del que nosotros gozaríamos si pudiéramos vivir esas expe­ riencias. En la actualidad somos capaces de dejar 72

que nuestros hijos, en especial nuestras hijas, dis­ fruten de una sexualidad más amplia, hemos ma­ durado en ese aspecto; pero lamentablemente mu­ chas madres no se han permitido esa misma liber­ tad para sí mismas, se espantan de sólo pensar que a su edad puedan darse la oportunidad de volver a sentir, de salir con algún amigo o conocido y, al­ go aún más impensable: volver a hacer el amor con otra persona sin sentirse comprometidas para el resto de sus vidas (y así comienzan a desplegarse miles de pensamientos impropios que las atemo­ rizan para ser libres en todos los aspectos). Abra­ ce su propia sexualidad, regálese usted misma esa oportunidad que todos le han negado, para que deje de pasarse la vida preguntándose: ¿cómo se­ rá estar con otro hombre? ¿Por qué no lo hice? ¿Realmente he tenido una vida sexualmente feliz? Pregúntese a usted misma: ¿soy feliz como estoy... o tengo miedo? ¿Sería yo capaz de vivir una aven­ tura deliciosa o semejante travesura? ¿En verdad no me gustaría estar con otro, con ese... que tan­ to he deseado? Piénselo bien y sea honesta consi73

go misma, sólo usted tiene dentro de su corazón to­

III

das estas respuestas. Analice su día a día, observe cómo las cosas y los conceptos van cambiando, siéntase más libre,

Lcut mentiras maóculincu1,

despréndase de tantas culpas que no ha cometido,

mastetonas y masculonas...

olvídese de esos viejos conceptos y, lo que es mu­ cho más importante, haga su propio análisis y no acepte el de los demás para concederse la posibi­ lidad de ser una mujer feliz consigo misma sin que

No hay mejores maestros en este tema que los hom­

le preocupe para nada el qué dirán.

bres, ellos son tan infieles y mentirosos que son capaces de desayunarse con una mujer y cenar con otra como si fuera lo más normal del mundo. Sal­ tar de una cama a otra y poner la misma cara de amor resulta para ellos una simple rutina en sus vidas, y más ahora con los poderosos móviles, al sa­ lir de acostarse con una ya se están comunicando con la otra para mantenerla tranquila o ansiosa y disponible... Por eso hay que saber observarlos y escucharlos para aprender a mentir con la más na­ tural de las expresiones; una vez que sea capaz de orientarse y desinhibirse, usted actuará del mismo modo y comprobará cuál es la respuesta verdade­

74

75

ra o falsa, al igual que en esos tests que vemos en

da decir con mayor dramatismo y bañada en llan­

las revistas.

to (que para eso nadie nos gana): «Él me estaba violando... No es lo que tú estás pensando...», y

1. La gran mentira por excelencia, la número 1 y

usted rápidamente aproveche muy bien esos minu­

la más usada es: Te quiero mucho. E incluso más si

tos mientras su esposo o novio cae sobre su «aman­

se la dicen haciendo el amor; en este caso, aparte

te violador» a golpes.

de repetirla, le agregaremos: «Te quiero mucho... Nunca había estado con un

3. Cuando escuche: Tranquila, cariño, que esto no te

hombre como tú», de esta forma lograremos una

va a doler,

mejor erección para nuestro disfrute.

que esté medio borracha, muy relajada y lubrica­

falso,

apriete ese culito, que a menos

da, Sí LE VA A DOLER. 2 .N o es lo que tú estás pensando (el gran clásico de todas las épocas):

falso,

es exactamente lo que us­

4. Entre mi esposa y yo ya no hay sexo, estamos jun­

ted está pensando y viendo, aun cuando usted al

tos por los hijos, somos como hermanos,

segundo siguiente le vea «el pájaro dormido», no

hombres casados sí tienen relaciones sexuales con

está dormido, simplemente se le desmayó del sus­

sus esposas y más a menudo de lo que usted pien­

to y, con suerte para usted, se le murió de la impre­

sa. De hecho, si la esposa es la que no quiere sexo

sión, con lo que el muy traidor quedó impotente

con ellos y sí lo desea tener con Antonio Banderas,

(bueno, por unos días, no se haga muchas ilusio­

entonces él tratará por todos los medios de tener

nes). Así que sólo observe bien todos los detalles

sexo con ella hasta lograrlo. Hay otros hombres

para poder actuar igual de sorprendida cuando la

que al llegar de viaje lo primero que hacen es de­

agarren a usted en una posición contraria, y pue­

mostrar deseo por hacerlo con su esposa o pareja,

76

77

falso,

los

para que no sospeche de ellos y sus infidelidades,

El odio genera mucho morbo, lo reta a un sexo de­

y la llenan de mentiras diciendo que la extrañaron

senfrenado, en la mayoría de los casos muy placen­

para así despistarla. También están los que, hasta

tero: es como sentir que aún controlan esa parceli-

el día en que la esposa, harta, los echa de su casa

ta y nadie ha sido mejor que él encima de ella.

con maleta y todo, practican sexo con ella; sobre todo, los que son más cínicos, mujeriegos y machis-

6. He estado muy ocupado, no he tenido tiempo de na­

tas. Si usted es una de las amantes fijas de este ti­

da, yo te llamo la semana que viene cuqndo resuelva

po de mentirosos, le aconsejo que busque un su­

todo,

plente para que disfrute de inmediato ya que él sí

saldrán plumas; el que quiere llamar, llama, así ten­

practica sexo con su esposa y si la descubre a us­

ga el mundo encima. No pierda ni un minuto más

ted siéndole infiel a él, verá usted que el mentiro­

de su tiempo pensando en alguien que no quiere

so infiel no está dispuesto a aceptar que usted ten­

ni llamarla ni estar con usted; esta mentira es muy

ga sexo con otro hombre.

buena para que usted la aplique con uno de esos

falso,

busque otra ruta que ahí esperando le

fastidiosos que nunca faltan. 5. No hay nada entre mi ex esposayyo, sólo somos su­ pérameos.

los superamigos sí tienen sexo:

7. Tejuro que no estoy enamorado de ella, sólo fue una

para los hombres no hay nada más morboso, luju­

aventura, te lo juro por mi madre que está en el cielo...

rioso y placentero que volver a tener sexo con su ex

Que ya terminamos y no la he vuelto a ver... Y final­

esposa, o con su ex novia, o con una deliciosa ex

mente cierran la mentira con otro superclásico: Te

aventura de su pasado, aun cuando no sean amigos,

juro que no volverá a suceder,

aun cuando él diga que la odia... Créame, él guar­

te no está enamorado de ella, ya que nadie se ena­

dará más y más deseos hacia esa ex que dice odiar.

mora de una aventura o amante disponible (averi­

78

79

fa ls o ,

verdadero,

ciertamen­

güe también si la mamá realmente se murió o vive en una urbanización llamada Cielo), pero es

falso

que ya terminaron y no se han visto más: puedo ga­ rantizarle que esa aventura está en su apogeo y, ya descubierto, tendrá más cuidado, cambiará los ho­

bian sus patrones de sexo; todo lo contrario, ellos no se llenan nunca, ya que ellos se vacían y si algo les encanta es la variedad para vaciarse, así que no sea idiota, dígale usted lo mismo y busque con quién serle infiel a él.

rarios, será más cuidadoso, le excitará más lograr volver a jugar a lo prohibido sin ser descubierto, pero que volverá a verla... de eso no tenga la me­ nor duda. En cuanto a que no lo volverá a hacer, pue­ de empezar a engañarse sola si quiere, ya que él es­ tará curado y segurísimo de que no morirá de un in­ farto si lo vuelven a descubrir: ya cruzó la línea roja, lo descubrieron y lo arregló, así que se hará el ena­ morado de usted por un tiempo, la llenará de deta­ lles, pero él seguirá con esa aventura o con otra... Si después de leer esto usted desea seguir con él, le aconsejo que se busque también su aventura y ha­ ga igual que él:

no se enamore,

juegue el mismo

juego que su pareja y disfrute sin perder la cabeza.

9. Todos los hombres no somos iguales, yo sí soy fiel. verdadero,

nadie es igual y todos los hombres son

diferentes, hay algunos a quienes la actividad se­ xual no les atrae mucho (son un pequeño porcen­ taje, pero existen), otros tienen problemas eréctiles, pero es absolutamente

falso

que él sea fiel:

ningún hombre es fiel. Y si no me cree, haga us­ ted misma la prueba: contrate a una jovencita be­ lla y simpática y dígale que se lo lleve a la cama, y verá qué tan fiel es. Si quiere, cómprese un cro­ nómetro y verá de qué hablo, tal vez hasta su fiel compañero rompa el récord olímpico. Una cosa es ser fiel y otra muy diferente es ser muy discre­ to y hábil. Si aún no me cree, llámeme y hagamos

8. Sabes que desde que te conocí he cambiado, porque tú me llenas plenamente,

falso,

80

los hombres no cam ­

una apuesta, que yo así, vieja y todo (para algu­ nos, para otros una joven), le demostraré cómo 81

soy capaz de llevarme a su hombre fiel a un hotel,

ñutos de su tiempo para reírse antes de seguir le­

y allí en el lobby nos encontramos (bueno, nos co­

yendo y sírvase otra copa de vino, verdadero, cla­

municamos por teléfono celular, ya que si su es­

ro que usted es la única en su vida en ese momen­

poso está buenísimo, no me lo pierdo, nos vemos

to, a menos que estén haciendo un trío. Nadie

después de... en el lobby, y le perdono la apuesta

puede estar en dos lugares a la vez y por supues­

si quedo realmente satisfecha).

to que usted es la única en ese preciso momento, pero espere a que salga el sol o anochezca y será

10. Mañana te la traigo y tú misma le preguntas a

otro cuento; cuando un hombre dice esta frase es

ver si yo te estoy mintiendo,

pura manipula-

porque ya siente que se le está enredando la come­

\ción para intimidarla. No se deje, impóngase y dí­

ta y va con todo, con sus más valiosas y potentes

falso ,

vamos

mentiras... Abra bien las orejas para analizar y

los dos a hablar con ella»: ahí verá cómo comien­

aprender lo que sigue después de esta frase, y, al­

za a sudar y tartamudear, y aprovechará ese sudor

go muy importante: registre muy bien todas sus ex­

y su cara pálida para hacer su mejor actuación, le

presiones y gestos para luego practicarlos delante

hará creer que le está dando un ataque al corazón

del espejo.

gale que «nada de mañana,

ahora mismo

de indignación; le aconsejo que ni llame al 112, ob­ sérvelo muy seria hasta intimidarlo, para que le

12. Sólo la puntita.

dé de verdad el ataque, y deje que se muera el des­

la adolescencia (bueno, por lo menos de mi épo­

graciado.

ca). Ni antes y mucho menos ahora será sólo la

falso,

ésta es la más clásica de

puntita, créame que hasta por la espalda sentirá 11. Tú eres la única en mi vida en este momento, o es

esa puntita.

que no me ves aquí contigo. Tómese aquí cinco mi82

83

13. Con ella sólo fu e sexo, a ti te amo. verdadero,

«El propio Gladiador Machetérico»* delante de

para ellos sólo es sexo tanto con usted com o con

cualquier mujer que los atraiga sexualmente, y si

ella, y es m uy fá ls o que a usted la ame, ya que

es una de esas mujeres o jóvenes que ni en sus más

cuando se ama verdaderamente no hace falta tener

fabulosos sueños tendrían la oportunidad de to­

sexo con nadie más, incluso siendo hombre. Los po­

car. .. Más rápido que un rayo, para descargar to­

cos hombres que saben amar no quieren com par­

da su masculinidad y potencia fortalecida con la

tir sólo sexo, siempre buscan algo más. Así que

más fabulosa y milagrosa Viagra, para quedar co­

apréndase esta máxim a y clásica mentira por si a

mo el «pajaritudo" del año» y pasar el mayor tiem­

usted la descubren en cualquier infidelidad que

po posible observándose su espadota del placer en

cometa.

plena acción. Ésta es una de las mentiras más con­ vincentes con las que nos han engañado por los si­

14. ¿Tú me crees capaz de arriesgar esta relación y Id familia que hemos formado? (con cara de indigna­

glos de los siglos, así que apréndasela com o si fue­ ra una oración.

do, ofendido y dolido; apréndase muy bien esta cara, es una de las más difíciles de lograr), verda­ dero, ellos son capaces de arriesgar cualquier co­ sa, de hecho nunca piensan en lo que están arries­ gando, ya que ellos verán cómo lo arreglan si son

* Machetérico: proviene de «machete», término que designa a una herramienta y también, en la jerga po­ pular, al miembro del hombre.

descubiertos, en esos momentos la cabeza de aba­

** Pajaritudo: proviene de «pajarito», que en su ver­

jo es la que los domina por completo, ella es la que

sión «paloma» es símbolo de la paz en todas partes del

manda, a ellos les encantan los riesgos y lo prohi­ bido los excita aún más para sentirse nuevamente

84

mundo, pero también denomina al miembro mascu­ lino, que pocas veces genera paz y fomenta muchas guerras entre parejas.

85

15. ¿Tú crees que con tanto trabajo, luchando por ese

mujeres están emancipadas y con dinero en ma­

contrato por el que estoy peleando, voy a andar pen­

no, gastos de viáticos de sus propias compañías

diente de mujeres? falso, los hombres cuando es­

(incluyendo la habitación del hotel), o viven so­

tán bajo presión y buscando ser lo más exitosos

las en sus apartamentos..., ellas correrán con los

posible profesionalmente, terminan la jornada

gastos si les gusta un hombre. De hecho, hay al­

buscando la forma de vaciar presión, y el medio

gunas que hasta mantienen económicamente a

más placentero para ellos es con un buen polvo

sus amantes. Hoy, los papeles se han invertido en

o buscando a alguna que se arrodille entre sus

la mayoría de los casos: las mujeres buscan a sus

piernas para observarla y sentirse más triunfado­

presas y las atacan para lograr sus momentos de

res y endiosados (forma clásica de alimentación del

sexo casual.

ego masculino). Usted, en la misma situación de trabajo, tendrá que decir: ni que yo fuera una he­

17. ¿Sabes a quién me encontré el otro día... ? Afula-

roína de la televisión para conseguir tiempo para

nita; por cierto está gorda y medio feíta ... Te mandó

esas cosas; si en algo no pensé jamás, fue en te­

saludos,

ner sexo; en las noches caía como un plomo en

de lo que usted cree, tal vez sí, gordita y feúcha, pe­

la cama (pero del orgasmo superdelicioso que lo­

ro no se perdió la oportunidad de disfrutársela, só­

gró tener con ese perfecto y divino extraño que en­

lo se lo está comentando porque alguien conocido

contró).

lo vio con ella y está preparando el terreno por si

verdadero,

sí se la encontró, y más cerca

le llega el chisme para despistarla. Lo que es falso 16. ¿Cómo se te ocurre pensar que te soy infiel así

es que ella le haya mandado saludos (bueno, algu­

como estoy, sin dinero ni para tomarme un trago en

nas sí lo hacen): ésta es una de las buenas menti­

la calle? falso, en la actualidad la mayoría de las

ras por si a usted le tiene ganas de echarse un buen

86

87

revolcón con uno de los mejores amigos de él, con ese que siempre le ha gustado.

tal, la supuesta puta no está ahí para oírlos). Esta mentira es muy poderosa, si la llegara a utilizar, de­

18. ¿Dudas de Míítí... ? ¡Tejuro que no te estoy mintien­ do! (qué flojera me da explicar ésta... Sin comen­ tarios). Cuando una mujer duda es por algo, tene­ mos un sexto sentido que ellos no poseerán jamás. 19. Dame tiempo. ..Y a la voy a dejar, ella puede sui­ cidarse, es una loca desequilibrada que me enredó, so,

fa l­

be suavizarla. Algo así como: «¡Yoooo! Con ese gordo, calvo y feo...» (aunque el tipo sea medio flaco, peludo, casi pintón, invente los antónimos que concuerden con su descripción), usted hable con propiedad y asco... «El día que te sea infiel se­ rá con un hombre de lo más parecido a un galán de cine».

loca y desequilibrada quedará usted si no le

mete un garrotazo por la espalda y le pone las ma­ letas en la puerta en ese mismo momento. ¿Se ima­ gina la cara de un hombre al escuchar que usted di­

21. Aún estoy en la oficina, o hay un embotellamien­ to increíble por un choque que ni te imaginas, d e ro ,

fa lso

que

con esa pedazo de

puede estar en la oficina, pero no dijo con

quién, y el «embotellamiento» puede ser en un bar.

ce esto de su amante?

20. ¿Cómo crees

v e rd a ­

yo o o

puta?

me voy a enredar la vida

(otro clásico),

fa lso ,

pre­

cisamente eso es lo que más le gusta; lo puta que

es que haya un choque de vehículos cerca

de él. Estas dos mentiras resultan fabulosas para usarlas en las grandes ciudades, son de las fáciles y convincentes.

es. Hay hombres que utilizan el menosprecio, en su máxima expresión, hacia la amante para salir bien librados y no dejar ni la más mínima duda (to­

22. Deja los celos y la paranoia, que sólo estoy con mis amigos y no estoy haciendo nada malo. Duérmete tran­ quila que en dos horas estoy en casa,

88

v e rd a d e ro ,

es­

tá con los amigos y sólo olvidó decir: con algunas

esta fabulosa oportunidad de libertad absoluta que

nuevas amigas, y en verdad no está haciendo nada

le brinda la vida y su pareja, así que organícese y

malo, ya que eso no es malo, ¡eso es de lo más de­

disfrute al máximo de esa semana de recreo para

licioso. ..!

él aceptara tranquilamen­

revolcarse con quien usted quiera sin ningún remor­

te la misma respuesta si usted se la diera, ya que las

dimiento de conciencia, y luego verá que los dos

mujeres casadas o noviecitas formales no pueden

tendrán la misma cara de felicidad al terminar esa

hacer lo mismo con sus amigas y amigos que ani­

semana.

falso sería que

man el ambiente del bar. 24. Hoy, sábado, tengo una reunión superimportan23. Me voy con mis amigos una semana a un torneo

te, todo el día con un grupo de clientes extranjeros o

de golf /un safari en África /a comprar mercancías a

de otra región del país, tendré el teléfono celular apa­

Andorra, a Marruecos. (Esto es típico de ellos, sin

gado.

preguntar se organizan unos recreos de siete o diez

amiguita, desde tempranísimo, para complacerla

días fabulosos, sin importarles dejarla sola.) verda­

y pasarse un sábado entero cual luna de miel: los

dero, sí

dos solitos jugando a la parejita feliz. Así que apro­

van a tomarse ese recreo, ya que creen que

falso,

tiene todo un día preparado con su

es que sólo

veche usted su día de la misma forma y atrévase a

disfruten de la compañía de los amigos (a menos

disfrutar también con esa aventura que siempre

que sean una banda de homosexuales). En estos

deseó tener.

se lo merecen por tanto trabajo,

falso

recreos siempre están involucradas nuevas muje­ res que conocerán en esas aventuras y no dude de

25. Dale... Dale... Sigue... Sigue... Que yo te avi­

que disfrutarán de todas las oportunidades que se

so.

les presenten. Le aconsejo que no desaproveche

dos posibilidades: la primera es que ustedes se

90

91

falso ,

esta situación podría corresponder a

encuentran en un sitio público haciendo trave­

propiedades antienvejecimiento? ¿Pura vitamina y

suras y él te avisará si alguien viene o si alguien es­

proteínas ese pegote seco? ¿Por qué entonces nin­

tá a punto de descubrirlos. La segunda posibilidad

guna dieta lo incluye entre sus postres si tiene tan­

es que se encuentren solos en la intimidad y él te

tas propiedades? ¿Será que, científicamente, aún

avisará cuando él vaya a vaciarle su orgasmo como

no se ha descubierto ese negocio...? Voy a llamar

regalo personal. No obstante, en ninguna de las

a mi amiga la científica caraqueña para que Anali­

dos posibilidades le avisará, ya que poco le impor­

ce profundamente esta maravillosa esencia antiarru­

ta que lo vean siendo feliz; todo lo contrario, se

gas y fuente de juventud, para ver si montamos un

sentirá como un rey con su esclava sexual, para

negocio tan lucrativo como el Viagra.

que los demás piensen en lo poderoso que es. En la segunda alternativa lo más probable es que us­

26. ¿Estás segura de que era yooo? verdadero, era él

ted se lo trague on the rock (ya saben, las bolas que

y sólo él...

de rock no tienen nada), ya que ellos en ese preci­ so momento estarán tan en el cielo, disfrutando, que

27. Me quedé sin pilas, no había cobertura, se me per­

ni se acordarán de que usted está ahí impulsándo­

dió el teléfono celular, lo había dejado en el coche... En

lo a que él toque la luna. Y después de esta gran y

fin... Bla... Bla... Bla...

más fabulosa mentira te dicen, todos felices, que eso es buenísimo para tu cutis, para que luzcas increí­

28. Pídeme lo que tú quieras. .. La ¡unay las estrellas,

blemente bella; eso, mi vida, es pura vitamina, pu­

y te las bajo... Ni los astronautas pueden hacerlo,

ra proteína, pura felicidad. Y me pregunto... ¿por

así que esto resulta más difícil que embarazar a un

qué en las cremas tan caras que compro nunca leo

hombre.

que traigan especificado dosis de semen con altas 92

29. Yo no puedo vivir sin ti. Aquí, si quiere, puede

sabemos de antemano que nos está mintiendo,

carcajearse un buen rato.

que se trata de un verdadero corrupto. Lo defen­ demos a capa y espada. Si un político dijera la

30. Jamás tefaltará nada a mi lado, serás mi reina, la

verdad no ganaría ninguna elección, ya que to­

más feliz del mundo...

dos estamos como bobos escuchando lo que nos gustaría oír, incluso sabiendo que es mentira; igual

Y

así podría seguir con otra sarta de mentiras

pasa con los hombres, sabemos que nos engañan

que ellos utilizan... Los seres humanos somos

pero nos hacemos las bobas para no enfrentamos

complicados y contradictorios, tenemos una ha­

a nuestra propia realidad por la gran escasez de

bilidad nata para engañamos solos (más las mu­

hombres que hay o por pura comodidad, por ese

jeres que los hombres), creemos más rápidamen­

complejo de no imaginarnos felices sin un hom­

te en una mentira que en una verdad. Yo conocí

bre al lado, de sentimos desvalorizadas si no lo te­

a un señor que una vez le dijo a su esposa que ve­

nemos. También el factor económico influye mu­

nía de casa de la amante cuando ella le preguntó

cho y con tal de tener el coche último modelo, la

por qué había llegado tan tarde. Ella inmediata­

casa, viajecitos, el bolso y los zapatos de moda y

mente le contestó: «Ya quisieras tú...»; yo me que­

disfrazarnos de señoras casadas muy pulidas y

dé con la boca ahierta, ya que yo sí sabía que él

decentes, seguimos ahí con nuestra propia cru-

había dicho la verdad, pero ella, que vivía en la

cecita. Como seguimos con la idea de que todo el

luna y nunca pensó que sería tan descarado y cí­

mundo cojea por algún lado, o que «más vale ma­

nico, no le creyó.

lo conocido que bueno por conocer», o que, co­

Otro buen ejemplo es cómo defendemos a un

mo están las cosas, por lo menos tengo con quien

político o a un candidato presidencial, de quien

salir a cenar y me verán acompañada... Las espo­

95

sas insatisfechas hacen la vista gorda para no per­

mal», sin ningún plan concreto para el futuro, pre­

der sus privilegios.

siónelo para que se dé cuenta de que usted sigue

Las novias socialmente presentadas están sién­

ahí fiel a ese espejismo. Comprobará que a usted

dole superfieles a sus novios, maravillosos infieles

sí le han puesto sus buenos cuernos, como a cual­

y mentirosos, tratándolos con guantes de seda, ya

quier esposa. Comprobará que usted es una más en

que sueñan con que algún día él finalmente les pe­

la vida de él, tal vez la presentable, pero finalmen­

dirá que vivan juntos o se casen con ellas para for­

te una más. Usted es una mujer moderna y con

mar una bonita familia; éstas, al igual que las resig­

mente amplia, que le ha creído todos sus argumen­

nadas esposas, no son capaces de ser infieles (ellas

tos, que sólo a él benefician; usted pensará que tie­

son muy decentes) y pasan los años soñando con

ne otra mentalidad de vida, pero la realidad es que,

la parejita feliz; estas noviecitas quizá pierden, en

por muy moderna y generosa que sea con él, se

el camino, otra oportunidad con otro hombre que

encuentra igualmente engañada viviendo una men­

tal vez sí llene todas sus expectativas y las haga

tira de relación; que más allá de sexo casual, peque­

sentir realmente felices y respetadas. Entonces, ¿por

ños viajecitos, varias cenitas y salidas al cine, no lo­

qué seguir con un hombre que después de un de­

grará nada más, ya que usted es tan sólo «la dama

terminado tiempo sólo la usa a usted eventualmen­

de compañía de turno de ese hombre».

te como su sirvienta, su secretaria, su gerente de compra, su dama de compañía, cuando él lo deci­ de? Tome un calendario y marque allí los días que ha sido realmente feliz con él, y analice qué planes tiene realmente con usted. Si comprueba que us­ ted está allí como una «relación casualmente for­ 96

97

IV

Conciencia vaginal

L a s mujeres casadas, las amantes o las novias fi­ jas creen que por estar casadas o con pareja esta­ ble y tener relaciones sólo con su hombre, están li­ bres y muy tranquilas de contagiarse de nada, ya que la mayoría de estas señoras viven muy distraí­ das en sus tareas y en la luna creyendo todo lo que su adorado les dice; en su cabeza las infecciones es­ tán reservadas para las divorciadas, las viudas ale­ gres y las solteras que se pasan todo el día buscan­ do hombres. Pues déjenme informarles de que la mayoría de las mujeres contagiadas de sida en el mundo son las casadas o con pareja fija; mujeres que perma­ necen muy fieles a sus venerados hombres resul99

tan ser las que más padecen infecciones vagina­

Le aconsejo que comience a abrir los ojos y a

les porque sus queridos no son para nada cuida­

analizar muy bien los cambios que experimenta

dosos.

su «loquita» si usted sólo está teniendo relaciones

Tal vez usted crea que de aquí en adelante le es­

sexuales con su adoradito y maravillosito prínci­

taré hablando en chino, ya que seguramente no ha

pe azul. Los síntomas de las infecciones por hon­

oído hablar de: la Cardnerella Vaginalis (bacteria),

gos son similares a los de otros tipos de infeccio­

la Trichomona (protozoo) o la Candida Albicans (hon­

nes vaginales. Las enfermedades de transmisión

go), la Neisseria Gonorrhoeae (gonorrea), clamidias,

sexual están aumentando en todo el mundo; las en­

micoplasmas, estreptococos, Escherichia Coli, esta­

fermedades venéreas tradicionales (sífilis, gono­

filococos y herpes (virus).

rrea y chancro) resultan a menudo las más temi­

Y la mayoría de los síntomas consisten en:

das, pero, si se las diagnostica a tiempo, pueden ser curadas por completo. Cualquier enfermedad

• Picazón, escozor e irritación de la vagina.

que pueda pasar de una persona a otra a través de

• Picazón, enrojecimiento e irritación de la

contacto sexual se denomina enfermedad de trans\ misión sexual (ETS).

vulva. • Dolor al orinar y al mantener relaciones se­ xuales.

También están las verrugas vaginales, que son protuberancias blandas de apariencia verrugosa

• Secreción vaginal anormal que usualmen­

en los genitales, causadas por una enfermedad vi­

te se describe como parecida al requesón,

ral cutánea, y que corresponden a un tipo de en­

aunque la cantidad y apariencia puedan va­

fermedad de transmisión sexual o ETS. El virus

riar. Además, acompañada, o no, de mal

responsable de las verrugas genitales se llama vi­

olor.

rus de papiloma humano (VPH), el cual puede 100

101

producirlas en el pene, la vulva, la uretra, la vagi­ na, elcuello uterino y alrededor del ano. Los si­ guientes factores ponen a una persona en alto ries­ go de desarrollar verrugas genitales y otras com­ plicaciones del VPH:

les u homosexuales, pueden transmitir el vi­ rus del sida. Los contactos oro-genitales (con­ tacto boca-órgano genital) pueden transmi­ tir el VIH si hay lesiones en cualquiera de las dos zonas. • Todas las prácticas sexuales que favorecen

• Tener múltiples compañeros sexuales. • Desconocer si alguien con quien se ha teni­ do una relación sexual tiene una enferme­ dad de transmisión sexual. • Iniciación temprana de la actividad sexual. • Estrés y otras infecciones virales (como VIH o herpes) al mismo tiempo. • Si un niño presenta verrugas genitales, se de­ be sospechar de abuso sexual como la posi­ ble causa.

las lesiones y las irritaciones aumentan el ries­ go de transmisión. • Se considera a las relaciones anales las más infecciosas ya que son las más traumáticas, y la mucosa anal es más frágil que la muco­ sa vaginal. Jamás permita que después de una penetración anal su pareja quiera también penetración vaginal; sólo si éste ha usado condón y se lo retira podrá entrar en su va­ gina, de lo contrario usted se estará expo­

• La más temida de todas: el sida, una enfer­ medad causada por un virus llamado VIH que ocasiona la destrucción del sistema inmunológico de la persona que lo padece. • Transmisión sexual: las relaciones sexuales con penetración vaginal o anal, heterosexua102

niendo a una fuerte infección. El riesgo de in­ fección por sida aumenta con el número de relaciones sexuales, pero una sola puede re­ sultar suficiente. El riesgo de transmisión es mayor en el sentido hombre-mujer que en el contrario, mujer-hombre. 103

• Si la mujer tiene la regla aumenta el riesgo (a causa del flujo de sangre). Los besos profun­ dos y la masturbación entre ambos

no

trans­

miten el sida, siempre que no existan lesiones sangrantes que puedan poner en contacto san­ gre contaminada con lesiones del eventual re­ ceptor. Aunque la prueba se realice de una ma­ nera periódica y sea negativa, se deben tomar todas las medidas preventivas cuando se está expuesto a situaciones de riesgo. Es funda­ mental el uso de los preservativos y evitar com­ partir agujas y jeringas. Tanto más, cuando la prueba resulta positiva. Por todo esto debe­ ríamos tener presente que los tratamientos ac­ tuales no dan la seguridad de que pueden erra­ dicar el VIH aun cuando se detecten precoz­ mente. Aquí no ocurre como con la lúes o la gonorrea, un contacto sospechoso no se pue­ de subsanar con una dosis de antibióticos. Por eso el sexo seguro sigue siendo la mejor práctica para evitar un posible contagio de las en­ 104

fermedades de transmisión sexual, entre ellas el si­ da. No se puede decir: «Da igual, mañana me to­ mo los antirretrovirales y solucionado...». Ade­ más, en la actualidad los tratamientos no se ven­ den en las farmacias, tienen muchos efectos secundarios o indeseables, de gravedad variable; no siempre será fácil acceder a ellos y, de paso, son supercostosos. Los seropositivos, mientras no se demuestre lo contrario, siguen siendo portadores del VIH aunque su carga viral sea indetectable. Por tanto, deben evitar la transmisión del virus a otros, adoptando o reafirmando prácticas seguras; a su vez, podrán evitar contraer infecciones nuevamen­ te. No existe ningún signo exterior que permita co­ nocer si una persona es seropositiva o no. Es decir, ante personas desconocidas, con las que se vaya a establecer una relación sexual, es ne­ cesario valorar las consecuencias que puede tener la relación. • Una relación ocasional, un solo contacto, puede transmitir el VIH.

105

• Debería tomarse tiempo para conocer a la

El preservativo o condón masculino:

pareja e intimar, preguntarse sobre compor­ tamientos pasados y actuales. • Las relaciones sexuales, homo o heterosexua­ les, comportan un alto riesgo de transmisión del virus del sida. • La presencia de otras enfermedades de trans­ misión sexual y lesiones genitales favorecen la transmisión del virus. • La mayoría de las personas infectadas lo han sido en una relación sexual. • El contacto de la boca con el esperma o las secreciones vaginales supone un riesgo de transmisión cuando existen lesiones en la boca.

1. Comprobar su fecha de caducidad y retirar­ lo de su envoltorio, con precaución de no deteriorarlo. 2. Colocárselo en el pene en erección antes de cualquier penetración. 3. Si carece de depósito, crearlo dejando un es­ pacio libre de 2 cm a lo largo de la punta del pene y apretar la punta del depósito para ex­ pulsar el aire. 4. Desenrollar el preservativo hasta la base del pene. 5. Para evitar que el esperma se derrame, hay que retirarse y quitar el preservativo sujetán­

• La penetración anal es la que supone mayor riesgo.

dolo por la base antes de que el pene se que­ de flácido. 6. El preservativo se debe utilizar sólo una vez

¿Qué se puede hacer a pesar de todo? usar pre­

y posteriormente tirarlo a la basura.

o condón, y hacer que lo usen . El pre­

7. Evitar utilizar lubricantes de base grasa, co­

servativo o condón es eficaz en la prevención de to­

mo la vaselina, ya que pueden deteriorar el

das las enfermedades de transmisión sexual (ETS).

látex.

servativo

106

807

El preservativo o condón femenino: consiste en

comprarse la pastillita para llevarla siempre en la

una fina bolsita plástica con un anillo flexible en sus

cartera, en el coche o en algún escondite secreto,

extremos; el anillo más pequeño se introduce en la

pero son incapaces de andar con sus «condones»,

vagina, apretándolo para darle una forma alargada

ya que no les gusta usarlos. Créame que la mayo­

y, con un dedo se empuja hacia el interior con el

ría de las mujeres divorciadas o solteras que tene­

fin de adherirlo al cuello del útero. El otro anillo

mos sexo casual sí andamos con un ramillete de

queda fuera de la vagina. Al igual que el preserva­

condones en nuestros bolsos, en todos, en los de

tivo masculino, sólo debe utilizarse una sola vez.

día y en los de noche, y prácticamente hay que

Y

aquí, mis queridas amigas, les dejo toda esta

obligar a los hombres a que se los pongan. Por tan­

información que podrán encontrar en Internet, en

to, le aconsejo que deje de estar creyendo que por­

los sitios médicos y fundaciones para la preven­

que usted es una señora casada o novia fija repre­

ción de dicha enfermedad mortal, para que la ana­

sentativa está libre de cualquier infección o de con­

licen y sean más precavidas, dado que a las muje­

traer el sida, ya que como le he dicho ningún

res siempre nos han reservado la responsabilidad

hombre es fiel, y, como usted va a comenzar a ser

de cuidarnos. Ya sabemos que la típica frase de:

infiel, empiece a comprar sus condones para que

«Yo pensé que tú te estabas cuidando, que toma­

disfrute de esa nueva doble vida que va a iniciar pe­

bas pastillas...», para los embarazos no deseados,

ro con mucha responsabilidad.

ha perdido vigencia en estos tiempos, pero el hom­ bre sigue despreocupado y muy irresponsable en todos los sentidos a la hora de mantener relaciones sexuales. Acuérdese de que «esa cabeza de ellos» no piensa, ni razona; ellos están muy pendientes de 108

109

V Algún, día dominaremos el mundo___

S í , aun cuando no lo crea, algún día las mujeres dominaremos el m undo... Y éste es nuestro mile­ nio, el de los grandes cambios para que la mujer haga de este planeta una hermosa realidad, pero será gracias a la ayuda de hombres inteligentes y DE MENTE AMPLIA QUE NOS IRÁN ABRIENDO LAS PUER­ TAS, porque siempre ha sido así, siempre ha habi­ do un pequeño grupo de mujeres que luchan por cambiar las cosas; mujeres que son diferentes, fuer­ tes, con su propia capacidad de análisis y razona­ miento, que no aceptan normas caducas y que no dejan que les falten el respeto con leyes absurdas. Pero, en la mayoría de los casos, lo han logrado só­ lo porque se han encontrado con hombres que las

111

han comprendido y respetado, y ellos son los que

convertirse en alcaldesa de uno de los municipios

las han ayudado abriéndoles las puertas de esta so­

de Caracas, Chacao; en pocos meses aquel muni­

ciedad dominada por el poder masculino. No se

cipio se convirtió en otra Venezuela. Ella logró lo

asombre, porque lamentable o afortunadamente es

que ningún político- hombre, en toda la historia de

así, ya que a las mujeres nos educaron para

des­

Venezuela, ha conseguido hacer nunca, ni siquie­

y en la mayoría

ra hoy; ella logró hacer cambiar de actitud al ve­

más machistas que los hom­

nezolano, ya que todo aquel que traspasaba los lí­

Ejemplos los tenemos todos los días y sobre

mites de dicho municipio se comportaba con res­

todo en la política: no es que tengamos que apo­

peto, cordialidad, educación y con otra actitud

yar a una mujer sólo por ser mujer, pero cuando

durante su recorrido o su permanencia en dicho

una mujer está capacitada en el ruedo político, des­

espacio; era como entrar en la Venezuela que to­

pués de muchísimos esfuerzos y de sufrir golpes ba­

dos hemos imaginado siempre y todavía no he­

jos, tristemente las mujeres somos las primeras en

mos logrado. Cruzar Chacao era como entrar en

colocarle obstáculos y destrozarlas con nuestras

la Venezuela que siempre hemos querido, supuso

propias lengüitas.

un sueño hecho realidad, un ejemplo a seguir, y

truirnos entre nosotras mismas

de los casos somos bres.

Recuerdo el caso de Irene Sáez Conde, que fue

lo logró en pocos meses. Por supuesto, fue reele­

Miss Venezuela y Miss Universo en 1981, una mu­

gida y luego se lanzó como candidata presidencial

jer preciosa que más allá de su belleza física acre­

en las elecciones de 1998 compitiendo también

ditó ser brillante e inteligente. Comenzó poco a

con el señor Hugo Chávez Frías (que de señor tie­

poco a demostrar que estaba muy interesada en

ne poco). Irene estuvo los primeros seis meses a

lograr una nueva Venezuela, más consciente de

la cabeza en las encuestas, pero al final sólo logró

sus recursos humanos, políticos y sociales, y logró

el 3 por ciento de los votos. Pero cuando estaba en­

112

113

cabezando con fuerza las encuestas y Chávez es­

ra, puedo decirles que hasta mis amigas se cansa­

taba último, las mujeres se horrorizaron y fueron

ron de burlarse de mí por defenderla y votar por

ellas, las propias venezolanas, quienes comenza­

ella en esos tiempos; hoy quiero decirles a todas

ron a burlarse de ella;

las mujeres venezolanas,

ellas y a toda Venezuela que ojalá Irene Sáez Con­

junto con otra mayoría de hombres machistas,

de hubiera ganado las elecciones en vez de Chá­

brutos y acomplejados, fueron los que comenza­

vez, otra historia estaríamos viviendo. Estoy segu­

ron a ridiculizarla, haciendo mil y un chistes: que

rísima de que Irene hubiese gobernado sólo cin­

ella pondría espejitos en todos los semáforos pa­

co años de una forma democrática y participativa;

ra que nosotras pudiéramos pintamos los labios,

seguramente Venezuela se hubiera descentraliza­

que cambiaría el himno nacional por la canción del

do y contaríamos con otras muchas cosas muy dis­

Miss Venezuela, que no estaba preparada, que iba

tintas, no como ahora que tenemos un Consejo

a mandar pintar todas las casas de rosa para que

Electoral totalmente parcializado, viciado y con

se pareciera al mundo de la Barbie, que era muy

unas máquinas de votación policiales y un pro­

joven, que no tenía roce político ni gran experien­

grama diseñado para que en cada elección el se­

cia, que no era su momento, que una cosa era un

ñor Chávez gane con más votos que los espera­

municipio y otra un país... Yo sólo sentía indig­

dos. Curiosamente, nadie en Venezuela celebra di­

nación al ver y escuchar lo crueles que podemos

chas victorias, todo lo contrario, un manto

ser las mujeres contra nosotras mismas, hasta lle­

depresivo y de desesperanza se apodera de todos

gué a escribir un artículo titulado: «Todas contra

los sectores del país.

Sí,

Irene», que por supuesto nadie quiso publicar y

Otra Venezuela tendríamos de haber ganado Ire­

hasta lo envié al gabinete de prensa de ella, pero

ne Sáez, ya que yo hubiese preferido un espejito en

nada sucedió. En fin, eso no es lo importante aho­

todos los semáforos para pintarme los labios a ver

114

115

cada día a esa cantidad de niños mendigos que hay

veces a la semana. Seguimos viviendo en una Vene­

en todos los semáforos haciendo acrobacias de cir­

zuela sin ningún tipo de mantenimiento ni planifi­

co gracias a la política del maravilloso presidente

cación en sus infraestructuras, cuyas vías terrestres

vulgar, autoritario y caricaturesco que tenemos, que

a nivel nacional sufren un deplorable deterioro, y

ha convertido a la mayoría de los venezolanos en

viajar en automóvil por toda Venezuela es como ha­

pedigüeños en las puertas de los bancos en vez de

cer deporte de alto riesgo. Pero nuestro presidente

fomentar la meritocracia y el trabajo. Nos sigue pa­

salerosamente, cual chiste, nos manda a aplaudir

reciendo muy normal ver trabajar a millones de ni­

cuando un viaducto se desploma por la desidia de

ños como embolsadores de comida en los super­

sus gobernantes, aunque él generosamente regala a

mercados, vendiendo flores, periódicos o chicha en

manos llenas petróleo, asfalto y chorros de dinero a

las calles, en vez de estar estudiando, haciendo de­

otros países, como si se tratara de su chequera per­

porte o simplemente jugando como debería ser. Hoy

sonal, con el control absoluto en todos los poderes

en día hubiera preferido ver a toda Venezuela en di­

y un dominio sobre las divisas y el dólar a su pro­

ferentes tonos de rosa a verla como ahora: roja roji-

pia conveniencia, sin consulta alguna con los dife­

ta, uniformada a la fuerza, empapelada con la cara

rentes sectores del país, y con la corrupción en los

de Chávez de norte a sur y de este a oeste, con un

mayores índices de la historia. Un presidente que

gasto descomunal en publicidad de su majestad tan­

no acepta diálogo alguno y el que lo contradiga es

to en vallas como en horas televisadas en vez de in­

insultado, vejado, humillado o va preso. Y no acep­

vertir en los hospitales que dan absoluta vergüenza,

ta como venezolanos a los que no comulguen con

una Venezuela llena de basura y sin los servicios bá­

sus ideas, pero dice que Venezuela es de todos. Aho­

sicos, ya que nos hemos acostumbrado a ver como

ra cada día nos levantamos con cara de vergüenza

algo normal el no tener agua o luz unas dos o tres

ajena al escucharlo ofender e insultar a sus homó­

116

117

logos de diferentes países y nos horrorizamos de sus

cipios, seguimos teniendo un país lleno de pedigüe­

discursos disparatados en el ámbito internacional,

ños y oportunistas. Créanme que he oído decir

dando pie para que el mundo entero tenga dentro

tranquilamente a algunas de mis amigas, muy pro­

de su programación televisiva a un bufón imitándo­

fesionales y viajeras ellas, que si los demás gober­

lo. «Patria, socialismo o muerte» es su gran eslogan.

nantes robaban anteriormente, ¿por qué no po­

Este pichón de dictador que tenemos por ahora ce­

drían robar estos que nunca han tenido buena vi­

rró un canal de televisión (RCTV) simplemente por­

da? Y es ahí donde pienso yo que aún no tocamos

que así quiso, por diferencias personales con sus

fondo, ya que mientras se le dé al pueblo «pan y

propietarios, y, no contento con eso, también se apo­

circo» todo seguirá igual o peor.

deró de todos sus equipos de una forma totalmen­

Recuerdo haber leído en alguna oportunidad

te ilegal y montó otra cadena además de las cinco que

que el señor Bill Clinton ganó su primera presi­

ya controla. Antes decíamos que éramos venezola­

dencia en Estados Unidos con el voto femenino; la­

nos y nos relacionaban con la belleza de sus muje­

mentablemente para los venezolanos, Irene Sáez

res; ahora decir soy venezolano es sinónimo de ser

perdió gracias a la falta del voto femenino, aun ha­

casi pariente de Chávez ya que inmediatamente te

biendo demostrado en dos periodos consecutivos

preguntan por él.

que sabía gobernar y formar excelentes equipos de

Ahora estamos siendo gobernados por una com­

trabajo con todo tipo de venezolanos, indepen­

parsa de resentidos sociales con dinero y poder,

dientemente de sus ideologías políticas; ahora, si no

sin ningún tipo de escrúpulos ni preparación ni

eres chavista, resultarás ridiculizado, excluido y

para manejar un negocio, mucho menos un país,

despreciado. Ella no contó con el apoyo de la mu­

apoyados por militares complacientes a quienes se

jer venezolana y, sumado a otros intereses políticos

les olvidó dónde nacieron y cuáles eran sus prin­

y traiciones amorosas (mujer al fin), fue perdien­

118

119

do popularidad en las encuestas, para que media Venezuela se volcara a apoyar a Chávez, sin expe­ riencia alguna, sin haber gobernado ningún esta­ do, ni siquiera una bodega y mucho menos una al­ caldía. Por otro lado, el partido COPEI le retiró el apoyo a Irene, ya que viendo el desastre que se avecinaba los políticos se inventaron a Enrique Salas Romer, apoyándolo a é l... Lo demás es his­ toria, una triste y muy educativa historia. Aun así, ella luego se lanzó como gobernadora del estado de Nueva Esparta (intemacionalmente más cono­ cido como isla de Margarita) y ganó, pero las nue­ vas políticas del señor Chávez como presidente prácticamente le quitaron todos los poderes a to­ dos los estados no gobernados por chavistas y, al igual que a otros políticos, dejaron a Irene con las manos atadas. Ella se rindió, cansada de luchar en el terreno político, contracorriente, traicionada por un grupo de hipócritas (sin el apoyo que es­ peró en su momento de «las mujeres venezola­ nas») y corruptos mayoritarios entre los 120

cos- hombres

que nos han gobernado siempre en

Venezuela. Y

aquí viene la parte educacional de la mujer,

ya que nos han criado para no sentirnos satisfe­ chas sin un hombre a nuestro lado. Irene, por ejem­ plo, por más exitosa que era, pareciera que sin ca­ sarse y tener hijitos no estaría completa, y no la critico, ya que soy de las que pienso que se pue­ den lograr ambas cosas en la vida, sólo que hay que encontrar al compañero ideal y contar con las ayudas convenientes, y creo que ella aún no lo ha encontrado por más que lo ha intentado en varias ocasiones (como la mayoría de nosotras). Pero sí lo­ gró su sueño de ser madre y estoy segura de que no lo cambiaría por nada. Sin embargo, espero que algún día despierte de nuevo esa mujer brillante e inteligente que demostró ser y vuelva a su país a lu­ char por lograr esa Venezuela que tanto deseamos todos y a la que ella sabrá gobernar. Tal vez en la vida hay que lograr unas cosas primero, antes de conseguir muchas otras, todo tiene su momento; espero que si ella algún día decide volver, las mu­

políti­

121

jeres venezolanas no vuelvan a ser tan mezquinas e ignorantes como años atrás, y logren abrir sus

Hemos sido gobernadas siempre por hombres rruptos

co­

y seguimos soñando con un hombre que

corazones y su mente para apoyarla, ya que es una

nos arregle el país como si fuera cuestión de bus­

mujer muy valiosa.

car a un gladiador para que acometa una gran ba­

Con toda esta historia no quiero que piensen

talla o a un David Copperfield que por arte de ma­

que soy fanática dé ella ni mucho menos, jamás la

gia transforme la situación. Y si no, miren al pue-

he conocido ni la he visto de cerca. Por otro lado,

blo peruano: prefirió de nuevo a Alan García como

podría decir que no me gusta su estilo de Barbie;

presidente antes que darle la oportunidad a una

realmente me parece una mujer muy linda pero un

mujer; sin embargo, en Chile, sí logró la señora

tanto cursi para mi gusto, aunque puede ser parte

Michelle Bachelet imponerse/muy respaldada por

de su personalidad, lo acepto y respeto. Pero eso

el voto femenino y muy apoyada por un grupo de

jamás influirá en mí para saber reconocerle siem­

hombres que la respetaron y le dieron el espacio que

pre sus logros, sus méritos y su gran valor, ya que

se merecía por su trayectoria.

hizo por Venezuela mucho más que esas mujeres

Yo soy de las personas que creo, y estoy abso­

venezolanas que se dedicaron a criticarla y a em­

lutamente convencida, que mi país será realmente

pañarle la gran labor de prestigio internacional que

lo que todos soñamos cuando la mujer comience

realizó por y para su país.

a gobernar en todas las áreas (ayuntamientos, al-‘

He contado todo esto como ejemplo para que

caldías, autonomías, cargos ministeriales y presiden­

vean cómo podemos llegar a ser de mezquinas las

ciales). Por otro lado, creo que es una verdadera lás­

mujeres; vivimos siendo maltratadas por los hom­

tima que muchas mujeres que tienen la maravillo­

bres en todos los aspectos y, sin embargo, seguimos

sa oportunidad de ser primeras damas de sus

creyendo en ellos para todo, y más si son políticos.

respectivas naciones no logren brillar por ellas mis­

122

123

mas y pasar a la historia por los cambios realizados

ferencia. Me refiero a la señora Aguas Ocaña, se­

en el ámbito social, trabajando verdaderamente por

villana que se casó con el presidente de Hondu­

llevar la educación a las madres humildes y a sus

ras, Ricardo Maduro, fuertemente criticada al prin­

niños.

cipio por ser extranjera y ridiculizada pública­

Parece que ser primera dama de un país se con­

mente por una ex novia del presidente que, más

sidera un papel gris, de segundo plano, en el que

allá de criticarla, no será nunca capaz de hacer lo

la mujer del presidente o del primer ministro, más

que esta extranjera hizo por Honduras. Aguas

allá de vestirse a la última moda y recorrer hospi­

Ocaña, sin rendirse, logró en su mandato ganar­

tales con canastillas, ir a eventos caritativos, inau­

se el cariño y la admiración del pueblo hondure-

gurar escuelitas y maternidades, ir a viajes oficia­

ño y del mundo entero, ya que ella sí se puso unos

les y ser un adorno muy preciado del presidente de

buenos pantalones y zapatos tipo tenis, recorrió

la nación, se conforma con no figurar más allá de

las calles de día y de noche para rescatar a los ni­

eso, teniendo semejante oportunidad y recursos

ños abandonados, mendigos y drogadictos. Su la­

para fomentar cambios en su propio país. No en­

bor fue duramente criticada por conseguir fon­

tiendo por qué no se visten con vaqueros y la ca­

dos monetarios de otros países, soportó multitud

misa de franela de todos los días y trabajan duro

de críticas maliciosas hasta que todos en ese país

junto a todas las esposas de los ministros y demás

tuvieron que reconocer su excelente labor, y se

damas gubernamentales para hacer una verdadera

ganó entre el pueblo el apodo de «el ángel de los

«revolución social», mientras sus maridos se encar­

niños». El periódico El Mundo resaltó en una opor­

gan de los otros asuntos de Estado.

tunidad su gestión de la siguiente forma (aquí

Pero, afortunadamente, siempre hay una lu­ chadora por ahí, dando la talla y marcando la di­ 124

presentada en fragmentos ya que es bastante lar­ ga y tomé lo más valioso): 125

POPULARIDAD /LA «PRESIDENTA»

(de tres), fueron acogidos poco después de la bo­

DE HONDURAS

da. Pertenecían a una mísera familia de campesi­

Aguas Ocaña

nos del oeste del país y estaban en un orfanato,

La dama sevillana de los parias

adonde llegaron por presuntos malos tratos en el

Por Alhelí Quintanilla

hogar y por un estado avanzado de desnutrición. Más adelante, Ricardo Rodolfo Maduro, presiden­

... Lo mismo reparte ayuda gubernamental a

te de Honduras, y Ocaña, recibieron a Jackie (de

una tribu indígena que recibe un cargamento de

siete años) y a Francis y Joan (ambos de cinco

medicinas donadas por una multinacional. Igual

años). Las dos últimas en acogida hasta que con­

entrega sillas de ruedas a un centenar de discapa­

cluya el juicio por el asesinato de sus familias. To­

citados que visita una cárcel femenina. Tan pron­

dos comparten el palacio presidencial con las tres

to lleva juguetes a los niños pobres como se lan­

hijas mayores del mandatario, Carolina, Cecilia y

za a las calles para rescatarles de la mendicidad e

Lorena; fruto de un matrimonio anterior que du­

internarles en albergues infantiles. La española

ró veinticinco años. De impecable presencia físi­

Aguas Santas Ocaña Navarro es la primera dama

ca (esbelta, rubia, elegante) y porte refinado, po­

de Honduras, desde su boda en octubre de 2002

dría habérsela tomado erróneamente por una chi­

con Ricardo Maduro, aunque más parece una mi­

ca muy elitista y distante con los más humildes,

nistra de Asuntos Sociales en toda regla que la es­

pero su conducta ha sido la contraria: de trato

posa del presidente. De esto último, ha predica­

sencillo y palabra cálida, ha resultado accesible y

do con el ejemplo y se ha hecho cargo de cinco

cercana, ha llorado escuchando sus penas, conmo­

niños que pretende adoptar. Los dos primeros,

vido viendo su miseria, se ha ensuciado caminan­

Leidy Jacqueline (de cuatro años) y Kevin Josué

do por sus aldeas enlodadas y les ha abrazado y

126

127

Agregó que piensa volver pronto, de visita, a

besado para reconfortarles. Los objetos de su aten­ ción son, con este orden: los niños, las mujeres y los ancianos. Eso le ha valido a la española el ca­ riño de la gente, y unas cuotas altas de populari­ dad en un país donde el 70 por ciento de sus sie­

Honduras, porque ha aprendido a querer al país y éste le ha dado muchas satisfacciones persona­ les, como la de ayudar a los niños en situación de riesgo social.

te millones de habitantes es pobre, y el 44 por ciento vive en la pobreza extrema.

Y

yo me pregunto: ¿cuántas primeras damas

han sido tan valientes como esta, tan poco aprecia­ Pero como todos los cuentos de la vida real no terminan con un final feliz, esta valerosa mujer se divorció cuando terminó el mandato presidencial de su esposo y se fue a continuar su labor en favor de los niños en Nicaragua, donde actualmente vi­ ve, y la prensa de Honduras lo reseñó de la siguien­

da por su esposo, que jamás la apoyó y se divor­ ció de ella? Éstas son las verdaderas nuevas muje­ res que están cambiando el mundo, las que en un momento dado miran más allá de su posición so­ cial, dejan de ser superficiales y, aunque resulten du­ ramente criticadas, no se rinden (si les cierran una puerta, abren otras), por eso hay que saber de ellas

te manera:

y aprender de sus logros. Mi respeto y mi admira­ La primera dama dijo hoy a los periodistas que en las próximas horas viajará a Nicaragua, donde trabajará a favor de niños necesitados de ese país a través de una organización no guber­ namental española, y que se llevará, bajo su tu­ tela, a los doce menores que adoptó. 128

ción para la señora Aguas Ocaña. Afortunadamente en la política cada día hay más nombres de mujeres superbrillantes, trabaja­ doras incansables que no se rinden y cada vez que gobiernan son reelegidas. ¿Por qué será...? ¿Será que lo hacen muy bien? La mujer que entra al te­ 129

rreno político trabaja en el área social, arregla pri­ mero su casa (léase país) antes de arreglar las po­ líticas internacionales; es conciliadora, sensible y no anda en busca de conflictos bélicos, pensando en comprar armas, por cuestiones de petróleo; traba­ ja y transforma con los recursos que cuenta, edu­ ca el material humano y busca en todas partes el dinero para avanzar con los programas sociales, y lo que es más importante: la mujer no es corrup­ ta

o al menos no se deja corromper con facilidad

porque la satisfacción de ver modificado para bien su entorno no tiene precio.

Pero dejemos la política y volvamos al día a día, para que analicemos bien cómo somos, in­ cluso en la actualidad, y cómo reaccionamos si nos enteramos de que una mujer le es infiel a su hom­ bre; somos las primeras en tildarla de inmoral, ¡pobre hombre...! Si el marido le es infiel a su mujer enseguida afirmamos: «Por algo será», de seguro ella no lo atiende, bien merecido lo tiene. Cuando vamos a salir nos vestimos, pensando en darle envidia a nuestras amigas, no nos vestimos 130

para nosotras, ni para agradar al novio o al ma­ rido, nos vestimos para las otras mujeres. Cuan­ do tenemos una amiga que se ha divorciado o se ha quedado viuda, y la vemos recuperada y muy sexy... sólo decimos: «¡Está loca!, parece una pu­ ta, ahora se viste todo el tiempo como una niña, luciendo ridicula y desesperada para que los hom­ bres se vuelvan locos, está pasada de promiscua». «Se cree que con esos senos que se puso va a con­ quistar el mundo» (les garantizo por experiencia propia que unos buenos senos bien administra­ dos ayudan a desorientar y distraer al enemigo pa­ ra poder abrir muchas puertas desde donde to­ mar el control), «cualquier día de estos verás có­ mo se pesca el sida, porque de seguro se acuesta con todo el mundo». «Le viste el color del pelo, parece paja, ¿y el maquillaje...? ¡De terror! Ella no supo ser una buena esposa, vamos a ver qué va a hacer ahora que no tiene un hombre a su la­ d o ...». «Yo me hago la loca... Y ya ni la invito a mi casa... no vaya a ser que me quite a mi mari­ do. Mucha risa en la calle... pero quisiera ver la 131

vida triste y sola que lleva al cerrar la puerta de su casa».

mujeres, y decidir por nosotras mismas quién es co­ herente y correcto en sus argumentos. Hay que buscar dentro de cada una un proyec­ to de vida: somos valiosas y llenas de talentos que

Somos unas envidiosas, unas mezquinas mal pensadas y destructivas contra nosotras mismas, y no somos ni tan perversas ni tan implacables a la hora de juzgar y desmoralizar así a los hom­ bres; a ellos los idealizamos y les perdonamos to­ do, y, lo que es peor aún, volvemos como tontas

no desarrollamos por estar más pendientes de los chismes, de la pereza, de los trapos, de los bolsos de moda y de los hombres que de encontrarnos a nosotras mismas; tenemos que buscar algo que nos llene de satisfacción y dejar de estar arañándonos y destrozándonos, deberíamos creer más en las mu­

a creer en ellos después de habernos hecho mu­

jeres que en los hombres, procurar la implicación

cho daño.

para cambiar nuestro entorno más allá de estar tan pendientes de cosas banales, ser más conscientes de nosotras mismas tanto en la parte personal y

Solo el día que cambiemos de actitud con no ­ sotras mismas,

profesional como en la sexual.

lograremos en verdad conquistar

Aprendamos a sentirnos seguras en todos los

al m undo, sólo el día en que nos apoyemos entre

aspectos y verán cómo entonces sí lograremos con­

mujeres, en proyectos políticos, sociales, vecina­

quistarnos individualmente, aprendiendo a traba­

les, culturales y familiares, lograremos cam biar

jar en equipo: así sí lograremos cambiar el mundo.

las cosas. Tenemos que abrir nuestra mente en todos los niveles, aprender a escuchar a los hombres y a las

132

135

VI Promiscua. . . ¿o más feliz?

P romiscuo/a. Se dice de la persona que cambia

con frecuencia de pareja y sólo busca el placer se­ xual en sus relaciones. En qué siglo se definió semejante tontería; si le hacemos caso, tendríamos que cambiar el nombre de «hombre» por el calificativo «promiscuo», o sea: «allá viene un promiscuo», «el promiscuo tu­ yo ya llegó a la casa», «cuéntame cómo es el pro­ miscuo que conociste anoche», «ese promiscuo no me gusta para presidente», «anoche hice el amor con un promiscuo que está divino», «mi promis­ cuo sí sabe llevarme al cielo», «él es el promiscuo de la casa»... Y así hasta que se nos acabe el día. 135

Ustedes se imaginan a un hombre diciéndose a sí

lante de Dios y tantos testigos. ¿Se imaginan si se

mismo: «Estoy pasado de promiscuo»... Ya se ha acos­

escucharan los pensamientos de las personas en

tado con más de cien mujeres en su vida. ¿Creen

ese preciso momento y que todas las estatuas de

que alguno de ellos se considera en verdad un pro­

la iglesia se pudieran reír también? Y la segunda

miscuo? ¿Se sentirá alguno desvalorizado por ha­

parte de la declaración es la más divertida: ¿se

berse besado y acostado con tantas mujeres por

imaginan a dos personas haciendo el amor sin

puro placer y sin amor?

sentir placer? Bueno, algunas parejas lo viven a

Por otro lado, más de la mitad del planeta es­

diario, o es por compromiso o rutina, o sería su-

tá llena de promiscuos según esa definición (di­

percómico tratar de no sentir placer para no lle­

vorciados de ambos sexos), ya que quedan pocas

gar en ía vida a ser un promiscuo: «Hoy vamos

mujeres que sólo han estado con un solo promis­

a intentar hacer el amor sin sentir placer, ¡con­

cuo (pobrecitas, es como haber vivido la vida en­

céntrate!, uhhh... uhhh... uhhh... sólo haremos

tera en dictadura o bajo el comunismo, como no

el amor...».

han visto ni probado otro «pajarito», creen que

Llevo como cinco minutos pensando en cómo

todos son igualitos y cantan igual; como los cu­

sería y sólo me imagino mirando a mi pareja y ha­

banos que llegan a Miami y entran en un super­

blándonos, ya que si él tiene una erección es por­

mercado, la impresión resultaría parecida), y pa­

que siente placer, así que no tengo ni que mover­

ra qué contarles lo promiscuos que son los varo­

me, tampoco podemos besarnos, ya que los besos

nes antes del matrimonio y a escondidas después

son muy divinos y sentiríamos placer, tampoco po­

del juramento ese de «Prometo serte fiel...». Una

dríamos tocamos ya que sentiríamos placer... ¡Qué

debería morirse de la risa en plena iglesia cada vez

fastidio...! ¡Qué aburrido...! Esto es peor que el se­

que un hombre repite esa tremenda mentira de­

xo tántrico con el hombre invisible... Mejor va­

136

137

mos a ser todos promiscuos, que eso resultará más

ciones sexuales con otra mujer (en este ca­

espectacular, más divertido, y nos hará sentir a to­

so se le llamaría lesbiana).

dos más felices.

5. Si ofrece o vende su cuerpo por dinero (en

Ahora les tengo preparada otra maravilla sobre

este caso sería una prostituta).

el mismo concepto, pero consiste en un comenta­ rio que realizó uno de esos líderes religiosos cris­

Ésta ha sido la eterna historieta con la que nos

tianos que salen por televisión robándole el dine­

han envenenado toda la vida a las mujeres para

ro a sus feligreses:

hacernos sentir culpables hasta de nuestros pro­ pios pensamientos. Y yo me pregunto, ¿estos lí­

Una mujer promiscua es aquella que se invo­ lucra en alguna inmoralidad sexual.

deres religiosos habrán oído hablar de la mastur­ bación o del vibrador, que existen y se han utili­

Una mujer puede convertirse en promiscua si:

zado como medios alternativos antes y después

1. Siendo casada engaña a su esposo con otro

de Cristo?

hombre (en este caso sería una adúltera).

¿Cómo catalogarían a las mujeres que se mas-

2. Si siendo soltera se involucra en relaciones

turban? ¿Serían en este caso «fomicadoras-mastur-

sexuales con otro hombre sin haberse ca­

badoras»? Lo cierto es que todo en la vida supone

sado con él (en este caso sería una fornica­

una cuestión mental: somos patéticos; si creemos

dora).

que nuestra pareja se mas turba, lo tomamos como

3. Si siendo soltera se involucra en relaciones

algo natural, pero si se nos ocurre imaginar en qué

sexuales con otro hombre que ya está ca­

está pensando el vecino mientras se masturba...

sado (en este caso sería una adúltera).

Ahí, sí, nos desequilibramos, porque está siendo in­

4. Si siendo casada o no se involucra en rela­

fiel. Lo mismo la cantidad de hombres que saben

138

139

que sus esposas o .novias tienen uno o varios vibra­

guna otra parte... ¿Por qué a ellas no las censuran

dores, realmente no les afecta, hasta permiten que

y a las demás sí? ¿Por qué cuando una mujer que

los guarden en la misma alcoba o debajo de la al­

está de lo más tranquila en una playa, tomando el

mohada para usarlo cuando el promiscuo de la ca­

sol en topless, siempre sale otra mujer a criticarla,

sa empieza a roncar...Y yo me pregunto: ¿se per­

habiendo en semejante espacio abierto y maravillo­

mite ser infiel masturbándose o usando un vibra­

so tantas cosas que ver y disfrutar en vez de amar­

dor? Estos hombres no piensan que se pueden tener

garse el momento con dicha crítica, mirando sólo

relaciones superorgásmicas, y toda una noche se­

a los senos de esa otra mujer? Vivimos en una so­

guida, con «una brigada de bomberos al comple­

ciedad en la que hablamos de tolerancia para erra­

to», mentalmente, si lo deseamos. ¿O es que yo

dicar palabras, para eliminar la discriminación y el

soy la única loca con imaginación que sí pienso en

sexismo, pero seguimos llamando promiscuas a las

alguien cuando hago esas cosas, mientras los de­

mujeres que desean tener libertad sexual sin ser

más tienen la mente en blanco?

tan duramente juzgadas y sin querer ser al ciento

Constantemente me pregunto si las personas se esforzarán algún día para utilizar la mente en po­

por ciento iguales a los hombres en dichos compor­ tamientos.

sitivo, más allá de tenerla cerrada para que no se

Creo que hay que dejar de arrinconar alas mu­

le vayan a escapar todas esas telarañas que contie­

jeres para que se sientan libres, seguras y valiosas

nen. .. Censuramos a las mujeres si salen desnudas,

con sus decisiones personales relacionadas con su

pero está permitido ver a las mujeres africanas o a

propia vida sexual. ¿Cuál es el problema de desear

las indias de alguna tribu completamente desnudas

estar con diferentes hombres, experimentar y ex­

en televisión y otros medios de comunicación sin

plorar diferentes sensaciones lujuriosas, biológicas

ponerles los cuadritos sobre los pezones ni en nin­

y corporales? ¿Será tan grande el temor y los pre­

140

141

juicios internos arraigados a ser señaladas, critica­

orgasmo podemos tocar el cielo, algo que difícil­

das y vejadas? ¿Será ése el motivo de que se ven­

mente el hombre logra hacer si no se yacía. Nin­

dan tantos vibradores? Y las mujeres aún prefieren

gún lugar está lejos para desplegar nuestra imagi­

estar escondiendo su sexualidad que disfrutando

nación y transportamos a donde queramos; noso­

con personas reales que te van a hablar, susurrar,

tras abrimos un mundo completo de placer en todos

acariciar, abrazar y besar.

los sentidos cada vez que nos entregamos a un

Pienso que es tiempo de dejar de ser tan de­

hombre, hacemos el amor más allá de solo tener se­

pendiente de estos aparatitos y ser más valientes pa­

xo, sentimos de una manera más profunda y deli­

ra disfrutamos como personas, sin importamos lo

ciosa.

que piensen los demás puritanos de nuestro en­

En este momento quiero expresarles a las mu­

torno. Créanme, resulta mucho más estimulante y

jeres del mundo que abran su mente a posibilida-

delicioso estar con alguien, que con un pedazo de

' des de vivencias sin sentirse sucias o comprometi­

plástico con pilas; total, para el caso ninguno de los

das, cada quien sabe hasta dónde quiere llegar; no

dos te ama, por eso hay que ser feliz de adentro ha­

se priven de esa travesura deliciosa, no vale la pe­

cia fuera. La mujer, a diferencia del hombre, es po­

na, todo lo contrario, «vale la pena vivirla y disfru­

seedora de un cuerpo totalmente orgàsmico, ya que

tarla al máximo», ellos nunca lo dejarán de hacer

se llena, se excita, disfruta, goza, se envuelve, sue­

ni por usted, ni por sus hijos, la familia o todos

ña y se transforma haciendo el amor. Somos mul-

esos deliciosos momentos vividos. Usted sólo tie­

tiorgásmicas en muchos sentidos, nuestros orgas­

ne que desearlo, sin planificarlo mucho, aprenda

mos son prolongados, extremadamente intensos,

a vivir el momento, el aquí y ahora, y verá cómo

largos y seguidos, hasta podemos volver a tenerlos

se transforma en otra mujer mucho más feliz y se­

con sólo recordar el momento, y aun sin tener un

gura de sí misma, incluso hasta su relación con su

142

143

esposo mejorará, ya que usted se habrá oxigenado;

otra forma, mucho más a mí misma. Hoy en día pue­

actuará, pensará y se moverá diferente porque ca­

do decir que si me arrepiento de

da hombre te enseña algo nuevo (bueno, una gran

ciertas aventuras por tener la cabeza y el corazón

mayoría porque a otros hay que enseñarles... es

lleno de telarañas y prejuicios enraizados por una

por aquí, cruza a la izquierda y dale poco a poco

muy mala educación sexual; me arrepiento de no

hasta que sientas el paraíso).

haber disfrutado de posibles buenas aventuras no

no

haber vivido

vividas que se me presentaron en el camino perso­ Yo fui muy fiel en mis dos matrimonios, jamás

nal de señora casada, las cuales con sólo una mi­

me besé ni mucho menos me acosté con nadie,

rada me revolvieron el alma. Sí puedo decir que

siempre he sido una mujer muy fiel conmigo mis­

ninguno de mis dos ex se merecieron mi fidelidad

ma y mientras amo a una persona estoy con ella,

y que lamentablemente, sin ser arrogante, ellos per­

tranquila mientras lo sienta de esa manera. Pero

dieron más que yo; también me arrepiento de ha­

cuando percibí que esa persona me estaba hacien­

berme aferrado a tantos conceptos equivocados

do daño, me arrinconaba y me hacía sentir infeliz,

con los que me educaron tanto mis padres como

marginada, abandonada, entonces analicé la situa­

los colegios católicos, tantos miedos que arrastré en

ción y, aun amándolos, me he separado (las dos

mi vida, y la poca experiencia sexual que tuve has­

veces muy enamorada de mis esposos) y he salido

ta los cuarenta y cuatro años de edad. Pero no car­

llena de cuernos. Pero en soledad estudié la acti­

go con traumas, ni rencores, ni culpo a nadie, siem­

tud de ellos y la mía propia, y mis dos divorcios han

pre hago borrón y cuenta nueva. No arrastro pasa­

sido porque ellos me hicieron sentir que ya no me

dos tristes sobre mí, sólo los acepto como una serie

amaban, y las dos veces me he divorciado amando

de hechos que sucedieron en mi vida por mis pro­

a mis esposos, pero siempre amándome, de una u

pias decisiones o por diferentes razones. Sin embar­

144

145

go, en la actualidad, llevo analizado todo lo expe­ rimentado en este tiempo y vivo de una forma muy diferente y más abierta sexual y mentalmente sin sentirme culpable, sin crearme rollos ni traumas innecesarios; estoy segurísima de que no me voy a desvalorizar, en absoluto: cuanto más desprendida eres sexualmente, más creces en todos los aspec­ tos. Hoy estoy convencida de que nada de esas co­ sas deliciosas que siento son pecaminosas, todo lo contrario, son estupendas y me han hecho sentir mucho mejor en todos los aspectos; no hay nada más delicioso que hacer el amor con alguien a quien

guien en una cama disfrutando sin mayores conse­ cuencias traumáticas, sin que me hagan sentir una mujer gastada o usada. También disfruto de tener la posibilidad de cenar, compartir y conversar con ami­ gos sin tener sexo, escucharlos e intercambiar ideas, y esa libertad de vivir el momento sin dar explica­ ciones y sin preocuparme por el qué dirán es algo muy gustoso que sin embargo se les prohíbe a las mu­ jeres casadas o en pareja. En la actualidad, después de lo aprendido y vivido en estos años, tengo una máxima maravillosa en mi vida que reza:

deseas, o con un hombre que te desea y se esfuer­ za por conquistarte para llevarte a ese momento sublime con absoluta libertad, olvidándose por completo del mundo exterior; sólo vivir ese mo­

Si los que me critican supieran lo que real­ mente yo pienso de ellos... Me criticarían mu­ cho más.

mento como dos seres maduros y adultos que se de­ sean sin adornarlo ni estrangularlo con preguntas innecesarias, ni con compromisos o promesas de futuro. Hoy sé que puedo y disfruto; en un momento da­ do, por una serie de circunstancias, termino con al­ 146

Tal vez por esa razón he escrito este libro, para compartir mis pensamientos con otras mujeres, ya que yo pasé por todas esas etapas de fidelidad, no­ viazgo, matrimonio, soledades, rutinas, celos, en147

ganos, traiciones, problemas, familia, hijos, plan­ teamientos sociales y dos divorcios en las más es­ pantosas circunstancias que jamás me esperé vivir, ya que me consideraba una mujer «políticamente correcta y muy decente según la sociedad y los re­ ligiosos», al igual que la mayoría de ustedes, con­ siderándome mejor mujer y esposa, y montada en un pedestal, muy decente y segura de que mi com­

por ambas partes, y también a volver a sufrir, si ese sufrimiento me va a dejar momentos de amor pro­ fundo que me harán crecer y vivir intensamente. Tal vez muchas personas me consideren una promiscua; créanme que, si siendo promiscua se lo­ gra sentir esta paz, seguridad, madurez, libertad y felicidad que he logrado..., pues cada día seré más promiscua, ya que cada día soy más feliz.

pañero valoraría todas mis actuaciones en la vida, yo también estuve ahí donde está usted, creyén­ dome muchas mentiras y defendiéndolas a capa y espada, llena de mis propios miedos, conceptos errados, y la seguridad absoluta del amor de ese compañero que poco a poco se fue convirtiendo en mi más delicioso enemigo. Hoy en día, te divorciada,

felizmen­

estoy totalmente despierta, no co­

mo antes que caminaba con los ojos abiertos pero más dormida que Morfeo. Hoy veo todo sin tela­ rañas, sin mentiras, sin frases ni colores falsos; no idealizo a ningún hombre, sigo amándolos pero de una forma más madura, clara y muy dispuesta a vol­ ver a amar intensamente si se produce el chispazo 148

149

VII Mujeres uíámícaj

A noche se produjo una verdadera revolución islámica en diferentes países de Oriente Próximo: las mujeres tomaron el poder silenciosamente y, al uní­ sono, amarraron a sus camas a sus esposos, herma­ nos y demás hombres con los que convivían; los despojaron de sus fusiles, metralletas, pistolas, ba­ zucas y demás armamento, y tomaron la televisión de sus países; se mostraron sin ningún tipo de ve­ lo pero con sus acostumbrados burkas, y pidieron ayuda internacional para romper con todas las re­ glas por las cuales han sido sometidas durante si­ glos. En sus bellísimos rostros y en sus profundas miradas se puede observar claramente su fuerza mezclada con el pánico que ha representado se151

mejante decisión, pero están dando un claro dis­

penalmente a todos estos hombres por los actos de

curso de las razones, muy justificadas, que fueron

barbarie a que han sometido a sus mujeres gene­

determinantes para dicha acción. Las imágenes te­

ración tras generación. Por otro lado, CNN también

levisivas, transmitidas al mundo por la CNN, son

muestra las imágenes de alegría de todas las muje­

realmente impactantes e increíbles, muestran a gru­

res y hombres del mundo que se han volcado a las

pos de mujeres armadas arrinconando a millares de

calles aplaudiéndolas, celebrándolo, apoyándolas

hombres amarrados y amordazados, encadenados

y deseosos de ofrecerles todo lo que necesiten. Ya

y semidesnudos; otros solos en sus casas sujetos

hay grupos de personas organizadas que están acep­

con cuerdas a sus lechos y silenciados; hay también

tando donaciones en varias partes del mundo, pa­

imágenes de mujeres semidesnudas que muestran

ra enviarles lo más rápido posible comida, dinero,

claramente los maltratos físicos que sufrieron. To­ dos los líderes religiosos y del gobierno están igual­

ropa nueva y bonita,

cosméticos, cremas, juguetes

para los niños, libros...

mente sometidos; existen grupos aislados de mu­ jeres que arrastran por las piernas a sus maridos mientras los golpean con sartenes para que se ca­ llen la boca por quejarse.

¿Se imaginan qué felicidad el día en que esto realmente suceda? Habría tal energía positiva en

El mundo entero se ha conmocionado. La Cruz

el planeta entero que nos haría sentir completa­

Roja y otras organizaciones están ya dispuestas a

mente felices a todos y esperanzados por creer que

cooperar de inmediato con el llamado de esta re­

sí vivimos en un mundo mucho mejor donde sa­

volución de mujeres islámicas que con valentía to­

bemos lograr verdaderos cambios.

maron el control de sus vidas, para poder negociar con ellas todas las libertades exigidas y procesar 152

153

Realmente es increíble el contraste que vivimos

pero muy cerrados de mente para permitirles a las

aún en este milenio, con tantos billones de dóla­

mujeres y a sus

res o de euros que se gastan en convenciones de

plemente

Derechos Humanos, ONU, guerras petrolíferas y

restrechas que en la actualidad se tienen que sen­

fundamentalistas, organizaciones que, en el 98

tar junto a mujeres de otros países para negociar

por ciento de los casos, están lideradas por hom­

acuerdos internacionales, y permanecer callados y

bres que aún no se orientan ni ejercen un verda­

atentos mientras éstas hablan, aunque ellos ni si­

dero liderazgo para erradicar con severas y au­

quiera aceptan a sus propias mujeres como seres hu­

ténticas medidas el abuso y el maltrato hacia las

manos.

propias hijas

vivir en paz.

pensar, hablar o sim­

Hombres de mentes supe-

La realidad es que todos estos países basan

mujeres en cualquier parte de este planeta tan ci­

sus absurdos argumentos en asuntos religiosos, de

bernético.

cultura y creencias, sin dejar hablar a sus propias

Por supuesto que hay infinidad de grupos de

mujeres para saber realmente qué opinan y, lo que

personas trabajando en esto, pero los resultados

es más importante: ¿cómo se sienten ellas? Todo el

son

para la velocidad en

día vestidas como unos cuervos negros, parecen

que funcionan otros asuntos cotidianos, política­

sombras oscuras caminando sin esperanza alguna;

mente hablando. Hombres de países de Oriente

la mayoría de ellas ciegas, ya que la vista se les da­

Próximo, que cierran grandes acuerdos comercia­

ña por la rejilla de tela que tienen frente a sus ojos,

les en cuestión de meses, donde el dinero fluye co­

aunque tampoco se les permite usar anteojos; mu­

mo el famoso oro negro y se vanaglorian de tener

jeres que sufren abusos sexuales desde pequeñas,

baños con griferías de oro y de poseer a varias mu­

en fin... Da realmente terror y dolor seguir comen­

jeres sometidas y compradas para sus lujos y capri­

tando esta barbaridad de injusticias y vejaciones

chos, hombres muy brillantes para hacer negocios

que están sucediendo en este preciso instante; só­

154

155

extremadamente lentos

lo pensar en su sufrimiento actual me llena de in­

mundo se cometen crímenes terribles que

dignación y tristeza.

son presenciados o perpetrados por parien­

Es realmente inconcebible que

todas

las reli­

tes y familiares cercanos.

giones, interpretadas y dirigidas única y exclusiva­

• Amnistía Internacional afirma que la violen­

mente por hombres radicalmente conservadores e

cia contra las mujeres es actualmente uno de

intransigentes, carentes de una verdadera espiri­

los escándalos más vergonzosos en materia de

tualidad y respeto hacia la creación más maravillo­

derechos humanos en la sociedad de hoy en

sa de Dios, Alá o Jehová, sean enemigas de las mu­

día.

jeres en una forma intolerable y absoluta. Líderes

• En Afganistán muchas niñas y adolescentes

religiosos que viven en la más maravillosa abundan­

son obligadas a casarse. Algunas languide­

cia y opulencia, como los grandes millonarios que

cen en una prisión, acusadas de cometer adul­

viajan por el mundo como si fueran inalcanzables

terio, por abandonar a maridos brutales o

reyes, muy bien acicalados, con vestimentas lujo­

simplemente por querer casarse con un hom­

sas bordadas en oro y plata, dictando y pronun­

bre de su propia elección.

ciando sermones de doble moral, esperando que sus

• En todo el mundo, al menos una de cada tres

feligreses continúen creyendo en ellos mientras to­

mujeres ha sufrido abuso sexual en su vida.

dos los días seguimos leyendo reseñas de Amnis­

• Hay países en los que dos de cada tres mu­

tía Internacional como éstas (búsquelas en Internet):

jeres asesinadas lo son por su compañero, y hasta un 69 por ciento de las mujeres de­

• A diario, un número incalculable de mujeres son brutalmente asesinadas en nombre de la tradición, la religión o la cultura. En todo el 156

nuncian haber sufrido agresiones físicas en al­ gún momento de su vida. • En Ciudad Juárez (Chihuahua, México), 370 157

mujeres jóvenes han sido asesinadas en los últimos diez años. Al menos un centenar de ellas sufrió abusos sexuales. La policía no ha investigado correctamente los hechos y ha falsificado pruebas, y con demasiada frecuen­ cia los autores de estas muertes han queda­ do sin castigo.

tera entre Ruanda y el Congo. Me quedé muy, muy débil, y un anciano me llevó a su casa. Allí descansé y después volví a la mía. Mi es­ poso me dijo que no era una buena mujer, que podía haber evitado la situación». Muchas jóvenes viven con miedo a sufrir re­ presalias violentas. Una amnistía reciente per­

• Cuatro millones de mujeres presentan anual­ mente denuncias oficiales por abusos en Ru­ sia, y dos millones de niños se escapan de casa huyendo de ellos. La violencia domés­ tica no se considera un problema grave en Rusia. De hecho, es un tema tabú, aunque miles de mujeres mueren cada año a manos de un miembro de su familia. • Una mujer cuenta cómo ha sobrevivido a la violencia doméstica en Namibia. • Las mujeres en zonas de conflicto están es­ pecialmente expuestas. En la República De­ mocrática del Congo, los grupos armados han violado a decenas de miles de mujeres. • «Cinco soldados me violaron aquí, en la íron158

mitió que veintiún mujeres salieran de una prisión. A una de ellas la mataron al salir. Women’s Voice (La voz de las mujeres) es una organización que ofrece apoyo y asesoramiento a las mujeres más pobres de la India. En Jordania, prácticamente todos los asesina­ tos de mujeres corresponden a los llamados crímenes por motivos de honor. El burka es como una cárcel, da calor y aís­ la. Las mujeres no pueden reconocerse, es un símbolo terrible que resume muy bien la situación. Pero esas molestias serían sopor­ tables si las mujeres pudieran estudiar, traba­ jar, recibir atención médica o defenderse le­ galmente cuando reciben malos tratos. 159

• «Tenía a mi hijo en el regazo cuando él irrum­

nidad y el Estado. Hablar de violencia contra las

pió en casa bramando y despotricando. Na­

mujeres en realidad es hablar de impunidad y de­

die sabía muy bien de lo que estaba hablan­

sigualdad, de poder y de prejuicios, de la falta de

do. Me plantó una bofetada en la cara y

voluntad para resolver el problema. Por eso, lo que

todo el mundo se quedó boquiabierto. Yo

decimos es que la violencia contra las mujeres tal

también, porque, aunque ya lo había hecho

vez sea universal, pero no inevitable.

antes, esta vez no hubo tensión previa y por

Claro que lo que imaginé al principio de este

eso me acuerdo tan bien. Mi hijo rompió a llo­

capítulo resultaría una solución maravillosa, aunque

rar, tenía dos años, y empezó a decir: “per­

sea una gran utopía; aunque dándole la vuelta y

dón, perdón, perdón”. Todos los que estába­

cambiando de estrategia, creo que sí sería posible y

mos allí nos echamos a llorar. Creo que eso

más humano dejar de gastar tanto dinero en gue­

resume cómo les afecta a los niños, se echan

rras y convenciones, y poder utilizarlo correctamen­

la culpa de todo. Sólo tenía dos años y ya

te a la hora de «invadir un país antes de destruir­

pensaba que tenía que ver con él».

lo»: hay formas de logística para entrar con alta tec­ nología y someter sigilosamente a todos los hombres

Lo realmente indignante de la violencia contra

o a la gran mayoría de ellos de una forma coordi­

las mujeres es que ocurre en todas partes del mun­

nada e ir evacuando a mujeres, niños y hombres

do, con independencia de la clase social, la cultu­

sometidos antes de bombardearlos sin previo avi­

ra, religión o el origen. La gente sólo se limita a de­

so. .. Eso sí sería increíble, que todos los países se

cir: «Si lo aguanta será porque quiere». Pero eso no

unieran para rescatar a esos seres humanos que en

significa que lo quiera. Significa que se siente ab­

verdad desean vivir en santa paz y libres. Seamos in­

solutamente desamparada por la familia, la comu­

teligentes a la hora de ayudarlos. Creo que mejor se­

160

161

ría encarcelar a todos estos radicales fundamenta-

bres no sienten vergüenza al ser catalogados de ma-

listas y marearlos con charlas, vídeos, conferencias,

chistas? Ellos, que andan vestidos como cualquier

y además recursos motivacionales hasta hacerlos

occidental con bermudas, camisetas o ropa a la úl­

cambiar de parecer, aunque cueste años. Y una vez

tima moda.

logrado el objetivo y con unos gobernantes pacífi­

Tampoco entiendo muy bien a los distintos ti­

cos, entonces sí, hacer que regrese toda la gente a

pos de mujeres que viven enjordania, en diferen­

su país, ayudarlos a reconstruirlo, reeducarlos, pa­

tes niveles de pensamiento y categorías, unas aún

ra que se sientan seguros a la hora de comenzar una

altamente sometidas, pero que tienen frente a ellas,

nueva vida más renovada y plena; pero dudo mu­

diariamente, a una mujer «extremadamente mo­

cho de que con las estrategias que se han usado has­

derna y actualizada», que está haciendo una labor,

ta ahora se pueda lograr la paz o cualquier senti­

en su país, extraordinaria, sumamente bella, brillan­

miento que vaya más allá del odio y el resentimien­

te, educada, muy decente y catalogada como una

to, que sí crece, cada día con más fuerza. Tampoco

de las reinas más elegantes del mundo, muy feme­

entiendo cómo hay mujeres que no viven allí, fue­

nina, que transmite la paz, alegría y humildad de

ra de sus países, y aún se permiten a ellas mismas

las mujeres islámicas felizmente casadas, en un ab­

andar vestidas con tantas restricciones, todas tapa­

soluto contraste con las mujeres que estamos acos­

das con

el rostro descubierto, como si esto

tumbrados a ver. Por supuesto que me refiero a la

fuera la gran liberación, viendo a su alrededor otra

reina Rania de Jordania, casada con el rey Abdullah,

realidad. ¿Cómo es posible que esos esposos de esas

que afortunadamente cuenta con un esposo que

mujeres aún no abran sus mentes y les den el ver­

además de ser rey es un extraordinario hombre,

dadero valor que ellas, estoy segura, están desean­

maravilloso compañero de vida que la escucha, la

do en el fondo de sus corazones? ¿Cómo estos hom­

ayuda y sabe que la necesita para cambiar, en la

162

163

sólo

dirección correcta, a su país. Este hombre gentemente brillante

VIII

inteli­

es un ejemplo de que sí hay

hombres islámicos con mente amplia y abierta a

¿Cuánto valgo?

los cambios, hombres que saben abrirle en verdad las puertas a las mujeres, como auténticos caballe­ ros y, sobre todo, es un hombre valioso que sabe RESPETAR, APOYAR Y AMAR A SU MUJER, A SU FAMILIA Y A SU PAlS.

E s t o y segura de que muchas jóvenes de las nuevas generaciones no saben qué significan las pala­ bras «dote» y «arras»; algunas afortunadas ni ha­ brán oído jamás estas palabras y se horrorizarán al saber sus significados. D ote . 1. Conjunto de bienes o dinero que apor­

taba la mujer al matrimonio, o del que dispone para casarse. 2. Conjunto de cosas que entrega­ ba una profesa al convento o a la orden en que ingresaba como religiosa. 3. D otes : Conjunto de cualidades de una persona o cosa: «dotes de mando».

164

165

Arras. 1. Conjunto de trece monedas que en algu­

so se le pudo ocurrir que una pequeña membrana,

nos lugares el novio entrega a la novia en la cele­

que ni se ve, podría ser un regalo valioso... Hom­

bración de la boda. 2. Suma de dinero que una

bres que descubrieron el placer que se sentía en el

parte entrega a la otra en el momento de efectuar

momento de tener relaciones sexuales y de una for­

un contrato para asegurar su ejecución.

ma egoísta inventaron el cuento de

la virginidad

Dicha dote, por parte de la mujer, tenía que ve­

para darle más o menos valor a una mujer, como

nir también muy bien acompañada con la virgini­

si se tratara de una fruta buena, medio madura o

de ella, que era considerada el regalo más pu­

podrida, y de paso mantener a la mujer lo más ig­

ro y valioso que cualquiera podría entregarle a un

norante posible de su sexualidad (como los políti­

hombre el primer día de matrimonio.

cos mantienen a los pueblos). Ellos sí podían man­

dad

Suena a historias de siglos remotos pero lamen­

tener relaciones múltiples, pero querían que la mu­

tablemente se vivió con ese peso prácticamente to­

jer que pasaban a poseer en propiedad fuera lo más

do el siglo pasado también, y aún hoy queda un gru­

pura, virgen e ingenua (boba), para desflorarla sin

po de conservadores extremos, fundamentalistas y

que ella tuviera ningún tipo de referente sexual con

puritanos, que siguen creyendo en dichos regalitos.

otro varón, tal vez más placentero que él; ese ilimi­

También están las mujeres que se mandan recons­

tado egoísmo e inseguridad de los hombres que

truir una falsa virginidad para complacer a su hom­

arrastran desde pequeños nos los han endosado a

bre.. . (sin comentarios); dichosos los médicos que

nosotras las mujeres, también por los siglos de los

cobran por semejante estupidez y quién sabe si no

siglos.

les hacen nada e igual les cobran... «Todos los días

Por eso los hombres que comenzaron a gober­

sale una boba a la calle... El que la encuentre es su­

nar el mundo, particularmente los sacerdotes, crea­

ya» (así dicen en mi tierra). A qué clase de morbo­

ron la forma más cruel de hacer sentir culpables a

166

167

sus feligreses, en especial a las mujeres, ya que la culpa como base del miedo funcionaba perfecta­ mente: sin culpa no hay miedo y sin miedo no hay Iglesia, ni religión, ni temor a Dios, a pecar, a ser promiscuas, adúlteras, infieles..., en fin, nos en­ venenaron el alma y la autoestima hasta anteayer. Por fortuna, las cosas han cambiado mucho (en el 80 por ciento del planeta), como ya sabemos, gra­ cias a todas esas mujeres valientes, fuertes e incan­ sables que revolucionaron con muchos cambios en

cambiar las viejas leyes absurdas, altamente machistas, en las que sólo los hijos varones podían reinar y gobernar. En la actualidad nos toca a cada una de noso­ tras seguir renovándonos y creando una nueva ge­ neración de mujeres y hombres sin prejuicios, ta­ búes, traumas emocionales ni sexuales. Comence­ mos por dejar de estar castigándonos y castigando constantemente con nuestros dañinos comentarios y pensamientos. Dejemos de decir estupideces co­ mo estas:

la mitad el siglo xx, logrando romper con absurdos patrones de una forma históricamente valiosa; gra­ cias a sus acciones se comenzaron a abrir muchas puertas que ningún hombre se atreverá a cerrar ja­ más, ya que la mujer se impuso y recuperó su dig­ nidad para dejar de ser vendida como ganado, hu­ millada y engañada. Irónicamente (puede parecer un juego del des­ tino), ver que en las cortes europeas y en Japón es­ tán naciendo en su mayoría niñas entre los hijos de los príncipes con derecho al trono, dando lugar a

• Una mujer no está completa si no tiene hijos... Es uno de los argumentos más absurdos que he oído; primero me parece una brutal falta de respeto para todas esas mujeres que sí los desean y no los pueden tener, es como res­ tregarles en la cara que se quedarán incom­ pletas para siempre o que nacieron defectuo­ sas. Por otro lado, ¿no ha pensado que hay mujeres que no desean ser madres, que sim­ plemente por decisión personal decidieron

que congresistas y letrados busquen la forma de 169 168

no tenerlos? ¿O es que acaso la mujer sólo es­

• Pobrecita... se ha casado varias veces pero no ha

tará completa si viene un hombre, un médi­

encontrado al gran amor de su vida que la ha­

co o el Espíritu Santo y la embaraza? De no

ga feliz... Afortunada, ¡ella sí ha tenido la

ser así, será una mujer incompleta que deam­

oportunidad de tener una historia personal

bula por la vida...

más amplia para saber y tener puntos de re­

• Pobrecita. .. se quedó sin casarse.. . ¿No ha pen­

ferencia en cuestiones de parejas! Déjeme de­

sado que tal vez fue muy afortunada y la po­

cirle que, por lo general, cuando uno se ca­

brecita fue usted, que sí se casó?

sa lo hace porque siente que esa persona es

• Muy ejecutiva, muy exitosa profesionalmente,

su gran amor, y por lo general nadie se casa

pero no tiene esposo... Pocos hombres hay

pensando en divorciarse, por lo tanto ella tie­

muy inteligentes que sí se casan con una eje­

ne más experiencia para saber mucho más

cutiva o mujer muy exitosa, pocos están pre­

de esos grandes amores de la vida y seguro

parados para saber amar o aceptar a su lado

que ha aprendido a ser feliz sola o acompa­

a una mujer brillante. Algunos hombres no

ñada.

tienen ni idea de cómo se puede llenar a una

• Se la pasa brincando de hombre en hombre... O

de estas damas emocionalmente, la experien­

ésa ha tenido más novios que gripe... ¡Qué es­

cia deliciosa de sús viajes en los que amplían

tupendo!, debería ponerse a escribir un li­

su visión del mundo y de cosas que no las li­

bro y a contarnos sus conclusiones de tan

mitan..: Ellas, por el contrario, tienen una

delicioso estudio de los primates, para apren­

vida muy plena y tal vez sexualmente mucho

der más de ellos, se podría convertir hasta

más satisfactoria que usted aun sin tener «un

en un best-seller. Por favor, olvide la envidia

esposo egoísta como el suyo».

y deje de criticar.

170

171

• Pobrecita... es madre soltera... ¡Increíble!... Si no tienes hijos te consideran una mujer

pobrecita parecerá una quinceañera llena de vida.

incompleta y, si los tienes, entonces inspiras

• Los movimientos de Shakira son una vulgari­

lástima porque te falta un marido... Siem­

dad, ella es cantante, no bailarina árabe... ¡En­

pre nos falta algo para encajar en esta socie­

vidiosas! Muchas quisiéramos movernos así,

dad hipócrita.

con esa naturalidad, sin hacer el menor es­

• Vamos a ver qué va a hacer ahora que se quedó

fuerzo.. . Luce supersexy y muy sensual. Yo

sin su maridito, ahora va a saber lo que es bue­

cada vez que trato de imitarla me paro fren­

no. Ésta me encanta, ya que la he vivido en

te al espejo y créanme que parezco una cu­

carne propia y, sí, puedo decirles que se

lebra borracha; si me atreviera a hacerlo de­

aprende a «saber lo que es bueno», pero tam­

lante de un hombre, éste perdería los de­

bién lo excelente, regular, malo, divino, te­

seos y saldría corriendo a llamar a una

dioso, rutinario, sublime, extraordinario, de­

ambulancia pensando que tengo un ataque

licioso. .. Y rara vez queremos volver a tener

de epilepsia. Eso es precisamente lo que los

otro maridito porque lo que hacemos no se

hombres desean de una mujer, esos movi­

puede hacer con uno de esos limitadores al

mientos, a

lado.

hecho dicen: «Yo con una mujer así me que­

todos

los excita al máximo, de

• Pobrecita... El marido la dejó por unajovenci-

daría tranquilito y que ella se mueva como

ta... Pobrecito el ex marido cuando la vea

quiera...». Déjese entonces de envidias y de

totalmente renovada y feliz una vez que ella

estar criticándola, inscriba a sus hijas en cla­

se recupere de su tristeza... Para entonces la

ses de danza árabe desde pequeñitas, y us­

jovencita tendrá cara de vieja resignada y la

ted cómprese todos los vídeos de Shakira y

172

173

empiece a poner esas caras, practique esas miradas y pase años intentando esos movi­ mientos para ver si algún día en alguna fu­ tura vida logra moverse de una forma tan es­ pectacular.

cesitaba. Típica mujer que pasa la vida jugan­ do al personaje de la mujer perfecta, aleján­ dose de lo que ella cree que era la defectuo­ sa esposa, y gasta sus energías para hacerle creer al bobo que ella sí es mejor que la otra...

Pobrecita, está amargada porque yo me quedé con su m arido... Ésta es un clásico de las mu­ jeres superbobas que creen que se ganaron el premio de la lotería cuando te quitaron a tu pareja; amargadas están ellas buscando el

Sea usted misma y deje de estar pensando que la otra era una bruja, analice cuánto tiem­ po pasó él con esa bruja, a ver si era tan bru­ ja. Quizá no se ha puesto a pensar que tal vez a él le gustaba ese tipo de bruja, o pien­

gran prem io... No se dan cuenta de que

se que si la bruja se lo quitó de encima fue

cuando una mujer deja a un hombre es por­

por algo, ya que nadie suelta a un hombre

que simplemente no quiere ya nada con él,

maravilloso, y aprenda algo: por lo general los

le conocen todos sus cuentos y triquiñuelas,

hombres que son tratados como reyes siem­

saben exactamente en qué parte de la pelícu­

pre se buscan a otra, ya que les encanta el

la están ellas (ya que ellos son repetitivos), y

conflicto, el maltrato, las mujeres que los ig­

ellas van elevándose como gaviotas felices,

noran, las retorcidas, malcriadas, dependien­

tomando altura sin tomar las precauciones

tes, o las bobas y las que se hacen las inca­

necesarias, ya que tarde o temprano se estre­

paces e inútiles para ellos sentirse indispen­

llarán contra su amarga realidad.

sables en sus vidas.

Ella no supo ser una buena esposa para él, en

• Pobrecita, desde que se divorció se pasa el día ha­

cambio yo sí le estoy dando lo que quería y ne­

blando del ex y su conflicto del divorcio... Sí,

176

175

tal vez sea cierto, es parte del proceso, hay que

• Las gringas son unas ordinarias, llevan chan­

darle tiempo al tiempo para lograr de nuevo

cletas hasta para ir al colegio... A todas las

el equilibrio emocional perdido por seme­

mujeres del planeta se les debe haber atora­

jante trance. Sea más amiga y escúchela pa­

do la lengua mientras se las tragaron. Ahora

ra que ella pueda canalizar sus emociones,

resulta que lo que está súper-de-moda es an­

ya verá que, poco a poco, ella comenzará a

dar en chancletas, las hay de todos los mo­

ser feliz y a hablar de otro personaje, y en­

delos y colores, y se usan para ir a todas par­

tonces usted comenzará a criticarla por pro­

tes... Así vamos por la vida en chancletas,

miscua, puta o desquiciada. Las amistades

mascando chicle y desvalorizándonos las unas

por lo general pueden hablar y nombrar a

a las otras.

ese ex de ella mil veces en cada encuentro, pe­ ro si a ella, ya curada, se le ocurre nombrar­

Comencemos por abrir más la mente para ana­

lo, entonces inmediatamente la tildan de

lizar las situaciones que nos rozan todos los días a

amargada, repetitiva, de seguir aún enamo­

nivel de pareja: la mayoría de los hombres se ca­

rada sin haberlo superado... Deje de ser tan

san con mujeres fieles, poseedoras de excelentes

crítica, que si alguien pasa los últimos cinco,

valores morales y familiares, alegres, trabajadoras,

diez, veinte o treinta años con una pareja fi­

buenas madres, decentes, educadas... las política­

ja es muy normal hablar de esa persona, ya

mente correctas que lucen perfectas para formar

que está totalmente implicada en su historia

una bella familia. Pero lamentablemente en la ma­

personal y sin duda aún comparten muchas

yoría de los casos sus hombres les hacen mucho da­

conversaciones, más aún si hay hijos de por

ño en el camino y las engañan cada año de convi­

medio.

vencia, las abandonan emocionalmente y, después

176

177

de varios años — por lo general después de cum­ plir los cuarenta— , las cambian por ese otro tipo de mujer que jamás ha tenido esas virtudes que la esposa tenía y que difícilmente las tendrá, esas que jamás se han comportado decentemente como nos ha hecho creer esta sociedad de falsos moralistas... Las cambian por ese otro tipo de mujeres que lue­ go se pavonean delante de la ex con cara de «yo soy mejor que tú», apoyadas por el imbécil al cual us­ ted le dedicó la mitad de su vida, ayudándolo a sembrar un porvenir para un futuro común, y mu­ chas veces serán ellas, las recién llegadas, las que disfrutarán de la cosecha madura, mientras usted tuvo que comer las verdes y las podridas. Por eso le digo: deje de vivir para los demás, con tantas ataduras, frenos, prejuicios y moralidades absurdas, porque no vale la pena, y ese maravillo­ so marido u hombre jamás se lo agradecerá; de he­ cho, he comprobado exactamente lo contrario, que en una gran mayoría de casos, cuanto peor lo tra­ te y más lo manipule, más la querrá y se manten­ drá a su lado como un perrito faldero.

178

Los hombres han sido muy mal educados y los de hoy en día, por lo general, no quieren ningún tipo de compromiso, ataduras o responsabilidades, y mucho menos ser fieles; constantemente repiten los mismos argumentos: «Somos adultos, sabía­ mos lo que estábamos viviendo, desde el princi­ pio te hablé muy claro... bla... bla... bla». Lo dicen tan tranquilos, convencidos de que nosotras las mujeres tenemos un interruptor para no sentir dolor o desilusión al saber que sólo quie­ ren tener buen sexo sin derecho a que nos entusias­ memos, enamoremos, proyectemos a su lado o amemos profundamente para encender todos los fuegos posibles mientras dure; ellos, desde el prin­ cipio, se lavan las manos y ponen las cartas sobre la m esa..., idiotas nosotras que aceptamos seme­ jantes argumentos, siempre con la estúpida idea de que lograremos hacerlos cambiar de opinión, enloquecerán por nosotras y nunca más podrán vi­ vir sin nuestra presencia. Entonces, ¿por qué no comenzar a darles de su propia medicina? Si un hombre quiere tener sólo 179

sexo, debe tener la madurez de saber pagar por

mentiras trilladas y ellos no van a pagar por ese

ello, ya que eso es lo que dan las putas y cobran por

«delicioso postre»; en la actualidad cualquier mu­

ello, y ellos lo pagan gustosos, es más, los excita

jer tiene dinero para pagarse sus tragos, cenas y ca­

más. Además, sería muy desleal con las putas es­

prichos. .. Por qué, después de toda esa inversión

tropearles el negocio repartiendo sexo gratis mien­

que hacemos en nosotras mismas, vamos a estar

tras ellas llevan años trabajando en él. No nos he­

también como bobas teniendo detallitos, regalitos,

mos dado cuenta de que nos hemos convertido en

frases dulces para ellos, consintiéndolos, compar­

una comparsa de putas gratuitas para hombres cí­

tiéndolos y complaciéndolos para que vengan lue­

nicos y descarados. Si lo que quieren tan sólo con­

go y nos den unos pocos minutos de placer, cre­

siste en una relación donde haya nada más que se­

yéndose ellos que hicieron la gran hazaña de su vi­

xo loco y sin compromiso, pues que empiecen a pa­

da, para dejarnos en la mayoría de los casos

gar por ello y así seremos todos bien maduros para

pensando: ¿y eso era todo?

saber canalizar nuestras vivencias. Empecemos a sacar cuentas de cuánto nos cues­ ta estar tan bellas, apetitosas y deseables, comien­

Y

que pase una semana, un mes, una eternidad

para oír el sonido del teléfono celular y volver al mismo cuento, todas ilusionadas...

do lechuga como si fuéramos conejas, cuánto gas­

Aprenda a valorarse. Pregúntese qué tan bue­

tamos en peluquería, manicura, pedicura, masa­

na es usted en la cama, póngase su precio, y si él

jes, eremitas, maquillaje, ropa, zapatos, bisutería,

en verdad la desea pagará lo que usted le pida, de

perfumes, bolsos, gimnasio, dietas, pastillas, inyec­

eso puede estar segura, ellos pagan por sus place­

ciones, cirugías... y pare usted de anotar.

res (alcohol, coches, lanchas, apuestas, sexo..., to­

Por qué nos vamos a conformar con una cena,

do lo que ios motiva); cuanto más dura se ponga

un botella de vino, varios tragos acompañados de

ante él, más rápido lo convencerá para verlo lle­

180

181

gar con dinero en mano. A ellos los excita ese mor­ bo de saber que al pagarle usted estará disponible para ser su puta particular, y si no le quiere pagar es porque no la desea lo suficiente y lo que quie­ re es usarla

gratis

una y otra vez hasta que él lo

decida, o bien es un improductivo que no sabe hacer dinero ni para sus gustos básicos. En ese ca­ so le aconsejo que se olvide de ese hombre ya que lo que quiere es disfrutarla, acuérdese de que es y será sólo sexo , como él se lo aclaró desde el prin­ cipio; úselo como él la ha estado usando y apro­ véchese de los deseos que él siente por usted, co­ quetee con él cada vez más y vuélvalo loco, provóquele celos con otro hombre, sea cínica, aprenda a ser una buena puta, una puta de lujo bien luju­ riosa. .. Atorméntelo, verá cómo lo enloquece; eso los excita al máximo y así tomará el control sobre él y cobrará siempre. Y si está enamorada como la mayoría de nosotras, no deje de cobrar nunca; así podrá ahorrar para pagarle al psicoanalista al que recurrirá después de unos meses cuando la cam­ bien de nuevo por otra. 182

Usted pensará: «¡Qué horror!, si cobro me sien­ to sucia, vejada...». Sólo le digo que lo medite muy en serio, y créame que vejada, humillada y depri­ mida se seguirá sintiendo si continúa cometiendo el mismo error y sigue actuando igual que siempre por estar ilusionándose con un hombre que desde el principio le sale con los mismos cuentos de que «somos adultos y sinceros», conformándose con regalitos tontos y baratos, mientras él, de paso, la corona a usted muy discretamente con unos bue­ nos cuernos con otras hasta que lo descubra. Si to­ das comenzamos a cobrar por los momentos que ellos disfrutan, se les cerrará el parque de atraccio­ nes gratuito que han venido gozando estos hom­ bres tan maduros; sólo así cambiarán de actitud con nosotras y nos respetarán más si realmente hay buena química o vale la pena vivir un tiempo es& relación. No tiene ni idea de la alegría que se siente es­ tando en la cola del banco, lista para depositar ese dinero que se ganó usted misma en escasos minu­ tos, ya que ellos no aguantan mucho... Usted ga­ 183

nará en una noche mucho más dinero que en una semana de su trabajo, eso la hará sentir más segu­ ra de sí misma, alimentará su ego, ya que supo dar y recibir; a usted le brillarán los ojos pensando en todo lo que se podrá pagar o comprar. Dinero en mano no causa depresión ni lágrimas, todo lo con­ trario, y cuando él vea y sienta que usted está feliz gastándoselo y no hundida y ansiosa pensando en él, entonces se enternecerá y andará detrás de us­ ted cada tres días con dinero en mano y llenándo­ la de regalitos. Ojo, no permita que los regalitos extra anulen su tarifa, ésa no se la perdone por na­ da del mundo. De usted dependerá ser una auténtica geisha o una buena cama para cobrar lo que usted vale y es capaz de dar. Aprenda también a tener varios clientes a la vez, ya que cuando uno de ellos le haga daño de nue­ vo, usted tendrá con quién consolarse y seguir co­ brando, ahorrando o gastándolo para recuperarse del dolor. Empecemos a convencernos de que somos se­ 184

res humanos valiosísimos, más allá de lo que pien­ sen otras personas y de los argumentos egoístas de los hombres. Deje de creer que usted perderá va­ lor por tener experiencias personales o sexuales con varios hombres, recuerde que usted no figura en las acciones de la Bolsa de Valores; todo lo con­ trario, eso será una experiencia adquirida para me­ jorar. Borre de su mente la estúpida idea de que si se acuesta en la primera cita él no la va a valorar y recuerde que ellos no valoran nada ni a nadie. Ade­ más, dónde está escrito eso de que hay que espe­ rar una semana, un mes, tres meses para que él la quiera o la valore más... ¡por favor! Eso ha sido puro cuento chino, viva su momento y permítase disfrutar intensamente, que nadie sabe qué pasará mañana y usted se quedará el resto de su vida con las ganas, autocastigándose por no haberlo hecho. Haga todo lo contrario, no permita que la afecten los pensamientos negativos y las habladurías de quienes de seguro son, en la mayoría de los casos, peores que usted; comience a escuchar ese silen­ cio delicioso y cuajado de envidia de su entorno de 185

amistades, escuche a su corazón y a su pensamien­ to, haga lo que crea conveniente para sí misma. No viva esperando que los demás la valoren; valórese usted misma, usted sola sabrá qué tan va­ liosa es, y aprenda de la simplicidad de los hom­ bres para lograr ser mucho más feliz. Ellos viven relajados y felices, sintiéndose más valiosos cada día, siendo todos ellos muy promis­ cuos, convencidos de que son los mejores, los más bellos, los que todo lo pueden; jamás se sienten sucios, cochinos o desvalorizados por sus expe­ riencias sexuales... Todo lo contrario, y lo que es mucho más importante: nunca han dejado de ser niños ni quieren dejar de serlo o de actuar como tales y, por lo tanto, no tienen traumas ni frenos mo­ ralistas a la hora de complacerse sexualmente. Us­ ted podrá ser la mejor mujer, novia o esposa del mundo, y aun así ellos no se privarán bajo ningu­ na circunstancia de disfrutar de otras mujeres. Ellos van por la vida con sus maletines al tra­

sional: los buenos o muy despiertos con cara de tontos sacaban buenas notas, y ahora hacen mucho dinero; los malos e irresponsables pasan la vida en números rojos todos los meses; luego en el recreo se reúnen con sus amigos, se relajan, se inventan sus cuentos y sus mentiras, gozan al máximo de lo prohibido, son aventureros y arriesgados... Des­ pués llegan a sus hogares y encuentran todo listo: ropa, comida y ambiente familiar, porque están pa­ gando por esos servicios. Están pendientes de los mismos juegos de cuando eran niños — béisbol, fútbol, etc.— , se desenchufan del mundo y de sus sentimientos personales. Obsérvelos cuando ven un partido de fútbol: en ese momento usted ni exis­ te, en tanto que usted pasa la vida concentrada co­ mo boba pensando en él... Ven películas de tiros, destrucción, explosiones, juegan y disfrutan con los coches, se masturban muy tranquilos mientras se bañan, ya que hasta en la ducha juegan con su amiguito preferido, y, finalmente, cuando crecen

bajo, como los niños que llevan su mochila al co­

hacen lo que no les dejaron hacer de niños, «los va­

legio, hacen su tarea y lo reñejan en* su vida profe­

rones no juegan con muñecas», así que se pasan la

186

187

vida adulta jugando con lo único que les prohibie­ ron hacer, y es entonces cuando nosotras nos con­ vertimos en ese juguetito delicioso de sus vidas, sus muñequitas; y nos visten y nos desvisten cada vez que quieren, sintiendo el mayor de los place­ res. Comience a copiar su conducta, ahí está la cla­ ve para vivir tan felices como ellos, para que poco a poco se convenza de que así de simple es vivir y ser feliz... Simplemente, hágalo y disfrútelo.

mr España Av. Diagonal, 662-664 08034 Barcelona (España) Tel. (34) 93 492 80 36 Fax (34) 93 496 70 58 Mail: [email protected] www.planeta.es

Estados Unidos y Centroamérica 2057 NW 87th Avenue 33172 Miami, Florida (USA) Tel. (1305)470 0016 Fax (1305) 470 62 67 Mail: [email protected] www.planeta.es

P.° Recoletos, 4, 3.a planta 28001 Madrid (España) Tel. (34) 91 423 03 00 Fax (34) 91 423 03 25 Mail: [email protected] www.planeta.es

México Av. Presidente Masarik 111, Piso 2o Col. Chapultepec Morales Cp 11570 México México, D.F. (México) Tel. (52) 55 30006200 (52) 55 50029100 Mail: [email protected] www. editoríalplaneta. com. mx www.planeta,com. mx

Argentina Av. Independencia, 1668 C1100 ABQ Buenos Aires (Argentina) Tel.(5411)4124 9100 Fax (5411)4124 9190 Mail: [email protected] www.editorialplaneta.com.ar Brasil Av. Francisco Matarazzo, 1500, 3.° andar, Conj. 32 Edifìcio New York 05001-100 Säo Paulo (Brasil) Tel. (5511)3087 88 88 Fax (5511)3898 20 39 Mail: [email protected] Chile Av. 11 de Septiembre, 2353, piso 16 Torre San Ramón, Providencia Santiago (Chile) Tel. Gerencia (562) 431 05 20 Fax (562) 431 05 14 Mail: [email protected] www.editorialplaneta.cl Colombia Calle 73, 7-60, pisos 7 al 11 Bogotá, D.C. (Colombia) Tel. (571) 607 99 97 Fax (571) 607 99 76 Mail: [email protected] www. editoríalplaneta. com. co Ecuador Whymper, N27-166, y A. Orellana, Quito (Ecuador) Tel. (5932) 290 89 99 Fax (5932) 250 72 34 Mail: [email protected] www. editoria/pianeta, com. ec

188

Grupo

Planeta

Perú Av. Santa Cruz, 244 San Isidro, Lima (Perú) Tel. (511)440 98 98 Fax (511) 422 46 50 Mail: [email protected] Portugal Publicagóes Dom Quixote Rúa Ivone Silva, 6, 2.° 1050-124 Lisboa (Portugal) Tel. (351) 21 120 90 00 Fax (351) 21 120 90 39 Mail: [email protected] www.dquixote.pt Uruguay Cuareim, 1647 11100 Montevideo (Uruguay) Tel. (5982) 901 40 26 Fax (5982) 902 25 50 Mail: [email protected] www. editoríalplaneta. com. uy Venezuela Calle Madrid, entre New York y Trinidad Quinta Toscanella Las Mercedes, Caracas (Venezuela) Tel. (58212) 991 33 38 Fax (58212) 991 37 92 Mail: [email protected] www. editoríalplaneta. com. ve

Martínez Roca es un sello editorial del Grupo Planeta www.planeta.es